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CARTAS AL DIRECTOR
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

Quien cuida también necesita cuidado

Los lectores escriben sobre la salud mental de los trabajadores sociales, las veleidades imperialistas de Trump sobre Groenlandia, los partidos a la izquierda del PSOE, y la atención ciudadana

Salud mental

Trabajo en un centro de menores. Hay días en los que, al cerrar la puerta tras finalizar el turno, me doy cuenta de que siempre se queda algo de mí dentro. Este trabajo pide mucho de ti, no entiende de pausas. Toca seguir, incluso cuando no puedes más, incluso cuando el cuerpo y la mente están en reserva. Porque cuidar a otros, que tienen mochilas que duelen tanto, pide una fuerza que a veces no sabes de dónde sacar. Y en ese ritmo que no afloja, una puede olvidarse de una misma. Me pregunto en qué momento dejamos de cuidarnos, cuándo estar al límite y resistir se convirtió en virtud, en parte del contrato. En qué momentos olvidamos que también sufrimos, que no somos máquinas. Por eso quiero hablar de María, una compañera de trabajo que está cambiando poco a poco eso. María no solo trabaja: cuida. Ha creado un calendario de gestos diarios para el equipo. Nada extraordinario, solo detalles que cambian el día: un agradecimiento, un abrazo, una sonrisa. Nos recuerda que no podemos sostener a nadie si no estamos bien.

Nuria Rami Gimeno. El Puig de Santa María (Valencia)

Groenlandia

De pequeño, cuando oía la palabra Groenlandia me venía a la cabeza Los viajes de Gulliver. Me sonaba a país de cuento. Al crecer algo más, supe que era un lugar inmenso y helado donde vivía poca gente. Con el tiempo, reconozco a Groenlandia y su lazo europeo. Hoy sé algo más. Groenlandia, así se escribirá, fue el lugar donde se quiso dejar inoperativa la democracia. El lugar donde se profanaron sus valores. Después de eso, se escribirá, llegó el frío. Mucho frío.

Francisco García Castro. Estrepona (Málaga)

Menos egos

Resulta ilusionante leer que la izquierda empieza a moverse para articular una candidatura alternativa al PSOE. No debería ser complicado consensuar un programa que incluya medidas para facilitar el acceso a la vivienda, mejorar los salarios —especialmente los de la gente joven—, reducir la jornada laboral, reformar y reforzar la financiación de la sanidad, la educación pública y el sistema de dependencia, potenciar una redistribución más justa de la riqueza y combatir cualquier forma de rechazo hacia las personas inmigrantes y los colectivos LGTBI. Todos los partidos de este espacio comparten, al menos sobre el papel, estos objetivos. Más difícil será que algunos liderazgos renuncien al protagonismo y al personalismo, pero ese paso es imprescindible si se quiere volver a ilusionar al electorado de izquierdas y evitar un futuro gobierno del PP con Vox.

Carlos García Aguado. Madrid

Atención ciudadana

Es muy probable que a muchos lectores de este periódico les haya ocurrido: al acudir a una oficina del SEPE, la primera persona con la que han hablado no ha sido un funcionario, sino un vigilante de seguridad. Hace unos días, vi un video en redes sociales en el que una joven explicaba cómo pedir cita previa porque así se lo había indicado el “segurata” de su oficina más cercana. A partir de ahí me surgió una pregunta inevitable: ¿hasta qué punto hemos normalizado que sea el personal de seguridad privada quien atienda en primera instancia a la ciudadanía en un servicio gestionado por los poderes públicos tal y como establece el artículo 41 de la Constitución Española?

Malena Zamora Moreno. Barcelona

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