Ir al contenido
_
_
_
_

Muere Lionel Jospin, ex primer ministro socialista de Francia

El político francés fue jefe de gobierno durante el periodo de cohabitación con el presidente conservador Jacques Chirac

Jacques Chirac junto a Lionel Jospin, en una cumbre entre Francia y Alemania celebrada en Nantes, en 2001. Jean Bernard Vernier (Sygma via Getty Images)

El ex primer ministro socialista francés, Lionel Jospin, ha fallecido a los 88 años de edad. Jospin fue jefe de gobierno del presidente de centroderecha Jacques Chirac entre 1997 y 2002. Fue el hombre de las 35 horas laborales. Respetado, admirado. Fue también el símbolo de la cohabitación, ese modelo de gobierno en el que el presidente de la República, entonces Jacques Chirac, y su primer ministro, Jospin, pertenecían a partidos distintos. Ocurrió entre 1997 y 2002. Luego, fue dos veces candidato socialista a la elección presidencial. Hasta que su último intento termino en un desastre ante la ultraderecha cuyas consecuencias siguen impregnando la sociedad francesa.

Jospin redujo la jornada laboral, amplió la asistencia sanitaria gratuita e introdujo las uniones civiles, que otorgaban a las parejas no casadas —tanto homosexuales como heterosexuales— los mismos derechos que a las casadas. Aunque era un político progresista, abogó por la austeridad fiscal y vendió más activos estatales al sector privado que cualquiera de sus predecesores —un término medio resumido en su eslogan “Sí a la economía de mercado, no a la sociedad de mercado”.

A pesar de sus esfuerzos, el socialista nunca se ganó el cariño de los votantes. Su actitud seria, unida a su matrimonio con la filósofa Sylviane Agacinski, alimentó la imagen de un primer ministro formal y reservado, más cómodo con los informes políticos que con despertar el entusiasmo.

Su notable ascenso político solo es comparable el trágico acontecimiento que lo liquidó, aquel 21 de abril de 2002. Ese día, la izquierda cayó en la primera vuelta contra Jean-Marie Le Pen, líder del Frente Nacional, un partido fundado por ex miembros de las SS y deudor de un inventario de viejos rencores que echaban raíces en Vichy y el colaboracionismo. Fue la antesala de una época en la que el Frente Nacional, convertido en Reagrupamiento Nacional RN), se convertiría en la principal fuerza política del país. La semilla de la Francia actual.

Jospin fue contestado y, a veces, vilipendiado. Pero su muerte deja ahora un reconocimiento unánime a su figura. En declaraciones a France Info, el actual líder del Partido Socialista, Olivier Faure, expresó su “profunda tristeza” y “gran emoción” por el fallecimiento de Jospin, a quien designó como un maestro. “Él era el elegido. Nos educó y nos formó a todos. Todos pertenecemos a esa generación que se forjó con Lionel Jospin, con la izquierda plural. Y fue él quien nos apoyó con su bondad. Fue él quien participó en cada lucha y quien fue un referente, un modelo a seguir para muchos de nosotros”, declaró Faure.

Político íntegro, como le recordaba el actual líder del partido, responsable, se retiró de la vida política después de su fracaso en las presidenciales de 2002. Su resultado en 2002 -un 16,18% frente al 16,86% de Jean-Marie Le Pen- acabó con sus esperanzas de llegar al Elíseo. Si bien Le Pen perdió rotundamente la segunda vuelta frente al presidente de centro-derecha Jacques Chirac, Jospin nunca volvió a la primera línea de la política. En 2012, el presidente François Hollande le nonmbró presidente de su Comisión para la renovación y la ética en la vida pública, encargada de erradicar la corrupción de la política francesa.

Nacido en Meudon, un barrio residencial a las afueras de París, el 17 de julio de 1937, Jospin fue el menor de una familia protestante en la que dominaba la figura del padre, un gran orador, recordaba Le Figaro esta mañana. Robert Jospin era un personaje singular, heredero de esa corriente libertaria y humanista que atravesó el siglo pasado. Su padre, Robert Jospin, fue maestro de escuela y organizador de la Sección Francesa de la Internacional Obrera, predecesora del Partido Socialista que Jospin acabaría liderando. Su madre, Mireille Dandieu, fue comadrona y más tarde se convirtió en enfermera y trabajadora social escolar.

Jospien ingresó en En 1956 el Instituto de Estudios Políticos de París, y se graduó en la Escuela Nacional de Administración (ENA), en Estrasburgo, donde se convirtió en trotskista, de la teoría y práctica de León Trotski que preconiza la revolución internacional permanente. Se unió a la Organización Comunista Internacionalista y adoptó el nombre en clave de Camarada Michel. Entró en el Ministerio de Asuntos Exteriores francés en 1965, pero, en medio de las protestas estudiantiles contra el presidente Charles de Gaulle en 1968, dimitió y se fue a estudiar a Estados Unidos.

Al regresar a Francia en 1970, impartió clases de economía en una universidad de París durante más de una década. Se afilió al Partido Socialista en 1971. Tras ascender en sus filas, se convirtió en uno de los colaboradores de confianza del presidente François Mitterrand y orientó a figuras más jóvenes, entre ellas el futuro presidente François Hollande.

Pero en la década de los noventa, Jospin se situó al frente de un grupo crítico con los años de Mitterrand. En 1995, perdió por un estrecho margen su primera candidatura presidencial frente a Chirac. Dos años más tarde, Chirac convocó unas elecciones parlamentarias anticipadas que dieron a la izquierda el control de la Asamblea Nacional y obligaron al presidente a convivir con un gobierno de tendencia política opuesta, liderado por Jospin.

Hombre reservado y convicciones firmes, Jospin deja la imagen de un dirigente íntegro, fiel a una cierta idea del Estado y del servicio público. Su trayectoria, hecha de conquistas y de una caída abrupta, resume en buena medida las esperanzas y las crisis de la izquierda francesa en el cambio de siglo.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_