El Barça honra a las porterías frente al Slavia de Praga
El conjunto de Flick, contundente en ataque y vulnerable en defensa, remonta un partido de vértigo ante el equipo checo y conserva sus opciones de clasificarse entre los ocho mejores, aunque Pedri se lesiona


La táctica de marcar un gol más que el contrario le vale también de momento al Barça para mantener sus aspiraciones en la Champions. Los azulgrana viajaron a Praga con la expectativa de marcar cuantos más tantos mejor para aspirar a formar parte de los ocho mejores equipos de la Liga de Campeones. Metieron cuatro, que son muchos en campo contrario, y más en Europa cuando además no pudieron jugar Lamine ni Ferran. Nunca contaron, sin embargo, los que encajarían y, vulnerables como son por naturaleza, tomaron hasta dos, los mismos que precisamente había anotado el Slavia en los seis partidos disputados en Europa.
Los tantos recibidos dejaron en evidencia al Barcelona. A los checos les alcanzó con dos saques de esquina rematados en el primer palo para sonrojar al sistema de contención de Flick. Las concesiones azulgrana permitieron la supervivencia del Slavia hasta que se lesionó Pedri. A la dolorosa retirada del tinerfeño siguió sorprendentemente el remonte definitivo del Barcelona, el octavo del curso, en un partido de vértigo si se atiende al juego y al marcador: 1-0, 1-2, 2-2 y 2-4. Las cuentas cuadran más o menos por ahora para el Barça, noveno en la tabla, de la misma manera que se mantienen las dudas sobre su condición de candidato a ganar la Champions, reiterativo en sus concesiones si se recuerda el 3-3 ante el Brujas. Afinar la puntería después de la derrota en Anoeta y de ocho salidas consecutivas sirvió de todas maneras para ganar en Praga y volver con ganas al Camp Nou a la espera en la última jornada contra el FC Copenhague.
Aunque el interés se centraba en el juego de ataque del Barcelona, el partido empezó con un gol del Slavia. Un córner mal defendido, espantada la zaga azulgrana ante el poderío físico de los checos, acabó con una jugada muy barroca en la línea de meta de Joan García. El balón entró acunado por los pies de Kusej. El gigante Chory dominaba sus duelos con Gerard Martín, titular por delante de Cubarsí, y el juego de Pedri y Fermín apenas fluía por las marcas individuales dispuestas por Trpisovski. La pelota no llegaba a Roony ni a Raphinha, menos a Lewandowski, y por el contrario viajaba fuerte y rápida por la cancha del Barcelona. El equipo de Flick se quedó parado desde que al inicio del encuentro Fermín falló un tiro ante Stanek. A pesar de que no competía desde el pasado 13 de diciembre, cuando el parón invernal le dejó como líder de la Liga con siete puntos más que el Sparta, el Slavia jugaba con mucha energía, superior en los balones divididos, muy atento a las reiteradas pérdidas azulgrana y directos en sus transiciones hacia Joan García. El fútbol del Barça no fluía y ningún futbolista era capaz de dar continuidad al juego por el bloqueo de Moses a Pedri. Los azulgrana se precipitaban, cada vez más impacientes, y se entregaban a un intercambio de golpes que solo interesaba al bravo Slavia, muy a gusto con el frío helador del Eden Arena.
A falta de espacios, el Barcelona encontró la salida y la profundidad a partir de Eric. El central se asomó en la medular y empezó a asociarse con los volantes y con Raphinha. El brasileño recibió del central, habilitó con un toque a De Jong y el pase del holandés fue empalmado a la red por Fermín en el momento en que había remitido el empuje del Slavia. El volante firmó también el 1-2 cuando remató desde fuera del área un balón tocado por Pedri. La ventaja, sin embargo, duró muy poco porque los barcelonistas volvieron a regalar un tanto a la salida de un saque de esquina cabeceado por Chaloupek y tocado por el hombro de Lewandowski.
El interés que ponía el indetectable Fermín en la victoria contrastaba con la dejadez defensiva del plantel de Flick. El interior andaluz encontró auxilio en De Jong después de un gol anulado por fuera de juego de Lewandowski. La lesión de Pedri tendrá más impacto a corto y largo plazo que en el choque de Praga porque Olmo, nada más salir a la cancha, enganchó un remate precioso que supuso el 2-3. A pesar de que la ida y vuelta pesó más que el control, el partido ya no se le escapó al Barça, que remató la faena con un gol de Lewandowski cuando ya se había agotado el Slavia.
La victoria supuso un gran alivio para un equipo que en un momento de exigencia reafirmó su capacidad goleadora y su vulnerabilidad defensiva, una combinación muy peligrosa en Europa.
| Clasificación | PT | PJ | PG | PE | PP |
|---|---|---|---|---|---|
|
32
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6 | 7 | 2 | 0 | 5 |
|
33
|
4 | 7 | 1 | 1 | 5 |
|
34
|
3 | 7 | 0 | 3 | 4 |
|
35
|
1 | 7 | 0 | 1 | 6 |
|
36
|
1 | 7 | 0 | 1 | 6 |
| Clasificación | PT | PJ | PG | PE | PP |
|---|---|---|---|---|---|
|
7
|
13 | 7 | 4 | 1 | 2 |
|
8
|
13 | 7 | 4 | 1 | 2 |
|
9
|
13 | 7 | 4 | 1 | 2 |
|
10
|
13 | 7 | 4 | 1 | 2 |
|
11
|
13 | 7 | 4 | 1 | 2 |
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