Ir al contenido
_
_
_
_

‘Pioneras’: así fue el primer partido de fútbol femenino en España

La nueva comedia de Marta Díaz de Lope Díaz ficciona el encuentro que se celebró en diciembre de 1970 en la colonia Boetticher y acabó con el organizador detenido

00:24
Video de 'Pioneras, solo querían jugar'
Recreación del primer partido de fútbol femenino en España en diciembre de 1970 en la colonia Boetticher en la película 'Pioneras, solo querían jugar'.Foto: Carla Oset

Fue un martes, en el campo de arena —embarrado por el aguanieve que había caído— de la colonia Boetticher, en el distrito madrileño de Villaverde, barrio obrero del extrarradio, aún más obrero y más extrarradio en el final del franquismo. Aquel 8 de diciembre de 1970 se celebró el primer partido de fútbol femenino en España. Al menos el primero serio, que si no oficial, sí con maneras oficiales: árbitro colegiado, dos equipos y hechuras de acontecimiento.

Hoy domingo, 8-M, y obviamente no es una fecha baladí, se estrena en el festival de Málaga, en el concurso, Pioneras, solo querían jugar, dirigida y coescrita por Marta Díaz de Lope Díaz (Ronda, 37 años), que cuenta aquella aventura-desventura en el mismo tono agridulce y complejo de sus dos anteriores películas: Mi querida cofradía (2018) y Los buenos modales (2022).

En la vida real, aquel primer partido entre dos equipos femeninos (que, en realidad, eran las mismas que entrenaban juntas) no fue muy distinto que como se cuenta en Pioneras, que llegará a las salas el 5 de junio. Lo impulsó Rafael Muga —en pantalla se llama Javier Poga—, visionario que entonces entrenaba juveniles en el distrito madrileño de Villaverde.

El enfrentamiento fue, como en la película, en el campo de la colonia Boetticher (Villaverde), que amaneció embarrado por el aguanieve. Las entradas costaron 25 pesetas. Muga, en este diario en 2019, contaba: “Puse un precio muy barato, 25 pesetas, porque yo tenía una perspectiva de futuro con aquello. Pensaba que eso no habría quien lo parara. Justo lo que no querían arriba”. Por su parte, Concepción Sánchez Freire, una de las jugadoras, aseguraba a EL PAÍS en 2018 que cuando llegaron al terreno no había más de 20 personas, pero que cuando saltaron a jugar lo hicieron ante 8.000 espectadores. Los equipos se denominaron Mercacredit y Sizam, y ganaron estas 5-1. Los cinco goles de Sizam, obra de Sánchez Freire, que por su calidad acabó recibiendo el sobrenombre de Conchi Amancio, en referencia al delantero del Real Madrid.

Era, además, la benjamina del grupo (que en la película se llama Nati), porque jugó con 15 años. “Ese día había muy buen rollo. No me dijeron ninguna burrada, y eso que yo sacaba los córners pegada a la gente. Al final se echaron al campo y tuvimos que salir escoltadas. Fue una fiesta”. No para todos. El árbitro dio el pitido final y, en medio la euforia, dos guardias civiles le pidieron a Rafael Muga que les acompañara al cuartelillo.

El organizador lo recordaba así en este periódico: “Estaba asustado. Me temía cualquier cosa. Fui con mi carpeta, con todos los permisos. ¿Qué pasó? Que el comandante quería conocerme porque no se lo creía. ‘¿De verdad ha organizado usted un partido de mujeres?’, me dijo. Para él era como si hubiera bajado un ovni”.

Todo eso está en Pioneras. Eso, y el ambiente social de la época, la opresión del franquismo y su lado más rancio (si eso era posible) de la sección femenina. A la directora le interesó que la película no dejara de lado el contexto: “Porque ahora la vemos en 2026, pero qué rápidamente olvidamos lo que sufrieron nuestras abuelas y madres. La mía hizo el servicio social de la sección femenina, vamos, la mili para chicas, y tenían poder real y capacidad opresora”.

No había espacios de libertad para la mujer. Y menos aún para quienes se lanzaron a romper barreras. “Había pocos campos, no teníamos donde entrenar”, recordaba Conchi Amancio. “Fuimos una generación que, sin que nadie lo dijera, estábamos haciendo historia. Ahora todo el mundo hace historia...”, recuerda quien también fue la primera capitana de la selección (no oficial) en un debut que se celebró el 21 de febrero de 1971 en La Condomina de Murcia, frente a Portugal, y que acabó empate a tres. La Federación de Fútbol se negó a respaldar aquel encuentro; más aún, aunque esa selección siguió jugando, no hubo una oficial timoneada por la Federación hasta 1983. Ese partido también aparece en Pioneras.

A la cineasta malagueña aún le asombra que aquella hazaña haya tenido poco eco. Ha habido libros (dos, del propio Muga), reportajes periodísticos, documentales... Y, sin embargo, poco público la conoce. “Yo misma, que jugué al fútbol hasta los 12 años, no sabía nada”, apunta. “Me la contó el productor, Jesús Ulled, en la primavera de 2023, meses antes de que la selección ganara el Mundial. De hecho, de las cosas que más me preocupaban era que el público lo conociera. Y no es así”.

Algunas cosas han cambiado este 8-M. Otras, como los insultos machistas (hubo un partido, tanto en la realidad como en pantalla, que casi juegan en Almansa por la oposición caciquil que recibió al Olímpico Villaverde con improperios y mandamientos fascistas), no tanto. “Yo misma los recibía cuando jugaba a finales de los noventa y era la única chica en el patio del colegio que corría tras el balón. Cuando comencé la película, me di cuenta de que tenía aún esa espinita clavada”, recuerda Díaz de Lope Díaz. “Y también las actrices, que muchas han jugado. Es más, si lo piensas, la generación que ha ganado el Mundial lo ha hecho no con el apoyo oficial, sino a pesar. Triunfaron tras rebelarse contra el desprecio administrativo y pedir profesionalidad en sus entrenamientos”.

En Pioneras asoma un amor lésbico entre jugadoras, que para la cineasta “es una especie de representación que sirve para hablar del recorrido que la mujer ha tenido que hacer para alcanzar la libertad en todos los ámbitos sociales”. Y enlaza con sus anteriores filmes, apuestas férreas sobre la sororidad contadas con humor y amargura.

En ese contexto, en la película aparece el vergonzoso partido de Folclóricas contra Finolis que se celebró el 3 de enero de 1971 en el antiguo Estadio de Vallecas con fines benéficos, y con la presencia de Lola Flores, Marujita Díaz, Rocío Jurado, Carmen Flores o Encarnita Polo. “Ves las imágenes y dan grima. Yo creo que se hizo para contrarrestar a estas pioneras”, explica la directora, que también quería sacar en pantalla otro mito del ranciofranquismo de esos años, Las Ibéricas F. C. (1971), de Pedro Masó. “Siempre lo tuve en mente, pero no encontré cómo hilarlo narrativamente”.

Para Pioneras, Díaz de Lope Díaz y la coguionista, Zebina Guerra, hablaron con Muga y con algunas de las protagonistas de aquella primera generación de mujeres futbolistas, como Victoria Hernández, primera jugadora española con contrato profesional en 1971. “A casi todas les quedó un recuerdo muy bonito de aquella aventura. Alguna incluso siguió vinculada al fútbol [Conchi Amancio fue profesional en Italia]. Porque encontraron oposición institucional y prejuicios sociales, pero también en aquel viaje hallaron aliados. Al final, ¿sabes en qué pensaban? En lo que podrían haber hecho, adónde podrían haber llegado si les hubieran permitido la oportunidad”.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_