Bruselas sale en defensa de España y los demás países que tratan de endurecer el control sobre las plataformas digitales
La Comisión Europea expresa su “solidaridad” con Sánchez y con Francia tras los ataques de los dueños de X y Telegram

Pese a que Bruselas no está convencida de la propuesta de España de perseguir penalmente a los directivos de plataformas digitales, los ataques personales que ha recibido el presidente Pedro Sánchez en las últimas horas por parte de algunos de estos oligarcas tecnocráticos constituye una línea roja para el Ejecutivo europeo. En un comunicado remitido a este diario, la Comisión Europea ha declarado este jueves su “solidaridad” con aquellos Estados miembros que “están tratando de hacer responsables a las plataformas en línea”. Estas palabras suponen, además, un endurecimiento en el tono respecto al empleado por Bruselas el miércoles cuando ante los ataques del dueño de X, Elon Musk, contra Pedro Sánchez, al que llamó “fascista” y “totalitario”. El día anterior apenas dijo que el Ejecutivo europeo defendía el “respeto”.
“En Europa, exigimos responsabilidades a las plataformas en línea, empoderamos a nuestros ciudadanos y protegemos a nuestros hijos”, ha subrayado el portavoz de la Comisión para Asuntos Digitales, Thomas Regnier, en una declaración enviada a EL PAÍS después de que tanto el dueño de X, Elon Musk, como el de Telegram, Pável Dúrov, hayan atacado —e insultado— directamente a Sánchez por sus planes. Francia, que al igual que España ha propuesto prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años (16 en el caso español) también ha sido recurrente víctima de ataques tanto de Musk como del dueño de Telegram, que permaneció retenido varios meses en ese país durante una investigación judicial.
El hacer responsables a las plataformas en línea “también es una prioridad absoluta para la Comisión. Las plataformas en línea ofrecen muchos beneficios que nuestros ciudadanos pueden disfrutar mejor cuando podemos mitigar ciertos riesgos”, ha recordado en referencia a las “características adictivas, contenidos nocivos y riesgos para nuestros hijos, consumidores, democracias y procesos electorales” de algunos de estos contenidos. Por ello, ha recordado, existe la Ley de Servicios Digitales (DSA), que “proporciona reglas claras para proteger a todos en la UE”.
“Protegemos a nuestros consumidores contra estafas y productos peligrosos. Y defendemos nuestra libertad de expresión y la integridad de nuestras elecciones”, insiste la Comisión, que asegura que seguirá “colaborando estrechamente con los Estados miembros para que el entorno en línea en Europa sea seguro, transparente y fiable”.
España no es el único país que ha despertado las iras de Musk y Dúrov. Esta misma semana, la decisión de la justicia francesa de registrar las oficinas de X en Francia y convocar al sudafricano para que declare por manipulación de algoritmos también ha despertado las iras de los dos magnates digitales. “Francia es el único país del mundo que está persiguiendo criminalmente a todas las redes sociales que le dan a la gente un cierto grado de libertad (Telegram, X, TikTok). No os equivoquéis: esto no es un país libre”, escribió en las redes sociales el dueño de Telegram. Dúrov fue arrestado en el verano de 2024 en un aeropuerto en las afueras de París en el marco de una investigación policial sobre la falta de moderadores en Telegram, que las autoridades galas consideran que permite el desarrollo de las actividades delictivas y que estuvo retenido en el país hasta marzo de 2025.
De hecho, París también ha mostrado su solidaridad con Madrid a través de su muy viral cuenta satírica en X French Response, gestionada por el Ministerio de Exteriores francés.
Hola Spain, we’ve been there🤝
— French Response (@FrenchResponse) February 5, 2026
– Platform owner weaponises it to blast every user against national law
– Attacks gov
– Gets backed by Russian &tech bros
– Harbors drug retail channels
– Plays victim of “oppression”
– Starts all over again
Hold the line,🇪🇸
It’s platform regulation https://t.co/4cjN8QiLCh
“Hola España, hemos estado allí”, escribe la cada vez más popular cuenta online —que no duda en rebatir de forma satírica los bulos de Washington o Moscú— y en la que recuerda que Dúrov utiliza Telegram “como arma para criticar a todos los usuarios contra la legislación nacional y ataques al Gobierno” mientras cuenta con el “respaldo de colegas rusos y tecnológicos y alberga canales minoristas de venta de drogas”, todo ello, agrega, mientras “se hace víctima de la ‘opresión”. “Aguanta”, concluye el mensaje de París.
Pese a su “solidaridad”, hay poco que Bruselas pueda hacer en el caso del envío masivo de mensajes privados del dueño de Telegram a los usuarios españoles contra Sánchez y su “censura excesiva”, como escribió Dúrov. Los mensajes privados no entran dentro de las competencias de esta normativa europea, y Dúrov hizo uso de esta herramienta, y no de los canales masivos, que sí están sujetos a las reglas de la DSA, para mandar su mensaje a los usuarios españoles. De ahí que, cualquier acción legal, señalan fuentes de la Comisión, dependerá de lo que decidan las autoridades nacionales.
Además, Telegram no ha sido designada como una “plataforma de gran tamaño” (VLOP, por sus siglas en inglés), aquellas que cuentan con más de 45 millones de usuarios mensuales dentro de las fronteras de la Unión. Si hubiera entrado en esta categoría, tendría obligaciones adicionales de diligencia debida, como sí le pasa WhatsApp y redes sociales como X o TikTok.
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