
¿Alucinación o realidad?
A un niño que no comía bien se le apareció la amnistía y le dio un susto de muerte. De súbito, empezaron a gustarle las acelgas y las espinacas rehogadas

A un niño que no comía bien se le apareció la amnistía y le dio un susto de muerte. De súbito, empezaron a gustarle las acelgas y las espinacas rehogadas


Me importan, claro, las instituciones, pero no puedo desayunarme dándole vueltas a los problemas del poder judicial porque tengo otros asuntos en la cabeza


Viajo de manera insensata, leo de forma suicida y siento pánico, aunque también euforia (quizá no pueda darse una cosa sin la otra) cada vez que me subo a un tren o me embarco en un libro


El amigo imaginario es invisible y te puedes comunicar con él por telepatía, de manera que suele pasar inadvertido. Yo tuve uno del que mi familia no llegó a saber nada


De camino a la consulta de mi terapeuta, vi caer a un bebé desde la terraza de un sexto piso. Corrí a salvarle y cuando lo tuve entre mis brazos me di cuenta de que se trataba de un muñeco hiperreal


Cada época, desde el principio de los tiempos, ha tenido sus proveedores de normalidad, en función de los excesos que fuera preciso normalizar


¿Quién había entrado en el sueño de quién? ¿Quién en la vida o en la muerte del otro?


El viudo reciente avisó a sus hijos de que pasaría la Nochebuena solo. Me prepararé una tortilla y me acostaré pronto, les dijo, no estoy para fiestas

Geopolítica, personajes, debates, citas... tendencias e incógnitas del año que viene


La hija levanta la vista y nuestras miradas se cruzan. Me dice, con un gesto, que la memoria se le va y se le viene. Luego se enfrenta al padre, le pregunta: ¿Quién soy yo?


Un amigo que hace 30 años se acostó con una mujer imaginó que se había quedado embarazada y asistió en su fantasía al crecimiento del niño


Mientras me afeitaba, al poco de despertar, me asaltó la idea de que yo no era yo, sino una simulación de mí mismo producida por alguna inteligencia artificial con fines que no se me alcanzaban


El mundo siempre ha sido un poco hostil, pero hay temporadas en las que la agresividad alcanza niveles del todo indeseables


En el metro, a mi lado, iba sentada una muñeca hinchable a la que pedí perdón, en nombre de España y de la humanidad


La vida está llena de pequeños misterios a los que, si prestáramos más atención, calificaríamos de extraordinarios


Al poco de comenzar el concurso, me pareció distinguir a mis hijos muy lejos, al otro lado de las cámaras, al otro lado de la vida, y tuve la certeza de que estaba muerto


A la mitad del parque decido volver a casa con el mismo espíritu de derrota con el que abandono el periódico apenas abierto. Me falta fondo o me sobra espanto


La sombra que no me pertenecía se acomodó debajo de la cama del dormitorio mientras yo me preparaba para darme una ducha. Luego, mientras me vestía, salió de su escondite y pareció entablar algún tipo de negociación con la mía


Hay días en los que no entiendes nada de cuanto sucede a tu alrededor, pero es mejor que no lo manifiestes


Nunca he dejado de intentar comunicarme por telepatía en el metro


Feijóo no gobernará porque no quiere del mismo modo que yo no soy Premio Nobel de Física porque no me da la gana. El que no delira es porque no sabe