Futuro incierto para la hípica española

El equipo español de hípica comenzó el pasado día 5 en el concurso internacional oficial de Niza su gira por Europa. La actuación de sus jinetes Rosillo, Alvarez Cervera, Amorós, Jordá y Segovia, frente a represeiltantes de Inglaterra, RFA, Italia, Bélgica, Brasil, Irlanda y Holanda fue muy deficiente. Sólo los dos primeros consiguieron un triunfo en una prueba de relevos por parejas. El gran problema de la hípica española, la falta de caballos de calidad, se volvió a roner de manifiesto y tanto esto como la ambigua situación federativa ofrece un futuro incierto a este deporte.A Niza fueron casi los mismos caballos con que cuenta el equipo desde hace ya vanos años: Aguila Real, Limite Edition y Agamenón. Sólo tomó parte en esta competición por primera vez, un caballo de José Miguel Rosillo, Jomiro, aún muy verde para estas pruebas, aunque en un futuro no muy lejano puede dar un buen resultado. Jomiro es propiedad particular, ya que Ia Federación sigue sin comprar caballos, porque la Dirección General de Deportes no ha dado todavía el visto bueno a un presupuesto para poder realizar estas adquisiciones.
Benito Castejón prometió a la hípica comprar caballos pronto y crear una yeguada para criar nuestros propios efectivos. Pero no s,e ha hecho ni una cosa ni la otra y ya en plena campaña de concursos y con la Copa del Mundo de la Baule en agosto, al fondo, el panorama no es inada halagüeño.
Por otro lado la federación sigue sin completarse después de las dimisiones de hace unos meses. En este momento se encuentra al frente de la misma Enrique Martínez de Vallejo, ya que el presidente, José Arango, se encuentra fuera de España desde hace algunas semanas.


























































