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Un hombre suma una petición de 50 años de cárcel por asesinar a dos mujeres en Málaga

Marco Romeo escondió el cadáver de su pareja en el falso muro de la vivienda que compartían tras apuñalarla en 2014 y en 2023 acuchilló hasta la muerte a su nueva novia

Agentes de la Policía Nacional hallan el cadáver emparedado de una mujer, Sibora Gagani, en Torremolinos.POLICÍA NACIONAL (Europa Press)
Nacho Sánchez
Málaga -

El italiano Marco Romeo, hoy con 48 años, se mudó en 2010 desde su país hasta la Costa del Sol. Lo hizo con su entonces pareja, Sibora Gagani, a la que había conocido poco antes. Cuatro años más tarde, la apuñaló por la espalda hasta la muerte y, después, escondió el cuerpo entre las paredes de la vivienda que compartían en Torremolinos (Málaga, 71.329 habitantes). Entonces contó que la chica, de 22 años, se había marchado tras una discusión y denunció su desaparición, hasta que con el tiempo se inventó que ella ejercía la prostitución en Portugal e Italia. Su cuerpo solo fue encontrado cuando el asesino, en 2023, confesó. Lo hizo tras ser detenido por matar a su nueva pareja, Paula, de 28 años, también a cuchilladas y en la misma localidad. Ahora se enfrenta a 50 años de prisión por ambos asesinatos, que se investigaron por separado.

El primer juicio, el que juzga la muerte de Paula, comienza este lunes con la participación de 18 testigos, 12 agentes policiales y 22 peritos, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). Será un jurado popular el que le declare inocente o culpable de los delitos de asesinato y malos tratos habituales en un veredicto que se prevé que esté listo el viernes. La Fiscalía solicita 28 años de cárcel, petición a la que se adhirió la acusación particular en representación de la familia de la víctima. El acusado, aunque fue encarcelado tras su arresto, fue puesto en libertad provisional desde noviembre de 2024 hasta junio de 2025, cuando volvió a entrar en prisión.

Nacido en la localidad de Nettuno, cerca de Roma, Romeo conoció a Sibora —de origen albanés, pero con nacionalidad italiana— en 2009, cuando ella acababa de cumplir la mayoría de edad. Al año siguiente, ambos viajaron como pareja hasta la Costa del Sol. Residieron en varios lugares de Torremolinos hasta que, a principios de 2013, se fue a vivir sola tras romper la relación, aunque meses después retomaron la convivencia. En julio de 2014, él “atacó a Sibora con un arma blanca y, tras asestarle al menos cuatro puñaladas, tres de ellas por la espalda, le causó la muerte”, según recoge la calificación fiscal.

La chica tenía entonces 22 años, y su cadáver permaneció en la vivienda que ambos compartían “durante un tiempo no determinado”. Fue lo que él tardó en decidir “cómo deshacerse del cuerpo”, según el documento. Lo hizo construyendo un habitáculo —con ayuda de un amigo albañil, que supuestamente no sabía nada y por eso no ha sido procesado— donde escondió el cuerpo. Un falso muro que pasó desapercibido para los siguientes inquilinos.

Para desviar la atención, el acusado hizo creer a todos sus conocidos que ella se había marchado de manera repentina, sin dar explicaciones. En septiembre llegó incluso a denunciar su desaparición ante la Policía Nacional, donde contó semanas después que algún conocido la había visto por Tenerife e Italia. A la madre de Sibora le dijo que habían discutido y se había ido. A lo largo de los siguientes meses la llamó en varias ocasiones, llorando, diciéndole que quería que ella volviera con él porque estaba enamorado y quería casarse. “Solo le pido a Dios que no haya pasado nada malo”, le escribió vía Facebook, donde le comentó: “¡Me estoy volviendo loco! ¡Cuanto más veo esas fotos, más lloro y menos entiendo por qué coño se marchó!”. Con todo ello “pretendía ocultar el hecho, pero también aumentar el sufrimiento de los familiares y allegados de la víctima”, dice la Fiscalía de Málaga en sus conclusiones provisionales. Más tarde, el acusado contó diferentes versiones, como que la mujer había sido vista en Nápoles o que se prostituía en Italia y luego en Portugal.

Todo cambió el 17 de mayo de 2023, nueve años más tarde. Aquel día, Romeo fue detenido por la Policía Nacional por la muerte, también a puñaladas, de su entonces pareja, Paula. Cuando acabó su declaración en comisaría, añadió algo que los agentes no esperaban. “Quiero colaborar porque esto me va a perseguir siempre, como lo de Marta del Castillo. Sibora está cerca, en El Calvario [una zona de Torremolinos], en una casa, enterrada en una pared. Vamos, que os llevo allí”, confesó. Luego, ante su abogada, se desdijo, pero la investigación se reabrió. Los investigadores visitaron aquella vivienda —donde otra pareja residía desde hacía cinco años— en tres ocasiones. Un sistema de rayos X les permitió finalmente localizar, el 6 de junio, los restos de la mujer dentro de una caja con cal en el interior de un falso muro. Por los hechos, la Fiscalía de Málaga pide 20 años de prisión a Romeo por el delito de asesinato en el ámbito de la violencia de género, con alevosía y agravante de parentesco. Y dos más por un delito de integridad moral al ocultar el paradero del cadáver.

“Te voy a hacer lo mismo que a Sibora”

A Paula la había conocido en 2020 cuando ella se encontraba en una casa de acogida tras ser víctima de violencia de género de una pareja anterior, con la que tenía dos hijos. Se mudaron juntos a Benalmádena, donde en junio de 2021 tuvieron un niño en común. Para entonces ella ya vivía un calvario. Contaba a sus amigas y su hermana que estaba depresiva, que el hombre no la dejaba salir a trabajar y por eso perdía sus empleos. También que no le dejaba tener teléfono, maquillarse o visitar al ginecólogo. Y que le quitaba el poco dinero que ganaba, porque tenía el control de sus tarjetas bancarias. Con frecuencia presentaba lesiones externas que siempre achacaba a una caída. Mientras, él la amenazaba: “Te voy a hacer lo mismo que a Sibora”, le decía. Una de sus hijas, de cinco años, llegó a decir a sus familiares que su madre dormía con un cuchillo en las manos.

La mañana del 17 de mayo de 2023, los empleados de un bar ubicado bajo el piso que compartía la pareja escucharon gritos de la mujer, a la que Romeo le asestó cuatro puñaladas con un cuchillo de cocina que había robado. “Ella llevaba puesta una mochila en la espalda, pues estaba intentando huir del lugar”, sostiene el fiscal, cuando Marco Romeo la remató. Seis horas más tarde fue detenido por la Policía Nacional. La Fiscalía pide 25 años de prisión como presunto autor de un asesinato en el ámbito de la violencia de género con alevosía y tres más por un delito de malos tratos habituales, en ambos casos con el agravante de género. Es el juicio que arranca este lunes con jurado popular. Se prevé que el veredicto esté listo el viernes.

En lo que va de año, 10 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas. Desde que arrancó la estadística oficial, en 2003, son 1.323 mujeres.

El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.

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