Francia registra más muertes que nacimientos por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial
En 2025 el saldo natural fue negativo debido a una progresiva caída de la natalidad desde hace 10 años. La población francesa crece por la inmigración

Francia asiste a un punto de inflexión en su evolución demográfica y en el país muere más gente de la que nace por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. En 2025 el saldo natural de la población (diferencia entre nacimientos y decesos) fue negativo: nacieron 645.000 bebés y hubo 651.000 defunciones, según los datos publicados este martes por el instituto nacional de estadística (Insee, en sus siglas en francés). El dato en realidad es el reflejo de la evolución de los últimos 15 años, en los que ha habido una caída progresiva de la tasa de natalidad, un envejecimiento de la población y una mortalidad ligeramente al alza.
La población del país creció un 0,25% en 2025 gracias a la inmigración. Actualmente, se eleva a 69,1 millones de habitantes y en 2024 era de 68,6 millones. Según ha explicado Sylvie Le Minez, jefa de estudios demográficos y sociales del Insee, durante la presentación de los datos, esta realidad era previsible, pero “lo que llama la atención es hasta qué punto, en pocos años, el saldo natural de la población ha bajado por el rápido descenso de la fecundidad”.
El año pasado nacieron 645.000 bebés, un 2,1% menos que en el precedente, en línea con los últimos años: desde 2010, cuando se registró el último pico de nacimientos, se acumula un descenso del 24%. La tasa de natalidad está en el nivel más bajo desde 1942, a pesar de que Francia siempre ha sido uno de los países europeos con la tasa de fecundidad más alta. Hoy es de 1,56 hijos por mujer.
Ya en enero de 2024 los bajos datos de la natalidad llevaron al presidente francés, Emmanuel Macron, a anunciar un plan de “rearmamento demográfico”, que incluía un paquete de medidas para combatir la infertilidad y cambios en los permisos por nacimiento de hijo, con una baja mejor remunerada que la actual y que iba a entrar en vigor en 2025.
El aumento de la mortalidad en 2025 (un 1,5% más de decesos que en el año precedente) se justifica, según el instituto de estadística francés, en una epidemia de gripe que fue letal para las personas de edad avanzada, pero también en el envejecimiento de la primera generación del baby boom, “que ronda ahora los 80 años”, según argumenta Sylvie Le Minez. Según el Insee, a pesar del aumento de la esperanza de vida, esto irá a más y se espera alcanzar un pico de 800.000 defunciones de aquí a 2040.
Inmigración
Estos cambios demográficos plantean debates. Uno de ellos es la inmigración. Gracias al saldo migratorio, la población francesa creció en 2025. El Insee tiene en cuenta tanto las entradas de extranjeros como las personas de origen francés que vivían fuera del territorio. “En la medida en que esta situación es similar en otros países europeos, uno puede preguntarse por qué los políticos no tienen un discurso más positivo sobre la migración, cuando en realidad están implementando políticas para atraerla”, ha señalado Laurent Toulemon, experto del Insee.
El envejecimiento de la población, como en el resto de Europa, se acelera en Francia y la muestra es que el porcentaje de personas que tiene 65 años o más (el 22% del total) es el mismo que los que tienen menos de 20 años (22,5%). La esperanza de vida aumenta y está en casi 86 años para las mujeres y en 80 para los hombres, un dato históricamente alto y por encima de la media europea. Explica Toulemon que “los gobiernos están obsesionados con el descenso de la natalidad, que tendrá repercusiones, pero el envejecimiento de la población es algo que está ocurriendo ya”, con consecuencias tanto en el sistema de salud como en el de las pensiones.
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