El señor Fernández Asenjo,
falangista, delegado de deportes de Sevilla sustituido por el señor López Cirera, cerró su discurso de despedida con un ¡Arriba España! y añadió que quería dar ese grito porque acaso fuese la última vez que se pronunciara en aquel Gobierno Civil. Comentó que el relevo de delegados en forma masiva supone una depuración por intereses políticos y deportivos.


























































