Pinto Balsemão anuncia nuevas medidas de austeridad en Portugal
El primer ministro portugués, Francisco Pinto Balsemão, reafirmó ayer la necesidad de la estabilidad política en Portugal. La inesperada intervención de Pinto Balsemãoo, cuya alocución televisada coincidió con la ratificación por el Parlamento de la ley de Defensa y con la presentación de los presupuestos del Estado para 1983, en vez de despejar el ambiente de tensiones que se víve en Lisboa, ha contribuido a enrarecerlo.
Sin aportar grandes novedades, Pinto Balsemão se ha limitado a confirmar algunas medidas que ya se esperaban y que distan mucho de ser tranquilizadoras para la opinión pública, en vísperas de la campaña electoral para las elecciones municipales del 12 de diciembre: nuevos aumentos de impuestos, drásticas reducciones de los gastos públicos y fuerte contención de los salarios.
Estos últimos no deberán aumentar en 1983 por encima del 17%, y eso aun cuando el primer ministro admite, para 1982, una inflación del 20%, afirmación contestada por otras fuentes económicas que sitúan el aumento de los precios en 24% o 25%.
Pero la austeridad anunciada, aunque Baisemão prefiera hablar de rigor, no es el aspecto más negativo del discurso del primer ministro: hace tiempo que la crisis económica es evidente y nadie se hace ilusiones sobre "los tiempos difíciles que se aproximan".
Aparentemente, Pinto Balsemão quiso cortar de raíz la campaña que se desarrolla contra él en el seno de su propia mayoría parlamentaria ofreciendo una imagen de seguridad y estabilidad.
No lo ha conseguido. Ni las afirmaciones generales de solidaridad entre los miembros del Gobierno, ni el anuncio de una serie de inciativas legislativas a tomar después de las elecciones, ni el optimismo acerca de sus resultados han sido convincentes.
En Lisboa prevalece la opinión de que el discurso de Balsemão fue gris. De todas maneras, el jefe del Gobierno ha confirmado que los presupuestos del Estado no serán discutidos antes de las elecciones municipales, y es del resultado de las mismas que todo el mundo espera la definición de la vida política en el próximo futuro.


























































