Ir al contenido
_
_
_
_

Descalabro del Getafe en Oviedo

El Getafe sólo aguantó un tiempo en Oviedo, pero se hundió de forma estrepitosa en la segunda mitad. Hasta el descanso supo marcar con cierta disciplina y mantuvo su puerta invicta. La briosa salida ovetense luego, con mayor ambición ofensiva y la inclusión de un delantero -Larrañaga- por un defensa -Ondina- desbarató por completo al equipo getafense. Su descalabro fue ya absoluto.Sobraron los primeros 45 minutos. Ni Oviedo ni Getafe alteraron el aburrido signo del partido, hasta el punto de que el público exteriorizó en ocasiones sus protestas. La prudencia getafense era suficiente para desbaratar los contados ataques locales, y la igualada a cero cuando los dos equipos marcharon a vestuarios reflejaba perfectamente la escasa calidad de un partido mediocre y sin oportunidades de gol.

La entrada de Larrañaga revitalizó el flojo fútbol ovetense. El equipo se fue arriba, llegó el primer gol pronto, y el Getafe, perdido ya en su ilusión defensiva, se mostró incapaz de reaccionar. Le falta fe, confianza y espíritu al Getafe en estos primeros partidos, defectos a los que suma su nulo poder atacante. El equipo de Poli sigue sin marcar un gol.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_