Del SPF al tratamiento: el fotoprotector que está cambiando la forma de cuidar la piel
Lancaster Mónaco lanza Sun Perfect Air SPF 50, un fotoprotector híbrido que se adapta a las necesidades de cada rostro. Analizamos sus claves junto a su embajadora Eugenia Silva y la dermatóloga Ana Molina

“Gran parte de lo que atribuimos a la edad en la piel es, en realidad, sol acumulado”, apunta la dermatóloga Ana Molina. Frente a la idea generalizada, los años no son lo que más pesa en el envejecimiento cutáneo. “La radiación solar va produciendo un daño acumulativo: por un lado, provoca quemaduras; por otro, acelera la aparición de manchas, arrugas, flacidez y pérdida de luminosidad. Es decir, no solo afecta a cómo se ve la piel, sino también a cómo funciona y envejece”. Un hecho que explica también cómo el fotoprotector se ha convertido en el héroe de la rutina diaria y cómo las nuevas fórmulas ya no se limitan al clásico bloqueador.
Porque nuestra relación con el sol también ha cambiado. El cambio climático está transformando nuestro estilo de vida: más días soleados, más tiempo al aire libre y una exposición constante que ya no entiende de estaciones. En este nuevo paradigma, firmas como Lancaster Mónaco, están reinterpretando la fotoprotección desde un ángulo más integral. Con décadas de investigación a sus espaldas sobre el impacto de la radiación en la piel, el nuevo Sun Perfect Air SPF 50 Daily Invisible Fluid anticipa una nueva generación de solares que combinan protección y tratamiento, a la vez que se adaptan a las necesidades de cada piel.

“La piel refleja cómo vivimos, por eso creo que hoy la belleza tiene mucho más que ver con el equilibrio que con la perfección”, reflexiona Eugenia Silva, embajadora del lanzamiento. Educada desde pequeña en la importancia de la protección (un gesto que sitúa al nivel de la limpieza), la modelo pone en valor la capacidad de estas fórmulas híbridas para adaptarse al ritmo de vida actual. “Valoro muchísimo las fórmulas que simplifican la rutina sin renunciar a la eficacia. Al final lo importante es encontrar soluciones que encajen de verdad en tu vida diaria, porque la constancia es lo que realmente hace la diferencia”.
Un fotoprotector, dos tecnologías revolucionarias
La fórmula de Sun Perfect Air SPF 50 Daily Invisible Fluid se asienta en dos tecnologías innovadoras. Para entender la trascendencia de la primera, Full Light TechnologyTM, hay que remontarse a 2016, cuando Lancaster demostró que la luz visible (como la luz de las pantallas) genera radicales libres que afectan al ADN de la piel. En otras palabras, mientras la mayoría de los fotoprotectores se centraban en absorber los rayos UVB y UVA, la marca desarrolló una tecnología capaz de proteger la piel de todo el espectro solar, incluyendo la luz azul y los rayos infrarrojos.
Una década después, Full Light TecnologyTM sigue marcando la diferencia gracias a la sinergia de tres mecanismos: filtros solares que absorben la radiación UV, partículas de mica recubiertas de dióxido que reflejan el espectro solar y una potente tecnología antioxidante que neutraliza el daño. A esta triple acción, Lancaster Mónaco le ha sumado ahora una cuarta acción: la reparación, para reforzar los mecanismos naturales de la piel frente al daño acumulado.

Porque algo tan cotidiano como tomar el sol, supone un verdadero estrés para la piel: al activar sus sistemas de defensa, se produce un elevado consumo energético que, a la larga, afecta su capacidad de recuperación. Es aquí donde entra en juego la segunda tecnología, The Air-02 Technology, enfocada en despertar la vitalidad celular de la piel. Formulada con un extracto de cebada rico en clorofila, consigue aumentar los niveles de oxígeno de la piel, potenciando la vitalidad celular y su regeneración.
“El oxígeno es fundamental para la vida de cualquier célula: participa en procesos básicos como la producción de energía, la reparación y el mantenimiento de los tejidos. Es decir, sin oxígeno no hay metabolismo celular”, apunta la Dr. Ana Molina, que destaca además su textura sensorial y ligera, como una segunda piel. Un factor que transforma por completo la experiencia y, de nuevo, influye en la constancia.
Un fotoprotector, cuatro tipos de piel
“La piel es un organismo vivo: refleja cómo dormimos, cómo comemos, el ritmo de vida que llevamos…”, sugiere Eugenia Silva, que insiste en la importancia de cuidarla escuchando sus necesidades, en lugar de intentar transformarla. “Con el tiempo me he vuelto muy consciente de la importancia de los antioxidantes y de todos esos esos ingredientes que ayudan a reforzarla la piel y a mantenerla equilibrada”. Una manera de entender la belleza que conecta con la nueva generación de fotoprotectores de Lancaster Mónaco.

El nuevo Sun Perfect Air SPF 50 Daily Invisible Fluid está disponible en cuatro fórmulas específicas, enriquecidas con los activos más populares entre los dermatólogos, para adaptarse a las principales necesidades de la piel: hidratación, luminosidad, imperfecciones y sensibilidad. Por ejemplo, Glow Booster combina vitamina C y extracto de ginkgo biloba para neutralizar los radicales libres y revitalizar las pieles apagadas. Por otra parte, la versión Sensitive apuesta por la centella asiatica, famosa por sus propiedades calmantes, y el extracto de schizandra, para reducir el enrojecimiento de las pieles sensibles o propensas a la rosácea.
“Elegir un solar según tu tipo de piel no es marketing, es estrategia para que lo uses cada día”, defiende la Dra. Ana Molina. Algo que saben muy bien las personas con pieles grasas: ¿Cuántas veces han huido del fotoprotector por miedo a la aparición de brotes de acné? En estos casos, la experta recomienda fórmulas ligeras como Pore & Imperfections, que incorpora además Zinc PCA y el extracto de hamamelis: dos activos exfoliantes que regulan el exceso de sebo, minimizan la apariencia de los poros y mejoran la textura de la piel. ¿Y en el caso de las pieles deshidratadas? La respuesta está en ingredientes como el ácido hialurónico, en el corazón de 24H Hydration, que restaura la hidratación de la piel, devolviéndole la sensación de confort y la jugosidad.

La asignatura pendiente
“El SPF no es un tatuaje: se va con el tiempo, el roce, el sudor. Por eso es tan importante la reaplicación”, señala la dermatóloga Ana Molina. Es la asignatura pendiente y, de nuevo, la clave está en el hábito. Conscientes del papel que juega la fórmula, Lancaster Mónaco ha completado la línea con Sun Perfect Air SPF 50 Invisible Face Mist, una bruma ligera, imperceptible sobre el maquillaje, que refresca la piel a la vez que la protege. Porque cuando la belleza se adapta a la vida real, el gesto se convierte en rutina.
Porque cuando la belleza se adapta a la vida real, el gesto se convierte en rutina. Ese es el secreto de Eugenia Silva para conseguir una piel sana y bonita: “Para mí hay dos palabras clave: constancia y criterio. A lo largo de los años he visto miles de productos y tratamientos, pero al final lo que funciona es una combinación bastante sencilla: protección solar diaria, buenos hábitos de vida y nutricionales, descanso y una rutina cuidada pero constante”.
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