En la arena, nueve millones de pesetas y 78 almohadillas
Camino, tres millones; El Viti, otros tantos; Márquez, uno; los victorinos, casi dos. Nueve millones de pesetas se juntaron ayer en la arena de Las Ventas. El público estalló en el sexto toro cuando éste recibió, más que un puyazo, una puñalada trapera. Al ruedo cayeron 78 almohadillas. Cuando los de tres millones abandonaron la plaza, las almohadillas se multiplicaron.Minutos antes de comenzar la corrida las entradas de ochocientas pesetas se cotizaban a mil duros. Mediada la corrida y tras tres broncas consecutivas, ni a mitad de precio se hubieran podido vender. El público estuvo ayer receloso. Tras ovacionar la salida del primer toro, hubo silencio en los demás. Y es que cuando un victorino se cae, la decepción es mayúscula.
Las «figuritas», como se llamó a los diestros, quedaron en evidencia. Se trataba de aliviar a los victorinos y el público no perdonó. A las seis de la mañana del domingo la cola en la calle Victoria, en pos de una entrada, era considerable. La expectación, máxima. Nunca una empresa había realizado tal desembolso para reunir en una misma tarde toros y toreros de cartel. El desenlace fue lógico. La afición había otorgado un voto de confianza que no merecieron los protagonistas.


























































