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PSG PSG
1
Vitor Ferreira 7'
Newcastle NEW
1
Joseph Willock 46'
Finalizado

PSG y Newcastle se van juntos al purgatorio de los dieciseisavos

La lesión de Kvaratskhelia interrumpe la embestida del equipo parisino y los ingleses empatan 1-1 a balón parado

El París Saint-Germain y el Newcastle se abrazaron en una lucha agotadora que los despeñó a los dos. No hubo supervivientes en París. La colisión los dejó fuera de los primeros ocho puestos de la clasificación de la Champions en donde empezaron la jornada y los envió directamente al purgatorio de los dieciseisavos. La lesión de Kvaratskhelia, a los 20 minutos de partido, interrumpió el dominio abrumador del vigente campeón y abrió la puerta a la emboscada inglesa, consumada en el 1-1 que Willock metió de cabeza. El empate sirvió al Newcastle para resistir el asedio pero no le impidió convertirse en el único equipo de la Premier que se queda fuera del top ocho.

PSGPSG
1
Matvey Safonov, Marquinhos, Achraf Hakimi, Willian Pacho, Nuno Mendes, Warren Zaïre-Emery (Senny Mayulu, min. 86), Vitinha, João Neves (Ibrahim Mbaye, min. 86), Bradley Barcola (Gonçalo Ramos, min. 69), Ousmane Dembélé y Khvicha Kvaratskhelia (Désiré Doué, min. 21)
NEWNewcastle
1
Nick Pope, Malick Thiaw, Sven Botman, Dan Burn, Sandro Tonali, Lewis Hall, Lewis Miley, Jacob Ramsey, Anthony Elanga (Anthony Gordon, min. 66), Joe Willock (Harvey Barnes, min. 67) y Nick Woltemade (Yoane Wissa, min. 78)
Goles 1-0 min. 7: Vitor Ferreira. 1-1 min. 46: Joseph Willock
Arbitro Slavko Vincic
Tarjetas amarillas Anthony Elanga (min. 19)

Un día alguien le preguntó a Bochini: “Maestro, ¿por qué usted juega bien al fútbol?”. El legendario interior de Independiente respondió: “Me paro donde no hay nadie y se la doy al que está solo”. La claridad del concepto contrasta con la complejidad que supone llevarlo a la práctica en el avispero de un partido de Champions que mide a dos poderes en estado de necesidad. Encontrar bolsas de aire este miércoles en el Parque de los Príncipes fue una tarea reservada a superdotados de la percepción espacial. El primero que aparecía donde no había nadie y descubría con sus pases a los compañeros desmarcados fue Vitinha. De nuevo escoltado por su lugarteniente Neves, el mediocampista portugués salió a la cancha iluminado.

Alrededor de Vitinha se orquestó el atropello al Newcastle. Según se disipaba el humo de las bengalas en una noche de por sí brumosa en el valle del Sena, los jugadores del PSG comenzaron a desplegarse en superioridad, siempre con un tiempo ganado a sus adversarios. El esquema previsto por Eddie Howe para frenar el impacto se reveló inoperante en pocos segundos. Salir con tres centrales para proteger el medio y perseguir a Barcola y Kvaratskhelia con los laterales contribuyó a despejar el mediocampo, en donde Tonali y el dubitativo Ramsey se vieron desbordados por las combinaciones infinitas de Vitinha, Neves y Zäire-Emery, acompañados por Dembélé y Kvaratskhelia, que iban por dentro a permutarse con los volantes. De la distorsión que produjo esta rueda en el intento de presión adelantada del Newcastle surgió Mendes con un pase limpio a Barcola para que penetrara por la izquierda y provocara el penalti de Miley, que tocó el balón con la mano. Había transcurrido un minuto y el equipo inglés estaba abrumado.

