Punto límite del Real Madrid ante el gran antagonista Guardiola
El equipo de Arbeloa se mide al Manchester City en la ida de octavos con siete bajas y el Bernabéu descontento con su nivel


Y aquí viene otra vez el momento del año en el que el Real Madrid y el Manchester City se colocan uno a otro donde les corresponde en el solemne escenario de la Champions. Se cruzan en una eliminatoria por quinta temporada consecutiva, un duelo marcado por su estatus menguante. De las tres primeras entregas de la saga salió el campeón. En 2022 el Madrid dejó fuera en semifinales al equipo de Guardiola tras una remontada insólita en el Bernabéu y levantó la Orejona en París. En las semifinales de 2023, el City arrasó al cuadro de Ancelotti en el Etihad y se llevó luego el título en Estambul. En 2024 el Real estiró la resistencia hasta los penaltis en Mánchester, superó los cuartos y se coronó en Wembley. El año pasado, a la baja, se batieron en el playoff, reflejo de sus declives. Pasó el Madrid, pero cayó en cuartos contra el Arsenal. Y aquí vienen otra vez, a dirimir cómo colisionan sus trayectorias divergentes.
La eliminatoria de octavos que empieza este miércoles (21.00, Movistar) sirvió un aperitivo en la fase de liguilla en el Bernabéu. Fue la última derrota que se le permitió a Xabi, despedido al día siguiente de caer en la final de la Supercopa contra el Barcelona.
El City llega ahora a España a comprobar el aguante de Arbeloa, que se enfrenta a su primer gran duelo con una escasez de efectivos extrema. Como le sucedió en diciembre a su antecesor, no cuenta con Kylian Mbappé, lesionado desde entonces y con presencia intermitente y menguada. Acaba de regresar ahora a Valdebebas tras unos días en París. Tampoco tiene a Rodrygo, operado este martes de las roturas del ligamento cruzado anterior y del menisco externo de la pierna derecha; ni a los lesionados Bellingham, Ceballos, Carreras, Militão y Alaba.
En las raspas, el Madrid se juega una buena parte de la temporada ante su gran antagonista reciente, Guardiola, a quien el club ha pedido a la grada de animación que no dedique cánticos.
El Bernabéu también está siendo áspero con los suyos. Le despidió de nuevo con pitos el lunes pasado, la última vez que jugaron allí, cuando perdieron contra el Getafe. La situación parece límite, con el Madrid peor que en diciembre y el City notablemente mejor. Aunque Arbeloa trató este martes de soslayar esa impresión con unas frases que la asumían de manera implícita: “Somos el Real Madrid y no nos sentimos nunca menos que nadie. Da igual las circunstancias. Da igual quién tengamos enfrente. Somos el Real Madrid. No nos debemos sentir inferiores a nadie. Sabemos lo que supone el Manchester City, lo complicado que es siempre que nos hemos enfrentado; pero lo vamos a afrontar con muchísima ilusión y mirándoles a los ojos”.
Del otro lado, el técnico del City, pese a la mejoría reciente del equipo y a la abundancia de bajas del rival, no quería relajar la guardia. “No voy a ser yo el que menosprecie la entidad de este club, de los jugadores y de su entrenador”, dijo este martes. “Yo no me puedo agarrar a cómo está el Madrid. Me quiero agarrar a qué somos nosotros, a los últimos partidos. No me queda otra”. Van recobrando la velocidad de crucero después del difícil curso pasado, y Haaland, fuera de la lista en el último partido, llegó este martes en la expedición inglesa.
Al Madrid le está costando más salir del bache. Valverde señaló este martes uno de sus problemas más viejos: “Hemos trabajado bastante defensivamente. Estar unidos. Eso es lo primordial, que muchas veces este año nos ha pasado que no hemos estado los once jugadores para defender”. Así llega Arbeloa a su momento más comprometido en el banquillo de un Bernabéu insatisfecho.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































