Ramón Carande,
el ilustre historiador palentino, afincado en Sevilla, explicó en el transcurso de un acto cultura¡ celebrado en el Ateneo sevillano, que fue más bien casual su dedicación a la extensa obra sobre Carlos V y sus banqueros, por la que es conocido y respetado - en los medios intelectuales y universitarios del país, según informa José Aguilar. La verdad es que Carande estaba trabajando en un ensayo sobre,la vida económica durante la época de los Trastamara cuando su casa madrileña fue ocupada en plena guerra civil y desaparecieron unos 3.000 resúmenes y manuscritos que ya tenía preparados y que los ocupantes utilizaron como leña para combatir el frio. Entonces cayó en sus manos el ensayo de un historiador alemán sobre los fúcares, lo que le animó a ocuparse del tema que le ha dado renombre. El historiador, que confesó una vez más su admi.ración por el rey Juan Carlos, recibió complacido la noticia -que le dio directamente el alcalde, Luis Uruñuela de que el Ayuntamiento de Sevilla va a nombrarle hijo adoptivo de la ciudad.


























