Si Pope no hubiera sacado el tiro de Dembélé con la punta de los dedos seguramente el partido habría derivado en masacre. A los cinco minutos Vitinha y Neves atrajeron de nuevo la presión del Newcastle a su campo y cuando Marquinhos jugó para Dembélé en el círculo central, el PSG se lanzó a larga. La cabalgada de Zaïre, Dembélé, Kvaratskhelia y Hakimi desestabilizó tanto a los centrales que Vitinha no tuvo más que desplegar su radar. Solo en la frontal del área, recibió de Kvaratskhelia y envió el balón a la escuadra con un gesto discreto. Como quien cierra el maletero de un Rolls-Royce.

No hay jugadores más bendecidos por cualidades raras que Vitinha y Kvaratskhelia. Cada vez que se juntaban el PSG encontraba canales abiertos en los contrafuertes del Newcastle, cada vez más cerrado atrás, más temeroso. Esta asociación se truncó en el minuto 20 cuando Elanga lesionó accidentalmente a Kvaratskhelia. Cuando el georgiano salió del campo sin apoyar el tobillo derecho el partido cambió por completo. Un aire melancólico se apoderó de la hinchada y de los jugadores locales. Las posesiones del PSG se hicieron previsibles y los defectos de Barcola y Doue cada vez más evidentes. Imprecisos, lerdos, sin criterio, perdieron oportunidades y balones con tanta frecuencia que resultaron desmoralizantes. Todo el esfuerzo defensivo y organizativo de sus compañeros se desvanecía en la puta del ataque, cada vez que la pelota llegaba a estos dos muchachos franceses, mimados por el entorno sociomediático parisino.

El PSG pasó de buscar el 2-0 a gestionar el 1-0 y el Newcastle pasó de sobrevivir a procurar incursiones que le rentaran alguna jugada a balón parado. La especialidad de la casa. Lo lograron en una falta lanzada desde el círculo central por Tonalli. Ahí, en la confrontación cuerpo a cuerpo, fue donde los ingleses se impusieron. Dan Burn, el capitán, el hombre de Blyth, emanación de la industria pesada de Northumbria, ganó el duelo aéreo a Pacho y Willock cabeceó adelantándose a Vitinha. Fue la última acción antes del descanso y fue un golpe con impacto multiplicado en un equipo que venía reconstruyendo sus convicciones tras el sentimiento de horizonte vacío que dejó en la plantilla la conquista de la Champions y la derrota en la final del Mundial de Clubes.

Luis Enrique: ¡No veo a nadie más favorito que nosotros!"

“Ese gol nos hizo daño”, lamentó Luis Enrique, el entrenador del PSG. “Y en la segunda parte ellos se han encerrado muy bien. Ha sido difícil para nosotros generar ocasiones porque cuando ellos defienden un resultado son físicamente muy duros. Está claro que podemos mejorar, que pudimos jugar mejor, que pudimos obtener mejor resultado. Pero siempre estuvimos cerca. El equipo está entero. La actitud está, las ganas están. Haciendo lo que corresponde. Hoy merecimos ganar y en Lisboa contra el Sporting también. Nos toca ir por el camino largo y ya lo conocemos. Pero no veo a nadie más favorito que a nosotros: ¡a nadie!”.

La afición del Parque de los Príncipes se preparaba para una despedida amarga del estadio cuando llegaron noticias desde Lisboa. Allí, Anatoly Trubin, el portero del Benfica, metió el 4-2 al Real Madrid en la última jugada de la jornada. El gol provocó un corrimiento de tierras de consecuencias felices para la hinchada parisina: el Olympique de Marsella, máximo adversario nacional del PSG, se quedó fuera de los 24º clasificados debido a la diferencia de goles, repentinamente inferior después del cabezazo de Trubin. A falta de alegrías en París, el drama en Marsella consoló a los aficionados.

Clasificación
Clasificación PT PJ PG PE PP
9
RMA
15 8 5 0 3
10
INT
15 8 5 0 3
11
PSG
14 8 4 2 2
12
NEW
14 8 4 2 2
13
JUV
13 8 3 4 1
Clasificación PT PJ PG PE PP
10
INT
15 8 5 0 3
11
PSG
14 8 4 2 2
12
NEW
14 8 4 2 2
13
JUV
13 8 3 4 1
14
ATM
13 8 4 1 3

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