La noruega ‘Valor sentimental’ gana en los premios del cine europeo, y ‘Sirât’ se lleva cinco trofeos
El drama de Joachim Trier obtiene los galardones a mejor película, guion, dirección, actor, actriz y banda sonora, mientras que el filme de Oliver Laxe triunfa en los apartados técnicos

La noruega Valor sentimental, el drama de Joachim Trier sobre el reencuentro de un director de cine ausente y sus dos hijas, una de ellas actriz, ha ganado seis galardones en la 38ª ceremonia de los premios de la Academia del Cine europeo, celebrada en Berlín. Sirât, de Oliver Laxe, logró cinco trofeos tras ser candidata en nueve apartados. Solo Hable con ella había ganado tantos galardones europeos para el cine español. La ceremonia estuvo marcada por los mensajes políticos y sociales, especialmente por los conflictos en Gaza, Irán y el miedo a que la libertad y la democracia se diluyan. Con el galardón a mejor dirección, Trier recordó los miedos en su infancia a una guerra nuclear y aseguró: “La polarización está creciendo en muchos sitios, también en Europa. El otro no es nuestro enemigo y el arte nos puede ayudar a tener empatía. Hay que mantener, por ello, el cine vivo”.
En la victoria de Valor sentimental entraron los galardones a mejor película; dirección (entregado por los Javis); mejor banda sonora, de Hania Rani; Renate Reinsve y Stellan Skarsgård como mejor actriz y actor, respectivamente, y también el de guion, para Trier y Eskil Vogt.

Sirât había logrado el récord de nueve nominaciones en los galardones, porque por primera vez los premios técnicos han sido votados por todos los académicos y no elegidos, como antes, por distintos comités de especialidades, que decidían y anunciaban los premios antes de la gala.

Y ganaron cinco. Laia Ateca, por su compleja labor en el filme de Laxe, obtuvo el galardón a mejor diseño de producción. En su breve discurso, en francés, inglés y español, agradeció al equipo su apoyo y pidió “una larga vida al cine valiente y libre”. En mejor sonido lo recibieron Laia Casanovas, Amanda Villavieja y Yasmina Praderas por su impresionante atmósfera sonora. En montaje se lo llevó Cristóbal Fernández y en su nombre lo recogió Laxe. En dirección de casting, que se daba por primera vez, ganaron Nadia Acimi, Luís Bértolo y María Rodrigo. En dirección de fotografía triunfó Mauro Herce, que lo agradeció en una conexión en directo.

Si en la alfombra roja, el equipo de La voz de Hind portó una pancarta en la que se leía “De Berlín a Gaza, nos levantamos contra todos los que defienden una ideología de muerte”, en el escenario se sucedieron los mensajes a favor de la libertad y de la defensa de la cultura europea. El evento empezó con el iraní Jafar Panahi (Un simple accidente ha entrado en la carrera a los premios gracias a su producción como filme francés) recordando las matanzas sufridas por sus compatriotas realizadas por el propio Gobierno iraní y llamando a los cineastas a seguir realizando películas por la libertad. “Cuando la verdad es aplastada en un lugar, la libertad se asfixia en todas partes [...]. Por eso nadie está a salvo en ningún lugar del mundo. Ni en Irán. Ni en Europa. Ni en Estados Unidos. Ni en ningún lugar de este planeta. Y es precisamente por eso que hoy nuestra tarea como cineastas y artistas es más difícil que nunca. Si estamos decepcionados con los políticos, al menos debemos negarnos a guardar silencio. Porque el silencio en tiempos de crimen no es neutralidad. El silencio es participar en la oscuridad”. Por su parte, la cineasta iraní Sara Rajaei, ganadora al mejor corto con el holandés City of Poets (centrado en la localidad persa Shiraz, la ciudad con calles con nombres de poetas, cambiados por combatientes fallecidos), reconoció que en otros momentos hubiera celebrado el galardón. Ahora solo quería manifestar su dolor. Y la cineasta noruega Liv Ullmann, honrada por su trayectoria, que en mitad del discurso sobre la actualidad mundial dijo: “Soy noruega, le damos un premio Nobel a alguien que se lo merece, y de repente va a otro. Es tan extraño... y por eso estoy feliz porque tengamos leyes que dicen que si haces mal uso del Nobel se te puede quitar. Alguien con poder en EE UU puede que se desilusione. Él lo perderá y yo soy feliz”.

En Berlín se repartieron 18 trofeos competitivos y tres honoríficos: para la actriz y directora noruega Ullmann, grande del cine europeo, por su trayectoria; para la cineasta italiana Alice Rohrwacher por su aporte al cine mundial, y a Maren Ade, Jonas Dornbach y Janine Jackowski por su labor en coproducción internacional.
La gala no contaba con un presentador al uso, sino que fue comisariada por Mark Cousins, historiador de cine y documentalista, con la idea de crear un “ensayo fílmico en directo”, había asegurado previamente. Al final, se comportó como una especie de comentarista de sensaciones fílmicas que se proyectaban en las pantallas de la berlinesa Casa de las culturas mundiales. Además, también por primera vez, los galardones se han celebrado en enero, para hacer sentir su peso en la carrera a los Oscar, y no en diciembre, cuando además se galardonaban filmes de la temporada previa, con lo que su significación se reducía drásticamente. Por eso no hubo entrega en 2025: así acomodaron la fecha al calendario de la abigarrada temporada invernal de premios cinematográficos. En enero de 2027 la gala viajará a Atenas.

En diseño de vestuario, el trofeo fue para Sabrina Krämer por la alemana Sound of Falling. El premio a mejor largo de animación es para la francesa Arco, en una categoría en la que estaba la española Olivia y el terremoto invisible. En maquillaje y peluquería, ganó Torsten Witte por su trabajo en Bugonia.
El premio al descubrimiento honorífico fue para la portuguesa Laura Carreira por On Falling, un drama sobre la precariedad laboral y la emigración producido por Ken Loach. El galardón del público joven se lo llevó La vita di grandi, de Greta Scarano. Y en mejor documental, donde competía Tardes de soledad, el trofeo lo recibió Fiume o Morte!, del croata Igor Bezinović.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Sobre la firma































































