El RACC propone eliminar peajes de la AP-7 en Girona para los camiones
Los vehículos pesados son los principales implicados en los accidentes en la N-II en ese tramo


La Fundación RACC ha propuesto eliminar o reducir los peajes en la autopista AP-7 a los vehículos pesados entre Massanet de la Selva (Girona) y la frontera francesa para disminuir el volumen de camiones en la N-II, que son la principal causa de accidentes en esa vía. Ese tramo se ha cobrado la vida, de media, de una persona a la semana en los últimos cuatro años. 763 accidentes y 61 víctimas mortales desde 2008 es el balance que ha recogido el RACC en un informe sobre la accidentalidad y la intensidad de tránsito en la N-II. El RACC ha alertado de un aumento del 4% en el tránsito de vehículos que circulan por la nacional, en general desviados de la AP-7.
El informe apunta que la probabilidad de tener un accidente circulando por la N-II es cinco veces superior a la de los vehículos que se mueven por la AP-7. Entre muertos, heridos graves y leves, el RACC ha contabilizado un total de 1.212 víctimas en la carretera convencional, una cifra que triplica al de las personas accidentadas en la autopista paralela.
Las motos y los vehículos pesados son los principales implicados en los accidentes registrados por el estudio del club automovilístico catalán. Los vehículos pesados representan hasta un 25% del tránsito en la N-II y participan en más de un 40% de los accidentes graves y mortales que se han analizado y las motos, que son el 1% de los vehículos que circulan por la carretera convencional, han acabado implicadas en el 20% de los accidentes.
El director de la Fundación RACC, Miquel Nadal, ha achacado a la crisis económica el constante desvío de tráfico de la AP-7 –que desde 2007 ha perdido un 19% de tránsito- a la N-II: “Tenemos dos vías que van en paralelo y en términos de capacidad y seguridad viaria, una es excelente y la otra tiene unas prestaciones muy deficientes. Pero resulta que, por la existencia de un peaje y en un contexto de crisis, se está desviando el tránsito de la vía buena a la otra y esto tiene consecuencias sobre los conductores evidentes y muy negativas”.
El RACC ha cifrado en 44 millones de euros los costes estimados que han supuesto para el Estado las víctimas accidentadas en la N-II entre 2008 y 2011. En base a ello, el club ha propuesto, como medida paliativa para frenar la siniestralidad en la carretera nacional, la eliminación o reducción parcial de los peajes de la AP-7 a vehículos pesados. La iniciativa, cuyo coste asciende a 15 millones de euros si se eliminara el pago completo, pretende trasladar a la AP-7 la mayor parte de los 2.500 camiones que circulan diariamente por ambas carreteras. Los responsables del RACC también proponen mejorar las infraestructuras viarias en la N-II, limitar la velocidad máxima de la carretera a 90km/h, prohibir los adelantamientos con bandas rugosas y dobles líneas continuas y pacificar el tránsito en travesías urbanas.


























































