Ir al contenido
_
_
_
_
crítica literaria
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

‘La prueba de audición’, de Eliza Barry Callahan: un diagnóstico de sordera súbita convertido en alucinación literaria

La escritora y cineasta neoyorquina sigue los pasos de autores como Virginia Woolf para formular un antídoto contra la abundancia de estímulos que comprometen la escucha

La prueba de audición parece sacada del cajón de las rarezas musicofílicas de Oliver Sacks. Su autora, Eliza Barry Callahan (Nueva York, 30 años), no llega a confundir a nadie con un sombrero, pero un precoz e inoportuno diagnóstico de sordera súbita la sume en un desconcierto parecido. Lo que sigue es un monólogo interior que pone el oído en todo lo que escapa a las palabras y que no es exactamente el sonido de su propio cuerpo, sino “algo más vulnerable”: variaciones de un mismo yo que convierten la inexplicable pérdida auditiva en una oportunidad para explorar dentro de sí misma con una lucidez tan extraña como placentera y eficaz en su compensación sinestésica de la escucha a través de la escritura.

El libro arranca la mañana del 29 de agosto de 2019, cuando Barry despierta con un molesto zumbido en el oído derecho. La fecha se antoja pertinente por cuanto la reclusión de la autora se anticipa al confinamiento que vino poco después (y que curiosamente no se menciona en ningún momento). Y también porque ese mismo día, en el verano de 1952, John Cage estrenó en el Maverick Concert Hall su obra 4’33’’, una partitura hecha solo de silencio, el mismo que sirve de hilo conductor a las muchas digresiones de la autora (sobre cine, música, literatura, filosofía, medicina y hasta botánica) al tiempo que marca su propio umbral de tolerancia al ruido y formula un antídoto contra la abundancia de estímulos que comprometen la escucha.

Barry, que además de escritora se gana la vida como guionista, compositora de bandas sonoras, artista visual e integrante del dúo musical Purr, propuso a su editora titular el libro La ventana indiscreta, pues el patio de vecinos al que dan las ventanas de su apartamento fue en su día fotografiado por Hitchcock para construir el decorado de la película. La referencia no es caprichosa toda vez que la escritura le permite espiarse a sí misma mientras analiza las formas que adquiere el silencio (unas veces traslúcido, otras opaco, denso, afilado…) en los trabajos de Robert Walser, Georges Perec, Hanne Darboven o Suzanne Ciani. Y así hasta llegar a Venecia en un capítulo que recuerda, en su afán detectivesco, a la famosa performance de Sophie Calle.

En los últimos años la pérdida de audición (y su variante más extendida, el tinnitus, que sufre el 14% de la población adulta) ha generado una avalancha de literatura científica, si bien Barry no aborda la enfermedad como fenómeno colectivo (más allá de su participación en varios ensayos clínicos y una divertida sesión de hipnoterapia), sino que se sirve de ella para configurar una experiencia estética que sigue los pasos de Virginia Woolf mientras avanza hacia las profundidades del oído interno, donde anida al vértigo que le producirá el descubrimiento de su propia voz como narradora. Esa conquista del lenguaje es en realidad una liberación: la de quien, privada de uno de sus sentidos, puede contemplar su obra bajo un nuevo prisma.

A pesar de que Callahan dirigió un cortometraje a partir de uno de los pasajes del libro, todo lo que tiene de revelador La prueba de audición obedece a su condición de inadaptable: empezando por las alucinaciones bajo el efecto de los corticosteroides y siguiendo por la premisa inicial de que el silencio se desvanece al nombrarlo. Como las cintas magnéticas degradadas de William Basinski (a quien cita en los agradecimientos), el rastro de su escritura no tiene forma de huella, sino que se parece a una roca desprendida que se va puliendo mientras cae. Hay en el debut como novelista de Eliza Barry Callahan una cualidad sonora, una vibración que se propaga y nos sacude por dentro, equivalente a ese trueno que resuena sin cesar en su cabeza.

La prueba de audición

Eliza Barry Callahan
Traducción de Rita da Costa
Anagrama, 2025
176 páginas, 19,90 euros

La prova d'oïda

Eliza Barry Callahan
Traducción de Míriam Cano
Bromera, 2025
176 páginas, 19,95 euros

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Más información

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_