Cuando merodeaba
por las inmediaciones del Palacio de Congresos de Torremolinos, donde se está celebrando un congreso internacional sobre informática al que asisten seiscientos delegados de ochenta países, fue detenido por inspectores de policía el súbdito belga Enik Alexis Eli Geevaert. En el coche de su propiedad la policía encontró un rifle del calibre 22 dotado de mira telescópica y silenciador, numerosos casquillos y un equipo de submarinismo, además de 35.000 pesetas y 80.000 francos.


























































