Un Barcelona optimista golea al manso Athletic en la Supercopa de España
Los azulgrana solucionan en media hora una semifinal en que la debilidad de los rojiblancos contrasta con la contundencia de los jugadores de Flick, liderados por el talento de Pedri y la voracidad de Raphinha


Hay partidos que se deciden por inercia, pocos tan cantados en el pronóstico como el de Yeda, porque ahora mismo no hay un equipo más abatido que el Athletic ni tan eficaz como el Barça. La confianza y la energía de los azulgrana contrastaron con la caída y el desánimo de los rojiblancos, irreconocibles también en el frío estadio de Arabia Saudí. Los aficionados no llenaron ni siquiera el campo, como si supieran del desenlace del encuentro, condicionado por el momento de los contendientes: el Athletic es hoy un equipo desbravado y depresivo que pena sin remedio, sobre todo ante los equipos optimistas y contundentes como el Barcelona.
La suplencia de Lamine Yamal y Nico Williams, ambos delanteros que juegan con el 10 en sus equipos y son buenos amigos en la selección, parecía redundar en el duelo Unai Simón-Joan García, internacional el vasco y aspirante el catalán, excelentes porteros de dos equipos frágiles defensivamente, especialmente el Athletic. La vulnerabilidad rojiblanca es tan manifiesta que ahora mismo no se sabe si empieza o acaba en su guardameta, torpe en alguno de los goles del Barcelona, especialmente en el tercero de Roony Bardghji, que se apuntó a una fiesta que en el último tramo contó también con Lamine.
A diferencia del Athletic, el Barça suele compensar los goles encajados con los muchos marcados, siempre muy resolutivo, incluso sin Lewandowski, relegado al banquillo por Ferran, goleador también en Yeda. La ausencia del polaco no ha impedido que la formación sea cada vez más reconocible desde que Flick ha recuperado a los lesionados, especialmente a Pedri y Raphinha. El tinerfeño volvió a mezclar bien en la medular con De Jong y Fermín mientras Eric García regresaba a la defensa y se juntaba como central zurdo con Cubarsí en lugar de Gerard Martín. También Raphinha recuperó el puesto de extremo y marcó el 4-0 y el 5-0.
La disposición ya anunciaba una mayor fluidez en el fútbol del Barça. Aunque el partido empezó en el área de Joan García por la carga del Athletic, tan combativo y enérgico como desafortunado desde el banderín de córner, los azulgrana encontraron el gol a la que combinaron Fermín y Ferran, siempre bien orientados por el pase preciso de Pedri. El gol del delantero valenciano, que estuvo muy ágil y preciso en el control del tiro mordido del volante andaluz, rompió el partido en la segunda llegada del Barcelona. Al equipo de Valverde se le cayó el estadio encima y al Barça se le abrió el camino hacia el arco del desubicado Unai Simón.
Los goles fueron cayendo con tanta facilidad que a la media hora ya estaba resuelta la semifinal en favor del Barça. El juego discontinuo y por momentos hasta errático de los azulgrana se acabó en cuanto Pedri tomó la pelota y se descolgó Fermín, autor del 2-0 después de una excelente entrada de Raphinha. El tercero fue de Roony Bardghji, que recortó por dentro y por fuera a Adama, hasta disparar al bulto y provocar el error del meta del Athletic. El portero volvió a estar flojo poco después cuando Raphinha remató fuerte desde el costado izquierdo y el cuero se coló por el palo que defendía.
La respuesta del Athletic fue una sola falta y un poste de Sancet. La intensidad rojiblanca apenas duró 10 minutos, el único momento en que se apreciaron las costuras de los azulgrana, que se soltaron poco a poco, sin apenas esfuerzo ni necesidad de correr, siempre cuesta abajo; simplemente alcanzaba con acelerar un poco al llegar a la línea de tres cuartos para desbordar al plantel de Valverde. La contienda mantuvo el mismo tono a la salida del descanso porque no hubo cambios en ningún equipo y cayó un quinto tanto marcado por Raphinha. La rueda de sustituciones acabó por sentar mucho mejor al Athletic.
Aunque dio cuerda a Lamine, que apenas se había entrenado durante la semana, Flick resguardo a sus futbolistas más emblemáticos y el equipo de Valverde desaprovechó un par de buenas oportunidades ante Joan García. Al Athletic le sobran las áreas, peleado con los goles y a la espera de poder reivindicar sus aspiraciones a un título en la Copa. A partir del 5-0, el Barcelona se dedicó a pensar en la semifinal que enfrentará al Madrid y al Atlético. Un duelo aparentemente más equilibrado que el ganado por el campeón sin romper a sudar ante un candidato tan manso como el Athletic.
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