Ir al contenido
_
_
_
_

Diez músicas recuperan los himnos de la lucha feminista

La banda Girls To The Front interpreta un repertorio que recorre seis décadas de música escrita o popularizada por mujeres: desde Aretha Franklin hasta Amy Winehouse, pasando por Tina Turner, Gloria Gaynor o The Bangles

El grupo asturiano Girls To The Front durante una actuación en directo, en un imagen cedida por la banda.Girls To The Front

Había una canción en la infancia de Mar Álvarez que “no pronosticaba nada bueno”. Jugaba con sus amigas a completar las frases del tema: “Un lunes antes de almorzar / una niña fue a jugar / pero no pudo jugar / porque tenía que…" “¡Planchar!”, decían en el patio del colegio. Y repetían el verso con cada uno de los días de la semana y la última palabra “siempre era planchar, coser, barrer, cocinar, lavar, tender…”, cuenta ahora Álvarez, con “un pie en los 50 años”. Recuerda que en aquel coro se miraron las unas a las otras y se dieron cuenta del mal augurio para ellas. Y no fueron las únicas. Más tarde, en la década de los 90, algunas jóvenes en Estados Unidos, hartas de la misoginia, buscaron empoderar a las mujeres a través de la cultura popular.

Así nació el movimiento Riot Grrrl, con un grito especial que aún resuena para Álvarez: “Las chicas al frente”. “Una proclama que la cantante de Bikini Kill, Kathleen Hanna, repetía antes de los conciertos”, porque quería que las primeras filas, que en aquel entonces eran espacios violentos dominados por los hombres, se llenaran de mujeres, explica.

Aquel gesto reivindicativo le gustó a Álvarez, quien años más tarde utilizó el lema de la banda punk estadounidense como estandarte para bautizar su proyecto Girls To The Front (GTTF). Una banda conformada por 10 mujeres asturianas (“o adoptadas por Asturias”) que recupera los himnos de la lucha feminista. Y reúne a las leyendas de la música que pretendían acabar con el pronóstico desfavorable para el género femenino.

Si hay algo capaz de romper el status quo es el rock y el punk. “La música tiene ese poder transformador desde siempre”, cuenta Mar Álvarez. Es cierto que “las cosas han cambiado para las mujeres”. Antes “era extraño ver una banda femenina. Ahora hay muchísimas más agrupaciones mixtas o formadas por mujeres”, cuenta. Recuerda su primera banda, Undershakers —cuyo póster cuelga en la pared de su casa, del otro lado de la pantalla—: “Cuando algo existe y se ve, la gente lo integra como normal”, resume.

La banda Girls to the Front apuesta precisamente por esa visibilidad. En sus conciertos interpreta un repertorio que recorre seis décadas de música escrita o popularizada por mujeres: desde Aretha Franklin hasta Amy Winehouse, pasando por Tina Turner, Gloria Gaynor o The Bangles. También hay espacio para referentes en español como Mari Trini, Jeanette, Luz Casal o Rocío Jurado. Mujeres que con su obra se han hecho hueco en la música.

Sin embargo, esa igualdad todavía no se ha trasladado a todos los ámbitos de la industria musical. Para Álvarez, uno de los grandes puntos débiles sigue estando detrás del escenario. “El terreno de la producción musical está muy poco conquistado”, afirma. “Hay muchas menos mujeres productoras, técnicas de sonido o programadoras de eventos”. Cuando las decisiones importantes —qué artistas se programan, qué discos se producen, qué proyectos reciben apoyo— siguen concentradas mayoritariamente en manos masculinas, el equilibrio resulta difícil. “¿Cuántas mujeres tienen un estudio de grabación al que los grupos lleven su música para que la produzcan?”, se pregunta. “Ahí todavía hay menos presencia”.

Esa reflexión convive con una preocupación más reciente: el crecimiento del rechazo al feminismo entre algunos jóvenes —de entre 15 y 29 años que lo consideran una herramienta de manipulación política—. Además de GTTF, Álvarez tiene una escuela de música, donde enseña a niños y adolescentes, y su experiencia le ofrece una imagen distinta, mucho más esperanzadora que las encuestas. “Tengo alumnos que están inmersos en la idea de la igualdad más absoluta”, sostiene. La asturiana rompería una lanza por toda esa juventud en sus clases: “A través del arte están encontrando también una manera de respetarse unos a otros”.

El impacto de su música se traslada del aula al escenario, aunque rechazan la idea de dar lecciones. “No queremos educar a nadie”, aclara Álvarez. “La idea principal es disfrutar y hacer disfrutar”. La reivindicación “nos acompaña siempre por el hecho de ser mujeres músicas”, señala, “por separado y juntas”. Todas las integrantes han tenido que abrirse camino en el panorama asturiano en espacios donde muchas veces eran minoría. Es inevitable que “la reivindicación sea transversal en nuestras vidas”. Por eso, cuando se le pregunta contra qué lanzarían hoy un nuevo grito colectivo, a la fundadora de GTTF no se le ocurre otra lucha más importante, solo celebración.

“Ahora estamos muy acostumbrados a que se haga muchísima música”, cuenta Álvarez ante la posibilidad de que ciertos proyectos “se conviertan simplemente en una etiqueta atractiva y que no tengan nada de fondo”. “Se hacen millones de cosas todos los días y hay mucho que puede sonar un poco prefabricado”. La asturiana echa de menos otras épocas, cuando la música se creaba con “más calma y tenía más emoción”. “Vivimos en un momento en el que estamos un poco saturados de propuestas” con la única finalidad de vender.

En su caso, no fue así. La propuesta nació con la idea de “celebrar la música hecha por mujeres y su lucha por los derechos civiles”. En 2021, la Fundación Princesa de Asturias contactó a Álvarez para darle ese encargo. Ella solo preguntó: “¿Puedo montar la banda como yo quiera?. ‘Sí, por supuesto’, contestaron”. Así que escogió a cada una de las integrantes por una cosa en concreto: Un poco de todo, del jazz, del soul, del rock, del punk, del pop, de la clásica... “Era lo que a mí me apetecía”, subraya, “un grupo completo” conformado por Aroa González, Eva Toca, Lucía Quintana, Mariajo Baudot, Silvia Fernández, Mapi Quintana, Fee Reega, Cristina Montull y su hermana Alicia Álvarez.

Las diez músicas que forman la banda —algunas en la veintena, otras “con un pie en la cincuentena”— llegan de trayectorias muy distintas y compaginan el proyecto con otros grupos y trabajos. Pero cuando se juntan, dice Álvarez, sucede algo especial: “En directo somos un huracán”.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_