¿Hay alternativa a las guardias de 24 horas? El debate que enfrenta a Sanidad y a los sindicatos médicos
El ministerio quiere cambiar el vetusto sistema actual a uno con jornadas de un máximo de 17 horas, pero muchos doctores lo ven insuficiente y apuestan por un modelo radicalmente distinto


Las guardias médicas, tal y como están planteadas hoy en España ―24 horas de jornada continua―, son un vestigio del pasado: datan de una tradición en la que los doctores estaban disponibles por si pasaba algo, y actuar era más la excepción que la norma. El aumento de la carga asistencial, de la tecnología y de la capacidad de intervención ha derivado en muchos casos en un día completo de trabajo prácticamente sin parar, una receta para el estrés, el agotamiento, la insatisfacción laboral y los errores, que pueden tener repercusiones negativas en la salud de los pacientes.
El Ministerio de Sanidad propone un nuevo Estatuto Marco ―las guías que marcan las condiciones de trabajo de casi un millón de sanitarios en España― en el cual la jornada máxima se reduce a un máximo de 17 horas, en lugar de las 24 actuales. Estas son resultado de sumar 17 horas de guardia a las siete de turno ordinario de mañana. El borrador prohíbe que haya jornada antes o después de la guardia, así que acorta de facto las horas de trabajo y permite más descanso para los médicos.
Los sindicatos mayoritarios han dado su visto bueno a un documento que para ver la luz todavía tendría que aprobarse en el Consejo de Ministros y recibir una mayoría de votos en el Congreso. Pero los que representan solo a los médicos se oponen frontalmente al texto. El principal punto de fricción es, precisamente, el de las guardias. Quieren un estatuto propio y aprovechar el cambio para que sean voluntarias (hoy son obligatorias si el servicio lo requiere hasta los 55 años), además de mejor pagadas (al menos como una hora ordinaria) y que cuenten para la jubilación (ahora no lo hacen).
¿Es posible un cambio semejante en un sistema tan arraigado? El Ministerio de Sanidad argumenta que sería imposible garantizar la atención continuada si las guardias fueran voluntarias. Pero su titular, Mónica García, ha insistido en que las 17 horas que propone son un máximo que los servicios de salud pueden rebajar, o incluso suprimir para convertirlas en turnos, como sucede con el trabajo de las enfermeras, que dan servicio las 24 horas sin guardias, con tres personas por día que cubren sendos tramos de ocho horas.
“De hecho, a día de hoy ya hay servicios que trabajan a turnos (urgencias extrahospitalarias/112) o con guardias de 12 horas (algunas urgencias)”, argumentaba esta semana García en un hilo de X. “En mi opinión, hay algunos servicios como las urgencias hospitalarias y extrahospitalarias y las unidades de cuidados intensivos, que deberían trabajar a turnos. Pero eso no lo decido yo ni este Estatuto Marco, lo decidirá cada servicio, cada gerencia y cada comunidad autónoma”, añadía.
#LoDelEstatutoMarco
— Mónica García (@Monica_Garcia_G) January 12, 2026
Los profesionales sanitarios tomamos decisiones y construimos nuestro criterio en base a la evidencia científica, la evaluación rigurosa y la información contrastada.
Nos guiamos por el pensamiento crítico y constructivo basado en el estudio profundo de los…
España no es el único país de su entorno con guardias de 24 horas, algo aún frecuente en el sur de Europa. Pero la tendencia en occidente es ir a extensiones de jornada cada vez más cortas, aunque suelen ser también obligatorias, y la mayoría de los países de la UE arbitran fórmulas más livianas que la que recoge el Estatuto Marco en vigor.
Reino Unido y Países Bajos, por ejemplo, implantaron guardias de 12 horas. También es así mayoritariamente en Alemania, pero en los casos en los que se alarga a 24 horas imponen un día entero de descanso. La avanzadilla está en los países escandinavos, como Dinamarca, donde cubren mayoritariamente la asistencia sanitaria con turnos, que son de un máximo de 11 o 12 horas por la noche.
Un estudio de la organización European Junior Doctors (EJD) del pasado noviembre mostraba que, entre los residentes (donde descansa buena parte del sistema de guardias), España es uno de los países con más horas extra mensuales: 62 frente a una media europea de 57, y solo por detrás Grecia (70), Chipre (68) y Malta (64).
Más depresión y accidentes
Otro reciente informe de la Organización Mundial de la Salud, de octubre, correlacionaba de forma directa más horas de trabajo entre médicos y enfermeros europeos con más depresión, ansiedad y alcoholismo.
Y son numerosas las investigaciones a lo largo de los últimos años que vinculan las guardias prolongadas con más probabilidad de cometer fallos y de deterioro cognitivo. “Los médicos residentes que trabajan en turnos de 24 horas corren mayor riesgo de cometer errores médicos, lesionar a los pacientes, sufrir heridas con agujas y bisturís en el trabajo y tener accidentes automovilísticos en el camino de regreso del trabajo”, concluye una revisión de 2018.
Ante este panorama, Álvaro Cerame del Campo, miembro de la comisión ejecutiva de la EJD, cree que hay que repensar el sistema con un abordaje en varios niveles: “No solo hay problema de falta de profesionales, sino aumento importante de la demanda, ya sea por envejecimiento, avances tecnológicos, problemas cotidianos que se han medicalizado...”
Cerame considera que los sistemas sanitarios y sus plantillas no se han reforzado en la medida del envejecimiento de la población, algo que puede suponer una “tormenta perfecta” si no se acometen reformas. “Seguimos con un sistema de guardias del siglo XIX con una demanda que es y será cada vez mayor”, subraya.
Pero el cambio, sostiene este médico, no puede venir solo de hacer un decreto “y esperar a que ocurra”. “Habría que estudiar los lugares donde se hacen cosas distintas, comprobar qué ha funcionado, qué problemas han surgido y experimentar con ello”, añade.
Cambio en el estatuto
Muchos médicos, sin embargo, creen si no se elimina el sistema de raíz en el nuevo Estatuto Marco, que lleva en vigor más de 20 años, se perderá una oportunidad única. De ahí, entre otros motivos, que en el último año haya habido tres huelgas de facultativos en España. La última, de dos días, concluyó este jueves con escaso seguimiento.
Los sindicatos rechazan la posibilidad que abre el documento de aumentar las guardias a 24 horas, pese a que el texto reza que esto deberá ser siempre de forma voluntaria y firmado por escrito, sin repercusión en la carrera profesional en caso de negarse. “Es una trampa”, aseguran. Sostienen que los fines de semana y los festivos, en los que no hay jornada ordinaria, los servicios impondrán la del día entero de una u otra forma.
David Andina, médico de un hospital público en Madrid, explica por qué parte del colectivo ha dicho basta: “Teníamos la expectativa de que, con una ministra que se había posicionado en contra de las guardias, este sistema que exprime a los médicos tenía que cambiar”.
¿Cuál es el problema? En opinión de Andina, el dinero. “Por ver pacientes a las dos de la madrugada cobro menos que a las nueve de la mañana. Para cambiarlo necesitarían contratar a dos personas más, pagarles más y encima darles de alta en la seguridad social. Es un problema de presupuesto y de personal”, razona.
Un obstáculo adicional para un cambio radical del sistema por uno de turnos es que el vigente supone una buena parte de los ingresos mensuales para los médicos. Aunque dejan de ser obligatorias a los 55 años, un 70% optan por seguir haciéndolas de forma voluntaria, según una encuesta de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos de 2022, que, aunque no tiene una muestra científicamente representativa, puede servir como orientación.
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