Ir al contenido
_
_
_
_

El MNAC enfrenta los relatos republicano y franquista de protección del arte en la Guerra Civil

El museo barcelonés expone 135 piezas de los depósitos del museo que nadie reclamó, en un ejercicio de memoria y reparación

Algunos de los cuadros anónimos de los depósitos franquistas que se exponen en el MNAC.Alejandro Garcia (EFE)

En una guerra hay como mínimo dos relatos. Y la nueva exposición del Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), Recuperado del enemigo, revisa su propia historia y la de sus colecciones poniendo el foco en las obras depositadas en el mismo museo por el Servicio de Defensa del Patrimonio Nacional (SPDAN), el organismo franquista que gestionó el patrimonio artístico cuando ganó la Guerra Civil. Se trata de 135 piezas, muchas sin autoría reconocida, que quedaron en los depósitos del Palau Nacional después de la gestión oficial posterior al conflicto, que en la mayoría de los casos pasó por la devolución. Pero en toda la exposición subyace el relato de los vencidos: la Generalitat republicana dispersó las obras para salvarlas de las bombas, los revolucionarios o cualquier otro peligro de ese cruel período, que arrasó con todo, de modo que el franquismo no rescató nada.

El director del MNAC, Pepe Serra, ha contado que Recuperado del enemigo. Los depósitos franquistas en el MNAC (hasta el 28 de junio) es la continuación de ¡El museo en peligro!, que explicaba la tarea de protección de los bienes culturales tras estallar la Guerra Civil bajo dirección de Joaquim Folch i Torres. El Museu d’Art de Catalunya (precedente del MNAC) se había inaugurado en 1929 y la misión fue proteger su patrimonio de posibles bombardeos y saqueos. Entre los diferentes destinos, estuvieron la iglesia de Sant Esteve de Olot o depósitos en Bescanó, Darnius o Agullana. “Es un ejercicio de memoria, transparencia y reparación”, ha apuntado el director.

La nueva exposición continua este relato de salvaguarda a raíz del trabajo de investigación del Institut de Recerca en Patrimonio Cultural. Los investigadores del centro y comisarios, Gemma Domènech i Casadevall y Eduard Caballé i Colom, han contado que los prolegómenos residen en la pregunta de cómo impactó la Guerra Civil en la configuración de los museos catalanes. El MNAC solo es uno de los cincuenta que están analizando en un proyecto que terminará en agosto de 2026, cuando tendrán unas conclusiones de toda la búsqueda.

Aun así, Domènech ha sido clara: “Ni el patrimonio estaba en peligro, ni recuperaron ni salvaron nada”, ha enfatizado, a lo que Eduard Caballé ha añadido que la Generalitat republicana “ya había salvaguardado muchas piezas y el franquismo quiso combatir ese relato creando el SDPAN”. La exposición arranca con un vídeo inédito hasta ahora en que se ve cómo los técnicos del museo preparan las obras para su evacuación el verano de 1936, una filmación que la Universidad de California de Los Ángeles ha digitalizado recientemente.

Saltándose las normas estéticas de toda exposición, la cincuentena de obras seleccionadas muestran también su reverso, ya que la cara B de los cuadros permite ver su trazabilidad. Así, además de la etiqueta ‘Recuperado del enemigo’ estampada en la mayoría, también se reconocen otros datos, como los registros. El número tachado es anterior a la Guerra mientras que el más visible es el sello que imprimió el SDPAN.

Para Caballé, es muy significativo el fragmento que también se incluye de una carta del agente Josep Puigdengolas Barella al agente Enric Monjo Garriga fechada en 1938: “Todo o casi todo lo que andamos clasificando y mandando relación a la Comisaría, estaba ya debidamente guardado ya sea destinado a iglesias o lugares seguros (…) pero veo que a eso, los agentes del servicio, le llaman ‘recuperación’, como yo soy todavía novato en este servicio, esas cosas me chocan mucho".

Entre 1939 y 1958, la mayoría de obras dispersas regresaron a Barcelona y el trabajo del Servicio de Defensa del Patrimonio consistió en devolverlas a sus propietarios. Pero no fue una reposición fácil, ha apuntado Domènech, porque la normativa era restrictiva: había que presentar una solicitud formal, acreditar la titularidad y demostrar adhesión al régimen. Este sistema excluyó a los exiliados, los represaliados o muertos durante la guerra y la posguerra. En muchos sentidos, “es difícil tener certezas de un período muy convulso”, ha acentuado Eduard Vallès, jefe de colecciones del MNAC, que también ha defendido que “las obras son las que hablan, sin ningún apriorismo intelectual... es la historia del país”.

Esta exposición podría permitir que algunas personas reconozcan obras que constan como anónimas o la posible propiedad de otras que sí tienen autor. Algunas de las más curiosas son una cabeza de Cristo atribuida a Jaume Cascalls, una talla de alabastro de 1352 que nadie entiende cómo no ha sido reclamada por su valor; o un conjunto de pinturas de estilo picassiano que podrían ser trabajos de los alumnos de alguna escuela de pintura. Quizá la muestra sirva para redoblar la reparación histórica y que vuelvan al lugar de dónde tuvieron que exiliarse.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_