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El chileno Nicolás Zepeda, condenado a cadena perpetua por el asesinato de Narumi Kurosaki en Francia

El Tribunal de lo Criminal del Ródano, en Lyon, muestra su convencimiento “más allá de toda duda razonable” de que Zepeda asesinó e hizo desaparecer el cuerpo de su exnovia japonesa en 2016

Narumi Kurosaki y Nicolás Zepeda, en una imagen compartida en redes sociales.

El Tribunal de lo Criminal del Ródano, en Lyon (este), ha condenado este jueves a cadena perpetua al chileno Nicolás Zepeda por el asesinato en Francia en 2016 de su exnovia japonesa, Narumi Kurosaki, cuyo cuerpo nunca apareció. La resolución ha llegado tras ocho días de juicio y luego de la anulación de otros dos procesos judiciales, los que fueron impugnados por la defensa del sudamericano.

La corte ha mostrado su convencimiento “más allá de toda duda razonable” de que Zepeda asesinó premeditadamente a Kurosaki e “hizo desaparecer su cuerpo”, según el veredicto leído por el presidente del tribunal, Eric Chalbos, antes de volver a suspender la sesión para deliberar el periodo de tiempo que tendrá que pasar en prisión antes de poder acceder a algún tipo de beneficio penitenciario.

A lo largo del juicio, Zepeda ha insistido en su inocencia. “Nunca podré agradecer lo suficiente a quienes me apoyaron, por creer en mí, por comprender que era inocente. ¡Yo no maté a Narumi, no pude haber sido yo!“, ha dicho el chileno antes de conocer el veredicto en su contra. El condenado también ha profundizado en su vínculo con la joven desaparecida. “Amé sinceramente a Narumi, con todo mi corazón. Con todos mis defectos, durante 10 años ha estado en mis pensamientos. Está conmigo. Vivo en un infierno sin saber qué pasó. Vivo en una pesadilla de arrepentimiento por haberla dejado, por no haberme quedado con ella”, ha manifestado ante la audiencia.

El fiscal de este caso, uno de los más internacionales y mediáticos de los últimos años en Francia, había pedido la víspera una pena de 30 años de cárcel contra Zepeda, para quien su defensa pidió la absolución. La resolución final del tribunal fue sorpresiva para ambas partes.

En un primer juicio, finalizado en abril de 2022, el chileno también había sido declarado culpable de asesinato, en donde recibió una condena 28 años de prisión. La defensa apeló y forzó a la realización de una segundo litigio, el que comenzó el pasado 4 de diciembre de 2023 y que terminó con otra condena, también de 28 años. La familia del acusado ha encabezado su defensa y ha insistido en su inocencia. Humberto Zepeda, el padre de Nicolás, ha cuestionado que la Fiscalía no haya considerado otras hipótesis sobre el crimen. “Se ha llevado a cabo una investigación que tiene un sesgo increíble. Nunca hubo una hipótesis alternativa en esta investigación. Desde el primer día se culpó a Nicolás”, ha dicho Zepeda en una entrevista a Canal 13.

La investigación de las autoridades francesas se ha extendido por 10 años. La principal dificultad para su avance ha sido la ausencia del cuerpo de Kurosaki, a lo que se ha sumado la negativa del chileno de entregar algún antecedente concreto sobre su paradero.

Nicolás Zepeda conoció a Narumi Kurosaki en Japón, en un romance que se habría extendido hasta mediados de 2016, cuando la joven, de entonces 21 años, emprendió un viaje a Francia para continuar con sus estudios e iniciar una nueva vida. La fiscalía ha señalado que el chileno viajó a Francia de manera oculta para espiar a su exnovia. Las grabaciones de una cámara de seguridad y los movimientos de una tarjeta de crédito permitieron determinar que Zepeda había cenado con Kurosaki el 4 de diciembre de 2016, un día antes de su desaparición en la ciudad de Besançon. A este antecedente se sumó el testimonio de Rachel Roberts-Hope, una estudiante británica que vivía en la residencial en donde se hospedaba la japonesa, quien escuchó gritos y un fuerte ruido que emanaba desde una de las habitaciones.

Los antecedentes y testimonios que han apuntado hacia la responsabilidad de Zepeda se han visto reforzados con los peritajes psicológicos que se han revelado en el tercer juicio. Clara Cavignaux, que ya había participado en el primer juicio realizado en Besanzón, ha planteado que el chileno es “un hombre eminentemente violento” y “un tipo controlador que quiere sobreponerse por sobre los demás, que tiene un carácter muy especial”, de acuerdo a un relato publicado por Meganoticias.

La defensa de Nicolás Zepeda ha dicho que volverá a recurrir a la Corte de Casación francesa por los supuestos vicios del procedimiento. “Una persona ha utilizado su derecho a apelar y se le ha condenado más fuerte que en primera instancia”, ha dicho uno de los abogados a la salida del tribunal. Los representantes del condenado también han confirmado que analiza una posible presentación ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

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