GENTE
Francisco Robert,
gobernador civil de Tarragona, pasaba cerca del pueblo de Albarca. de esta provincia, cuando decidió descansar en el mismo. Allí se encontró con el único habitante, la anciana Pilar Prim, descendiente del general del mismo nombre. Al conocer la identidad del gobernador la anciana le explico su grave problema: que su casa -la única habitada de todo el pueblo- se estaba cayendo.


























































