El Reino Unido estudia volver a cobrar a los turista extranjeros la entrada a los museos nacionales
Instituciones como el British Museum o la National Gallery de Londres son gratuitas desde 2001


En una ciudad donde el billete de metro mínimo cuesta 3,50 euros y cualquier establecimiento cobra al menos cuatro euros por un café, que puedan contemplarse aún de modo gratuito los mármoles del Partenón, en el British Museum; La Venus del Espejo de Velázquez en la National Gallery; o la Ofelia del prerrafaelita John Everett Millains en la Tate Britain supone un aliciente para seguir dando una oportunidad a Londres.
El Gobierno laborista de Keir Starmer, apurado por unas cuentas cada vez más ajustadas en todos los ministerios, se plantea ahora volver a cobrar a los turistas la entrada a los museos nacionales, una iniciativa que ha comenzado a generar una polémica considerable en el mundo de las artes.
La ministra de Cultura, Lisa Nandy, ha admitido que su departamento “explora las oportunidades potenciales que implicaría cobrar a los visitantes internacionales la entrada en los museos”. La idea ha partido de un informe independiente llevado a cabo hace escasos meses por Arts Council England, la entidad pública liderada por la baronesa Margaret Hodge, que se dedica a financiar y patrocinar las iniciativas artísticas de Inglaterra a través del presupuesto y de los ingresos generados por la Lotería Nacional.
El Gobierno de Starmer resucitó en su programa electoral la idea ya acariciada en su momento por el Nuevo Laborismo del entonces primer ministro, Tony Blair, de imponer a los ciudadanos la obligación de algún tipo de documento nacional de identidad. El mundo ha cambiado desde entonces, y el hecho de que cada persona lleve consigo un teléfono inteligente abre la posibilidad de que el documento sea digital, fácil de controlar y aparentemente menos coercitivo para un país celoso de las libertades individuales.
Starmer tenía en mente el proyecto como un modo de facilitar el control de la inmigración irregular, pero el informe de Arts Council England ha atrapado al vuelo la oportunidad para recuperar la propuesta de cobrar de nuevo en los museos. “Sería una oportunidad valiosísima para revisar la política de entrada gratuita de los visitantes internacionales a nuestras galerías y museos nacionales. El sistema de identificación individual nos facilitaría un mecanismo eficaz para mantener la entrada gratuita a todos los ciudadanos del Reino Unido y a los menores, a la vez que podemos desarrollar un modelo de pago para turistas extranjeros”, dice el texto.
Aunque se trata de recomendaciones, el hecho de que la ministra haya expresado públicamente su aceptación de todas ellas, ha desatado la alarma y el debate en algunas instituciones culturales.
El acceso gratuito a los museos nacionales, a diferencia de lo que ocurre en otros muchos países, como Francia o España, se implantó en 2001 y resultó un éxito desde del primer momento. Según las últimas cifras oficiales publicadas, correspondientes a la temporada 2023-24, un 43% de todos los visitantes a los recintos ingleses eran extranjeros. Un total de 17 millones de personas, en cifras absolutas.
Aunque los museos de Londres siguen siendo un imán considerable para los millones de personas que acuden a la metrópoli, los números nunca han recuperado el vigor previo a la pandemia. Si en la temporada 2018-19 se alcanzaron casi los 50 millones de visitantes, en la de 2023-24 la cifra se redujo a 40,8 millones.
La institución más visitada sigue siendo el Museo de Historia Natural, seguido del British Museum, la Tate Modern y la National Gallery.
Entre las recomendaciones del Arts Council England figura también la posibilidad de ingresos extraordinarios a través de la tasa turística en todos los hoteles, una idea que el Ayuntamiento de Londres ya ha anunciado. Son muchos los que defienden que este tipo de recaudación a los turistas resultaría menos agresiva que el cobro directo de la entrada a los museos. “Creemos que es mucho mejor la tasa hotelera para asegurar que siga adelante el sistema de acceso gratuito a los museos”, ha defendido Tristam Hunt, el director del Victoria&Albert. La condición previa de un sistema de documentación digital personal dificulta, según Hunt, cualquier cambio. Porque, de hecho, el Gobierno de Starmer se ha vuelto a echar atrás en este proyecto, que sigue estancado.
En cualquier caso, el Ministerio de Cultura no ha avanzado, a esta altura del debate, cuál podría ser el precio medio de la entrada para turistas. Se ha emplazado a publicar una nueva revisión de la propuesta para finales de este año.
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