Un niño, rescatado con vida tras caer a trescientos metros de profundidad
Un niño de doce años fue rescatado con vida ayer por los bomberos de Torremolinos tras precipitarse a una profundidad de trescientos metros por distintas galerías de una cueva que recorría con unos amigos.
Se trata de Daniel Reyes Eldblonn, quien en unión de cinco compañeros había acudido a la llamada cueva del Toro con el propósito de buscar en ella restos arqueológicos. Cuando se encontraba a unos cincuenta metros de profundidad, Daniel se precipitó por distintas galerías, para caer posteriormente a una cota próxima a los trescientos metros de profundidad.
Tras grandes esfuerzos por parte de los servicios de bomberos, el muchacho pudo ser rescatado con vida, pese a que presentaba heridas de gravedad en distintas partes del cuerpo y cuero cabelludo, así como fractura de una pierna.


























































