La Fiscalía de París abre una investigación contra la plataforma Kick tras la muerte en directo de un ‘streamer’ el pasado verano
El Ministerio público solicita órdenes de arresto contra sus directivos por no acudir a las citaciones judiciales, mientras los ‘influencers’ participantes están bajo custodia policial

La Fiscalía de París ha anunciado la apertura de una investigación contra la plataforma de vídeos Kick y ha solicitado órdenes de arresto contra sus directivos en el marco de una investigación preliminar que se abrió el pasado agosto tras la muerte en directo del streamer Raphaël Graven, de 46 años. Conocido como Jean Pormanove, falleció tras 10 días encerrado en una casa, emitiendo en directo peleas, insultos y abusos por parte de otros dos influencers.
Ambos implicados, conocidos como Naruto y Safine y próximos al fallecido, han sido puestos bajo custodia policial tras ser interrogados este martes, según anunció la Fiscalía de Niza, encargada hasta ahora de la investigación preliminar, pues la casa en la que se filmó el directo para Kick estaba en un pueblo cercano a esta ciudad del sur del país.
Casi seis meses después, la Fiscalía de París ha encargado a un juez de instrucción las pesquisas contra la plataforma por varios delitos: omisión de socorro a una persona en peligro, falta de prevención de un delito contra la integridad física, blanqueo de capitales procedentes de un delito cometido en banda organizada y difusión de grabaciones que atentan contra la integridad de una persona.
Además, ha ordenado orden de arresto contra los gestores de la web por no acudir a una citación judicial previa. La plataforma se creó en 2022 en Australia y pretendía competir con Twitch, aunque con reglas más laxas. “A pesar de haber sido informados de las condiciones y fecha de la audiencia, las personas implicadas no se presentan”, señala en el comunicado la fiscal de París, Laure Beccuau.
La investigación “permitirá profundizar en el análisis de los esquemas financieros de la empresa, que siguen siendo opacos en este momento”, señala la Fiscalía. En concreto, trata de “aclarar los vínculos económicos entre Kick y el canal de Jean Pormanove”, pues se han identificado “flujos financieros sospechosos” que llevan a pensar que el canal estaba siendo financiado directamente por la plataforma. La cuenta de Pormanove tenía 200.000 seguidores. Este estaba presente en otras plataformas como Tiktok y era conocido por filmarse sufriendo humillaciones por parte de otros dos influencers.
Su muerte el pasado mes de agosto creó mucha conmoción en Francia y puso sobre la mesa el debate sobre la falta de regulación de algunas plataformas de Internet, donde los filtros son más que insuficientes y donde, como en Kick, los usuarios incitan a la violencia a cambio de likes.
Pormanove murió en una casa cerca de Niza, donde se filmó el directo durante días, 298 horas exactamente, mientras los dos detenidos le maltrataban. Los vídeos mostraban imágenes de violencia extrema, insultos y vejaciones por parte de Naruto y Safine, ahora detenidos “por violencia en grupo en directo, abuso de persona vulnerable e incitación al odio y difusión de imágenes de violencia”. La plataforma alegó en su día que estas escenas estaban preparadas y que no se trataba de un maltrato real.
Contenido violento
Los dos influencers no fueron interrogados tras la muerte de Pormanove, pero sí siete meses antes, en enero de 2025, después de que el medio francés Mediapart revelara las irregularidades en actividad de Kick. El medio denunciaba la falta de reglas de moderación en el contenido violento. Poco después, la Liga de Derechos del Hombre denunció también a Kick por este motivo.
No se hizo nada entonces a pesar de las denuncias y tampoco intervino el regulador audiovisual Arcom, encargado del contenido de estas plataformas digitales. Tras la muerte de Pormanove la Fiscalía de Niza abrió una investigación para esclarecer las causas de la muerte y la responsabilidad de cada uno de los participantes. La autopsia certificó que su fallecimiento no se debió a los golpes sufridos ni “a la intervención de un tercero”.
Tras la muerte del streamer, la plataforma expulsó a los españoles Simón Pérez y Silvia Charro por violar sus “normas comunitarias”. Ambos se hicieron célebres en 2017 con un vídeo viral en el que daban consejos sobre hipotecas ebrios. Después, empezaron a difundir vídeos Kick en los que hablaban de su consumo de drogas y la audiencia les animaba a realizar espectáculos humillantes a cambio de dinero.
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