Francia salva el liderato del Seis Naciones tras la gesta incompleta de Escocia
Los galos maquillan su derrota en Edimburgo (50-40), un festín histórico que tuvo por minutos a los anfitriones al frente de un torneo que se decidirá a tres bandas el próximo sábado

Escocia rompió este sábado en Edimburgo el aura de Francia en uno de los mejores partidos que ha conocido el Seis Naciones —un festín de 90 puntos y 13 ensayos—, pero su gesta acabó siendo incompleta porque no valió para desbancar al defensor del título del liderato. Tras pasearse ante Irlanda, Gales e Italia, los Bleus fueron superados por los cuatro costados en un partido que llegaron a perder de 33, una sangría inaudita para un equipo que aspira a la hegemonía mundial, pero limitó daños en para una derrota asumible (50-40) que les mantiene en cabeza por conseguir el punto bonus ofensivo de los cuatro ensayos y un average general muy superior al de sus rivales. Ambos llegan, pues, empatados a puntos a la última jornada del próximo sábado. Francia, que depende de sí misma, recibe a Inglaterra a las 21.00 horas y Escocia, que no gana desde 1999, visitará a las 15.10 a Irlanda, que también tiene opciones. El torneo que pertenecía casi por decreto a los galos tendrá un desenlace a tres bandas.
El hambre con el que salió Escocia no tardó en dar réditos. La primera internada en campo francés, con una gran cadencia de pases, terminó en manos de Finn Russell, que convirtió sus manos blandas en un señuelo perfecto para que el defensor fuera a por él y abriera la puerta. El apertura fue ágil para recoger el oval y asistir a la carrera de Darcy Graham, que corrió al encuentro como si ya hubiera visto la película para ensayar. Francia reaccionó con dominio territorial, pero sin sometimiento ante un rival ordenado que se plegaba, pero no se rompía.
Incluso en un relato aciago, el XV del Gallo encontró tres minutos de desparrame. A su gusto, en la anarquía del contragolpe. El tarro lo destapó su genio, Antoine Dupont, con una acción defensiva, arrancando el balón de las manos de Tuipulotu en el placaje. No lo esperaba su defensa, sin los números para taponar la internada por la izquierda de Louis Bielle‑Biarrey, el pichichi que sumó su noveno partido seguido con ensayo. A la siguiente, el anotador se convertía en asistente, con una patada a bote pronto a centímetros de la cal que encontró al otro ala, Théo Attissogbé. Cuando los dos cargan por el mismo flanco, el incendio es inevitable. Del 7-0 al 7-14 en apenas tres minutos.
⌚️ Darcy Graham opened the scores in Edinburgh steering his side to the victory over France and putting himself as the new Scotland men's top try scorer in the process 💪🤩#Breitling #DefiningMoment @Breitling pic.twitter.com/DUUoyGuqcR
— Guinness Men's Six Nations (@SixNationsRugby) March 7, 2026
En el apogeo de su madurez, el doble puñetazo no hizo dudar a Escocia, consciente de que sus impactos dinámicos estaban descosiendo a una defensa desordenada que encadenaba una falta tras otra en su repliegue. Así que no tardaron en recuperar el timón. Primero, en una acción genial de Turner, un talonador encargado de empujar que condujo el balón como si fuera un liviano medio-melé para asistir a la cruz que trazó Kyle Steyn hacia el córner izquierdo. Siguieron las faltas y los caledonios aprovecharon el enésimo fuera de juego para percutir con el gigantón Pierre Schoeman: tercer ensayo, amarilla para Jalibert por reiteración y ventaja local al intermedio (19-14).
Francia no recuperó el orden en el vestuario y Escocia consolidó su dominio con la delantera: ante un rival impotente en el juego posicional, la norma era no cometer errores que sacaran el juego de lo previsible. Los galos seguían encadenando faltas y el medio-melé, Ben White, aprovechó la ventaja del árbitro para arriesgar sin consecuencias y llevarse el balón en lugar de dárselo a los delanteros hacia un ensayo que ponía a los suyos en el liderato del torneo.
Tran frustrado estaba Dupont que tuvo que forzar para buscar las grietas que no conseguían sus delanteros. En esas, dio un pase horizontal precario que interceptó Steyn para anotar su segundo ensayo. Los franceses estaban en su sótano cuando el colegiado volvió a avisarles de que si seguían haciendo faltas mandaría a otro soldado diez minutos al banquillo. Quizás por eso dejaron avanzar la plataforma escocesa sin hundirla ilegalmente y acabaron pagando la inferioridad en el costado contrario con el segundo ensayo de Graham, que seguía en pie porque los galos, habitualmente inmisericordes en el placaje, llegaban tarde. Una sangría que agudizaba el propio Dupont con errores de manos en su zona más comprometida que ni él mismo podía enmendar, incapaz de placar la internada bajo palos de Will Jordan. Era el séptimo ensayo escocés para un marcador insultante de 47-14.
Con todo el desastre, había una escapatoria para Francia: el punto bonus de anotar cuatro ensayos. Un peligro que no contempló del todo Escocia, feliz en su festín, pero sus opciones de título dependían de ello. Con semejante ventaja, los locales no debieron desnudarse en un contragolpe que armaron entre Jalibert, Attissogbé y Dupont, placado mientras posaba sobre la línea. Así que, pese a ganar por 26, el liderato de los caledonios pendía de un ensayo. Y no consiguieron salir de su campo. Demasiado talento para tener a la puerta de casa, aunque llevara toda la tarde dormitando. En esa inercia, el versátil Thomas Ramos se internó entre los delanteros y anotó el ensayo del alivio. No ayudó a la concentración escocesa, que permitió otra marca de Oscar Jégou en un saque rápido y, ya con el tiempo cumplida, otra de Ramos en campo abierto. No habrá Grand Slam, el premio por ganar todos los partidos, pero Francia mantiene el liderato por una amplia diferencia de puntos de +79 frente al +21 escocés. Irlanda, con dos puntos menos, necesitaría ganar y un tropiezo galo.
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