Ir al contenido
_
_
_
_

Ocho ‘quarterbacks’ de la NFL anhelan el trono vacante de Patrick Mahomes

La ausencia del gran dominador de la década y la eliminación del vigente campeón, los Eagles, dibujan un incierto camino a la Superbowl entre veteranos sin títulos y la nueva camada

NFL

Los ocho quarterbacks que han llegado en pie al desenlace de la temporada de la NFL buscarán ocupar el trono vacante de Patrick Mahomes y suceder en el palmarés a los Philadelphia Eagles, el equipo que le dio con la puerta en las narices en la última Superbowl, eliminado a las primeras de cambio. Sin el jugador omnipresente de la última década —siete años seguidos en final de conferencia, cinco finales y tres títulos—, incapaz este año de mantener a sus Kansas City Chiefs en la pelea por los play off antes de romperse el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, se abre una oportunidad única. Lo es para mucho veterano sin el palmarés que merecen sus carreras, como Matthew Stafford, el único que sabe lo que es ser campeón, o Josh Allen, coleccionista de derrotas agónicas. Y también para la siguiente generación, nombres como Bo Nix o Drake Maye que no solo aspiran al título sino a ser el siguiente tirano.

La lesión de Mahomes no fue la causa de la peor temporada reciente de los Chiefs, sino la guinda. Ya estaban virtualmente eliminados como su rodilla dijo basta, con un balance de seis victorias y siete derrotas, la mayoría en finales apretados, su especialidad en temporadas anteriores. Alguien que llegó a la final de conferencia en 2019 tras su primera temporada como titular, un cuento de hadas que solo frenaron los New England Patriots de Tom Brady —el quarterback que más títulos tiene, con siete— en la prórroga. Ya entonces fue MVP tras igualarle con 50 pases de touchdown, un galardón que repitió en 2022. Desde entonces, solo en otra ocasión un equipo de su conferencia, la AFC, apeó a los Chiefs de la Superbowl: los Cincinnati Bengals de 2021. Una dominación casi histórica, pues su derrota en la final del curso pasado ante los Eagles les privó de convertirse en los primeros en ganar tres títulos seguidos tras los de 2023 y 2024, sumados al de 2020.

Como ocurriera con Brady —desde su primer título hubo más Superbowls con él que sin él—, la historia aconseja aprovechar los años sin Mahomes. Lo hizo Stafford para ganar con Los Angeles Rams en 2020. Cuatro años después, esgrime su mejor temporada, con 46 pases de touchdown, una cifra que valdría sin miramientos un MPV, pero la marcha de su equipo, de más a menos —ha pasado de líder de conferencia, la NFC, al sexto— lo complica. Salvó el sábado la primera ronda, la de wild card, en Carolina ante los Panthers, algo que deberá repetir el domingo en Chicago ante los Bears, liderados por Caleb Williams, uno de los quarterbacks más imprevisibles. El número uno del draft de 2024 ha encadenado tramos insulsos con jugadas salvadoras como las que permitieron a su equipo remontar a los Packers y ganar su primer partido eliminatorio desde 2011. Los play-off de la NFL se resuelven a partido único entre 14 equipos, siete por conferencia. El primer clasificado queda exento de la primera ronda.

El premio para Denver Broncos y Seattle Seahawks, aupados por defensas sobresalientes. Los primeros tienen a Bo Nix, número 12 del draft de 2024, como quarterback, con un papel más secundario en un ataque equilibrado, por eso tiene casi la mitad de pases de touchdown que Stafford (25). Los mismos que Sam Darnold, más veterano, a sus 28 años, el primero que encadena temporadas de más de 14 victorias —por tres derrotas— en dos equipos distintos. No le valió para seguir con los Minnesota Vikings, con quien cayó a las primeras de cambio. Este año tiene una nueva oportunidad con Seattle. Recibirá en la madrugada del sábado al domingo a los San Francisco 49ers de Brock Purdy, que llegó a la liga sin expectativas —la elección número 262 en 2022— y que las ha superado con creces: perdió ante Mahomes la Superbowl de 2024. Demostró solvencia para ganar el domingo a domicilio a los Eagles con dos excelentes posesiones finales, pero la sangría de lesiones de su equipo se llevó a uno de sus mejores socios en el juego aéreo, George Kittle, que se rompió el tendón de Aquiles.

En un año de defensas, la mejor ha sido la de los Houston Texans, que protagonizaron el único de los seis partidos de wild card que llegó resuelto a los dos últimos minutos: 30-6 en un templo como Pittsburgh. Y lo hicieron en un mal partido de su quarterback, CJ Stroud, uno de tantos pasadores móviles, muy capaces de correr, como Mahomes. Otro pick alto del draft —el número 2 en 2023— con mucho que demostrar. Como Drake Maye —tercera elección de 2024—, quizás el candidato más equilibrado al MVP por el récord de los Patriots (14-3) y sus estadísticas —31 pases de touchdown por nueve intercepciones—, y que aspira a ser el tercer quarterback menor de 24 años en jugar una Superbowl, tras leyendas como Dan Marino y Ben Roethlisberger. Para ello deberá apear a Stroud en la madrugada del sábado al domingo.

Nadie ha sufrido tanto a Mahomes como Josh Allen, vigente MVP en una votación ajustada con Lamar Jackson, otro gran damnificado que este año, muy mermado por las lesiones, se quedó sin play-off porque el kicker de los Ravens falló la última patada a palos de la temporada regular. Los Buffalo Bills de Allen han caído cuatro veces en los últimos cinco años ante los Chiefs: dos en final de conferencia y dos en la ronda anterior. Salvo el de 2020, un claro 38-24, se decidieron por una anotación. Ninguno como el de 2021, un partido que estaba ganado cuando anotó un touchdown 13 segundos del final. Pero llegó una carambola histórica: una patada de reinicio directamente fuera que no consumió reloj, dos pases de Mahomes en diez segundos para recorrer 44 yardas y una patada entre palos con el tiempo cumplido. La primera posesión de la prórroga, sorteo mediante, fue para los Chiefs, que ganaron el partido con un touchdown. Tanto dolió la escena de Allen, eliminado sin derecho a réplica, que la liga cambió la norma para dar a los dos equipos al menos una posesión en el tiempo extra. Tras una temporada regular con dudas, su equipo, sexto, eliminó el domingo a los Jacksonville Jaguars con otra gran cirugía suya en el último cuarto. Su camino a la redención pasa en la noche del sábado por Denver. No está Mahomes, pero no es la única fiera sedienta.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Sobre la firma

Luis Javier González
Escribo en EL PAÍS desde 2013. Colaborador especializado en rugby y trail. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Máster de Periodismo de la Escuela UAM / EL PAÍS.
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_