Valenciano o catalán
El cerrilismo de los supervivientes de la prehistoria de este país no tiene arreglo ni solución posible. Me refiero en este caso al actual alcalde digitalmente electo de Valencia y a otros representantes del mismo lugar. Estos señores son más papistas que el propio Papa, y así, a pesar de la voz entendida y versada de profesores y catedráticos de la especialidad, y a pesar del mísmísimo Diccionario de la Lengua de la Real Academia, que dicen lo contrario, ellos siguen opinando que el valenciano no es el catalán, y que es una lengua diferente de la que se habla en Cataluña y las Baleares. ¿Argumentos?: porque sí, porque lo blanco es negro si así nos conviene. Lo más indecente del caso es que éstos que ahora se declaran «superdefensores» del valencianismo y la personalidad valenciana, fueron aquellos que durante cuarenta tristísimos años, y les gustaría poder seguir igual, pisotearon cualquier intento de normalización del uso de la lengua o de demanda de autonomía.
¿Cuántas veces ha pedido que se enseñara el «valenciá a l'escola», señor alcalde?


























































