Un centenar de personas arropa a Salma, la mujer que escapó de su captor en Murcia: “Si nos tocan a una, nos tocan a todas”
El movimiento feminista denuncia “racismo institucional y estructural” que “silenció” la desaparición e investigación sobre este caso

“Salma, no estás sola, aquí estamos todas”. El grito ha resonado este jueves en la plaza del Cardenal Belluga de Murcia, donde en torno a un centenar personas se han concentrado para mostrar su apoyo a la mujer marroquí de 38 años que el pasado 10 de febrero logró escapar de la vivienda en la que había pasado casi dos años de torturas, vejaciones y agresiones sexuales. En el centro de la plaza, una pancarta negra con el lema “Si nos tocan a una, nos tocan a todas”.
Desde Movimiento Feminista de la Región de Murcia, las convocantes del acto, lanzaron un claro mensaje, no solo feminista, sino también, antirracista: “Salma estuvo 680 días desaparecida y no pasó nada. No hubo alarma social, no se puso en marcha la maquinaria mediática. Es racismo institucional y estructural”, ha lamentado Olvido Garrido, portavoz de esta plataforma, que ha criticado también duramente que el personal médico que atendió a la mujer en el verano de 2024 por la lesión en el ojo que le ha dejado sin visión no abriera un protocolo específico para investigar un posible caso de violencia. Por eso, la activista ha subrayado la necesidad de que, ahora que Salma ha logrado escapar de su infierno, se haga un seguimiento de su caso: “Queremos saber qué ayuda se le va a prestar, si se le va a facilitar un acceso a la vivienda, un trabajo, una acogida. Que no se la abandone a esta chica”, ha reivindicado.
Por su parte, Belinda Ntutumu, activista de la plataforma Afromurcia en Movimiento, ha advertido de la especial dificultad que sufren las mujeres migrantes para denunciar situaciones de violencia, sobre todo cuando están en situación irregularidad. “Es imprescindible que estas mujeres puedan tener una garantía de seguridad cuando denuncian, que no tengan miedo a ser expulsadas del país”, ha reclamado. En cuanto a Salma, sigue recuperándose de sus heridas y se siente “arropada y bien tratada”, ha explicado a EL PAÍS su amigo Juan, a quien recurrió cuando logró escapar de su cautiverio. Está todavía “muy aturdida” por todo lo vivido en los últimos días e intenta no consultar los medios de comunicación ni las informaciones que se están publicando sobre su caso, ya que la difusión hace unos días de fotografías y vídeos en un ambiente de celebración con su agresor la han afectado especialmente.
Según le contó a Juan, con quien mantiene contacto diario, su captor, Alberto S.M., le suministraba tranquilizantes y otros medicamentos de manera habitual, sobre todo cuando había otras personas en la casa. Era también frecuente, según su relato, que él mismo la maquillara para ocultar sus golpes y heridas. “No tiene un recuerdo claro de muchos de los momentos en los que había otras personas en la casa”, señala su amigo. No obstante, la mujer está “contenta y animada”, dice. Está decidida a seguir adelante con la denuncia en vía judicial de su caso y ha contratado ya a un abogado (hasta ahora había tenido uno de oficio). Además, pone el foco en el apoyo que está recibiendo, tanto de los profesionales que la están atendiendo como de su propio entorno, comenzando por su hermano, residente en Barcelona. “Es una mujer valiente que ha tenido una vida muy dura. Ahora lo importante es que siga adelante”, asegura su amigo.
El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.
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