Carlos Sainz: “Con la energía que aún tengo, deberé buscarme nuevos retos”
El piloto persigue a los 63 años su quinta corona en el Rally Dakar, ahora con Ford, la marca con la que debutó en el mundo del automovilismo


Carlos Sainz Cenamor (Madrid, 63 años) continúa al pie del cañón sin mostrar señales de parar. Aunque empezó su idilio con el Dakar hace ya 20 años, el paso del tiempo no le ha quitado ni un ápice de competitividad y velocidad. El piloto español persigue su quinta corona con su quinta marca distinta, ahora con Ford, la fábrica estadounidense que apostó por él en sus inicios en los rallies. Cuarto en la general a casi 12 minutos del líder, confía en plantar cara y luchar por la victoria en una segunda semana de competición que empieza con el catarí de Dacia Nasser Al-Attiyah como líder.
Pregunta. En las primeras etapas se le pudo ver algo frustrado, pero ahora vuelve a sonreír…
Respuesta. Normal. Hace dos días pensé que se había acabado, que tenía que cambiar los billetes de vuelta por el problema que tuvimos de motor. Así que estoy contento de poder seguir vivo en el rally y en la batalla por ganar la carrera.
P. La competición tiene constantes altibajos. ¿Cómo consigue digerirlos?
R. Es parte de esta carrera, tienes días buenos en que tienes que gestionar esa alegría, porque la experiencia me dice que van a venir días duros. Hay que tratar de controlar esas subidas y bajadas y, sobre todo después de un día malo, no tratar de volverte loco e intentar recuperarlo todo de golpe.
P. Empezó en el automovilismo con Ford. ¿Terminar por todo lo alto con ellos sería la guinda del pastel?
R. Sería muy bonito, porque me dieron la oportunidad de debutar en el Campeonato del Mundo de Rallies y esta es mi cuarta etapa con la marca. Ganar con ellos el Dakar sería un buen broche.
P. ¿Estamos ante su último baile?
R. Yo no he hablado todavía de nada que no sea intentar ganar la carrera, ese es mi objetivo en los próximos días. Cuando acabe ya lo consultaré con la almohada, como he hecho siempre en el Dakar.
P. ¿Depende de un resultado?
R. No exactamente. Todos los años la retirada ha sido una de las posibilidades. A estas alturas de mi carrera quiero ser honesto conmigo mismo, y creo que lo he sido: me pregunto si me divierto, si he tenido opciones de ganar, si he ido rápido, si me compensa… son una serie de preguntas muy personales que me hago y, dependiendo de la respuesta, tomaré la mejor decisión.
P. La última vez que el Dakar estuvo tan igualado en este punto fue en 2006, el primero en el que participó. ¿Qué le dice eso?
R. Que la categoría de coches tiene muy buena salud. Hay cuatro marcas que están igualadas y que dan opciones de ganar la carrera a muchos pilotos, un hecho muy positivo.

P. ¿Se sorprende cuando se ve aquí todavía?
R. A mí no me sorprende, porque si estoy aquí es porque creo que puedo. Quizás se sorprenda más la gente, los otros pilotos, no lo sé. Yo, lógicamente, si hago el esfuerzo de venir este año a correr es porque creo que tengo las opciones de ganar, la velocidad, la experiencia, el físico para aguantarlo y todo lo que hace falta para conseguirlo.
P. ¿Tener nietos cambia algo su perspectiva?
R. Tengo dos, y la verdad es que no. Recuerdo cuando nació mi primera hija, Blanca, que ya había el tópico de cómo puede marcar eso a un piloto. Pero nada. Cuando te pones el casco, lo único que piensas es en ir rápido.
P. ¿Cuál es el principal aprendizaje que ha sacado de esta carrera?
R. Tener paciencia y aprender a tenerla. Y a gestionar bien los días buenos y también los malos.
P. Cuando está tirado en medio del desierto, tras algún problema mecánico, ¿no piensa nunca en tirar la toalla?
R. Sí, claro que se te pasa por la cabeza. Pero cuando pasan unos días, incluso cuando has tenido un año malo como lo fue el pasado, te apetece volver a intentarlo.
P. ¿Cómo lleva eso de pasar un par de noches en tienda de campaña en medio de la nada?
R. Preferiría hacerlo en mi vida privada, durante unas vacaciones, y no por obligación y en unas circunstancias en las que tienes que competir al día siguiente. Pero tampoco es ningún drama, lo hago y punto. Más que dormir en una tienda o conducir por el desierto, lo que me divierte a mí realmente es conducir un coche de carreras. Si el día antes he dormido en tienda, en hotel o en autocaravana, me da igual.
P. De usted dicen que es muy perfeccionista, ¿no es agotador a veces rizar el rizo?
R. Creo que es parte de mi forma de ser, y por eso a mí no me cuesta. Sí, tienes que estar muy centrado, y a veces la gente me pregunta, ‘¿estás enfadado?’. Quizás es que cuando estoy pensando se me pone la cara de enfadado. Pero es solo concentración. Siempre trato de ir un poco por delante de las circunstancias y pensar en el más mínimo detalle para que salgan bien las cosas. Esa es la manera de que luego no te pillen por sorpresa según qué situaciones.
P. ¿Cómo desconecta, si es que lo consigue?
R. Yo no desconecto. En mi vida me ha funcionado bien no desconectar de las cosas y estar siempre a lo que estoy. En ese sentido trato de usar todo mi tiempo para pensar qué puedo hacer para que las cosas salgan lo mejor posible.
P. Si hubiera optado finalmente por presentarse a la presidencia de la FIA…
R. Este hubiera sido mi último año.
P. ¿Sería capaz de retirarse y estarse quieto?
R. Con la energía que aún tengo, deberé buscarme nuevos retos, ya veremos cuáles.
P. Cuando está en plena carrera, ¿sigue conectado a lo que pasa en el mundo?
R. Lo intento, pero esta mañana he tenido que mirar el móvil para saber qué día de la semana era, porque no tenía ni idea si era viernes, sábado, domingo o lunes. Hay una desconexión bastante importante, porque estás tan centrado en esto que te olvidas un poco del resto.
P. Cuando ve las noticias últimamente, ¿qué piensa?
R. Depende, ¿me habla del último partido del Madrid o de Maduro? Sin duda, el mundo está complicado.
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