Ir al contenido
_
_
_
_

Ernest Urtasun rechaza de nuevo la petición del PNV de trasladar el ‘Guernica’ a Bilbao: “Mi obligación es preservar este patrimonio”

El ministro de Cultura se sitúa al lado de los técnicos del Museo Reina Sofía que desaconsejan el viaje. Los socialistas catalanes defienden que es “un deber democrático” que la obra llegue al País Vasco

02:23
Urtasun, sobre el 'Guernica': "Mi obligación como ministro es garantizar la protección del patrimonio"
La sala donde se expone el 'Guernica' en el Museo Reina Sofía de Madrid.Foto: Burak Akbulut | Vídeo: EPV

Ernest Urtasun ha vuelto a recordarle al PNV que el Guernica de Pablo Picasso no viajará a Bilbao tal y como se lo solicitó el lehendakari Imanol Pradales el pasado 27 de marzo al presidente Pedro Sánchez en una reunión en la Moncloa. El ministro de Cultura ha sido tajante con el senador Igotz López en la sesión de control al Gobierno en el Senado. “Entiendo la sensibilidad detrás de esta petición. Estamos hablando de una obra vinculada a la memoria de Gernika y el dolor que simboliza. Mi obligación es garantizar el acceso a la cultura y también garantizar el patrimonio. En cuestiones como esta hay que escuchar a los técnicos que conservan la obra desde hace 30 años. Los informes son claros y desaconsejan el traslado de la pieza por los riesgos que supone. Celebrar el 90º aniversario de Gernika debe ser garantizar que esta obra pueda cumplir 90 años más. Mi obligación es preservar este patrimonio”.

López ha insistido en la posición del Gobierno vasco que desde hace dos semanas reclama una mesa de trabajo de expertos que garanticen el traslado. “Pedimos una cesión temporal y excepcional. Insistimos en la creación de un grupo de trabajo de técnicos del Reina Sofía, del Guggenheim y expertos internacionales que valoren si es posible. Los avances técnicos creo que lo harían posible y la experiencia del Guggenheim es contrastada. Solo hace falta voluntad política para este análisis”.

El ministro de Cultura ha recurrido en varias ocasiones al informe elaborado por el museo madrileño para justificar su tajante respuesta. “El Guernica no es un cuadro cualquiera, es de los más frágiles y complejos de transportar", ha dicho Urtasun. Los nacionalistas también se han remitido al documento, pero a la parte en la que los conservadores de la institución argumentan, según ha leído el senador vasco, que “la pieza es capital para el museo y se perdería nuestra razón de ser”. A este punto se ha aferrado López para rematar su petición: “Si su suspervivencia depende de la exhibición del Guernica tienen un problema. El Reina Sofía podría hacerse valer más allá que por el Guernica. Le pedimos altura de miras y sensibilidad. No intentarlo sería imperdobable".

Horas antes del cara a cara, la vicelehendakari y consejera vasca de Cultura, Ibone Bengoetxea, ya había reiterado la posición de su Gobierno: “No hemos pedido un informe sobre el estado del cuadro”. Al PNV, decía su portavoz, tampoco le interesa la opinión de los conservadores de la pieza, lo que solicitan los nacionalistas vascos desde el 24 de marzo, cuando también se reunieron con Urtasun en el Ministerio de Cultura para solicitar el traslado de la tela, es saber “cuáles serían las condiciones óptimas para que ese cuadro pudiera venir a casa”.

Desde el Gobierno vasco han defendido durante este tiempo que esperaban lo que denominan “una respuesta formal” del ejecutivo de Pedro Sánchez. “Los gobiernos se responden unos a otros y estamos esperando una respuesta”, concluía la mañana del martes Bengoetxea. Con la respuesta de Urtasun en sede parlamentaria, el PNV recibe de nuevo la misma negativa por parte del ministro a la solicitud que hizo el lehendakari, Imanol Pradales, para el traslado del cuadro que alberga el Museo Reina Sofía de Madrid desde 1992.

El objetivo del PNV es que el cuadro viaje hasta el Museo Guggenheim de Bilbao, donde quieren que se exponga entre el 1 de octubre de 2026 y el 30 de junio de 2027, con motivo del 90º aniversario de la constitución del primer Gobierno vasco y del bombardeo de Gernika, acaecido el 26 de abril de 1937. “Sería un gesto de memoria histórica y reparación simbólica hacia el pueblo vasco”, le dijo entonces el lehendakari al presidente. El pasado fin de semana, el gobernante vasco aprovechó el Aberri Eguna (día de la patria vasca) para preguntarle a Sánchez si iba a tener “la valentía política” de llevar el cuadro al País Vasco.

Un nuevo actor político se ha unido a la polémica esta martes. La portavoz del Govern catalán, Sílvia Paneque, ha avalado la petición del PNV: “No solo tiene sentido cultural, sino que es un deber democrático”. Tras las declaraciones de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, tachando la petición de “catetada”, Paneque ha dicho que los representantes de las comunidades autónomas harían bien en atender con “respeto y educación” las demandas de otros territorios. Urtasun también ha respondido a Ayuso durante su intervención en el Senado: “Permítame decir algo con claridad, frente a quienes califican de catetada esta petición, este ministerio quiere mostrar respeto y empatía”.

La consellera ha afirmado que también hay que tener en cuenta los criterios “técnicos” esgrimidos por el Museo Reina Sofía que rechaza de manera tajante el viaje en un informe. Pero desde la Generalitat han evitado hacer ninguna comparación con las pinturas de Sijena, en el MNAC, y que la justicia ha ordenado trasladar a Aragón.

Negativa del museo

El Reina Sofía nunca ha accedido a la posibilidad de mover el cuadro, ni siquiera en casos tan excepcionales como la petición que realizó en el año 2000 el MoMA de Nueva York. “El gran icono de nuestro museo debe permanecer sin excepciones al margen de la política de préstamos de la institución”, señala el informe de cuatro páginas del Reina Sofía sobre el “histórico de peticiones” recibidas.

El lienzo de tela de lino y yute (unas dimensiones en su origen de 349,4 por 776,6 centímetros) fue analizado en 1997 tras “sufrir más de 30 itinerancias” y otros tantos enrollamientos y se consideró entonces que “las condiciones óptimas para su conservación tenían que ser necesariamente estables, con un control estricto de las fluctuaciones climáticas, evitando todo tipo de vibraciones”. En el último informe hecho público por el Reina Sofía se llega, con otras palabras, a la misma conclusión: “La obra actualmente se mantiene en condiciones estables gracias a un riguroso control de las condiciones ambientales. Sin embargo, de cara a un posible traslado, su formato, naturaleza de los elementos que la componen y estado de conservación, junto con los numerosos daños sufridos a lo largo del tiempo, la hacen especialmente sensible a todo tipo de vibraciones que son inevitables en los transportes para obras de arte. Dichas vibraciones podrían generar nuevas grietas, levantamientos y pérdidas de la capa pictórica, así como desgarros en el soporte, por lo que se desaconseja rotundamente su traslado”, concluye el Departamento de Conservación-Restauración del Museo Reina Sofía.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_