Conclusiones tras el estreno de la F1 en Australia: Mercedes toma el relevo de los McLaren, que parecen correr con el motor capado
Tras diseñar el la unidad de potencia más competitiva de la nueva Fórmula 1, la escudería británica juega con ventaja sobre sus clientes como quedó claro en Melbourne

El doblete de Mercedes este domingo en Melbourne se venía venir, especialmente si uno había seguido más o menos de cerca los ensayos de pretemporada. Tampoco fue descabellado comprobar que Ferrari parece haber dado al fin con un diseño con el que volver a ganar carreras de forma más o menos habitual. O que la etapa de crecimiento en la que se encuentra Red Bull, tras dejar atrás su alianza con Honda, está en una fase más avanzada de lo que se podía imaginar hace unos meses, cuando los rumores relativos al vínculo con Ford presentaban un panorama desolador. Ni siquiera el cataclismo de Aston Martin pilló tanto por sorpresa al personal como los más de 50 segundos que separaron a George Russell, el ganador de la carrera en el Albert Park, de Lando Norris, el actual campeón, que cruzó la meta el quinto y a quien no le pasó nada extraordinario. Norris, simplemente, rodó mucho más lento que las Flechas de Plata y los bólidos rojos, a pesar de hacerlo con la misma especificación de motor, bautizada como M17 E Performance.
El actual campeón fue el único piloto de McLaren en tomar parte en la prueba, después de que Oscar Piastri perdiera el control de su monoplaza en la vuelta de formación de parrilla, y terminara estampado contra el muro. Del resto de coches equipados con el M17 E Performance, el que más se acercó a Norris fue Pierre Gasly (Alpine), que concluyó el décimo, una vuelta por detrás de Russell.
El campeonato ha pasado solo por la primera de las 24 estaciones previstas en su recorrido, aunque muy probablemente el trayecto quede reducido a 22 si se confirma la cancelación de los dos eventos que deben llevarse a cabo en abril, en Baréin (el día 12) y Arabia Saudí (el 19). Pero las hechuras del primer asalto validan los vaticinios de invierno, e invitan a pensar que Mercedes ha cogido el relevo de McLaren y se ha convertido en la referencia, gracias a la unidad de potencia que ha diseñado y que presenta unas cualidades únicas en términos de eficiencia energética, la clave de esta nueva era. El acierto de la marca de la estrella en este cambio de normativa se veía venir, y no hay duda de que esa sospecha es la que ha llevado a un equipo como Alpine, propiedad de Renault, a ocupar la vacante que este año ha dejado Aston Martin. Y probablemente, eso es también lo que llevó a McLaren a renovar su acuerdo con Mercedes, para poder seguir utilizando sus motores hasta 2030. Sin embargo, el potencial de las unidades que incorporaron Russell y Kimi Antonelli en el primer doblete de la escudería de Brackley (Gran Bretaña) en dos años, no pareció el mismo que el del MCL40.
🗣️ Norris ve muy difícil luchar con Mercedes o Ferrari en el futuro inmediato
— DAZN España (@DAZN_ES) March 8, 2026
"¿Crees que vamos a cambiar 50 segundos de una carrera a otra?"#AustraliaDAZNF1 🇦🇺 pic.twitter.com/WBEH9SzEql
“Comparamos nuestros datos con los de Mercedes, y el resultado de estos análisis nos indica que tenemos trabajo como equipo, para aprovechar al máximo el potencial de la unidad de potencia. Por lo que hemos visto, puede dar más”, reconoció Andrea Stella, director de McLaren, tras la carrera del domingo. “Ahora bien, no está claro cómo se consigue eso. Nosotros estamos en un proceso de aprendizaje, y está claro que vamos por detrás del equipo de fábrica [de Mercedes], que lleva más tiempo trabajando en ello”.
Según certifica Autosport, los clientes de Mercedes (McLaren, Williams y Alpine) rodaron en los entrenamientos de pretemporada con una especificación del propulsor más simplificada, más básica, aunque respetando todas las obligaciones contractuales. Para saber hasta qué punto McLaren será capaz de igualar la pegada de las unidades que recibe para Norris y Piastri, a las que equiparán los W17 de Russell y Antonelli, Stella cree que se necesitará algo de tiempo. “Necesitaremos más análisis para entender si se trata solo de parámetros que podemos controlar, nosotros o el piloto –con su conducción–, o si hay otros factores, más sistémicos, que escapan a nuestro ámbito”.
En esa misma línea se manifestó James Vowles, director de Williams, cuyo mejor resultado en Melbourne fue la 12ª posición de Alex Albon, el compañero de Carlos Sainz, 15º. “Está claro que, como equipo, no tenemos la sofisticación [de Mercedes] en según qué tecnologías. Pero eso es una limitación nuestra. Nos corresponde a nosotros [Williams] encontrar ese plus del motor a base de conocerlo mejor”, zanjó el ejecutivo.
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