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La esposa de Chomsky pide perdón por la relación del filósofo con Epstein, que califica como “grave error”

El financiero pedófilo puso en contacto al pensador de izquierdas con Steve Bannon, el asesor de Trump, para que le ayudara a lavar su imagen

Noam Chomsky con Jeffrey Epstein.

Jeffrey Epstein era un encantador de serpientes. El peor depredador sexual de la historia de Estados Unidos, como lo calificó hace unos años un juez, era inteligente, tenía don de gentes y sabía cómo ganarse la confianza de la élite. Eso le permitió tejer una tupida red de contactos del más alto nivel y condición que aprovechaba para sus negocios. El millonario pedófilo y abusador de menores murió a los 66 años en una cárcel de máxima seguridad de Manhattan a la espera de juicio. Los archivos desclasificados a finales de enero por el Departamento de Justicia relativos a la investigación de la red de explotación sexual y el suicidio del financiero neoyorquino dejan una incómoda estela de personajes damnificados por sus vínculos con Epstein cuando este ya había sido condenado por tráfico sexual y abuso de menores. Uno de los nombres más sorprendentes es el del pensador de izquierdas, Noam Chomsky.

El filósofo y lingüista de 97 años mantuvo una chocante relación con el magnate. Los archivos del caso muestran un intenso intercambio de mensajes entre 2018 y 2019, cuando Epstein ya estaba investigado por abuso sexual. “He visto el horrible trato que te están dando la prensa y el público. Es doloroso decirlo, pero creo que la mejor manera de proceder es ignorarlo”, escribió Chomsky a Epstein, quien le había pedido consejo para manejar el revuelo mediático provocado por la acusación. “Lo que los buitres anhelan es una respuesta pública que, a su vez, proporcione una oportunidad pública para una avalancha de ataques venenosos, muchos de ellos provenientes de simples buscadores de publicidad o chiflados de todo tipo”, le recomendó el filósofo al magnate. Este le había escrito previamente para preguntarle si debía defenderse o “intentar ignorar” el asunto.

Siete años después, cuando el Departamento de Justicia ha desclasificado el último lote de documentos, que ha puesto luz sobre más de tres millones de documentos, miles de fotos y videos, que revelan las relaciones de poder del magnate neoyorquino, Valeria Chomsky, esposa del intelectual, ha publicado una carta en la que pide “perdón” por la relación de su pareja con Epstein.

Victoria Chomsky, la segunda esposa del autor, califica como “grave error” esa relación. “Fuimos negligentes al no investigar a fondo sus antecedentes. Fue un grave error, y por ese error de juicio, me disculpo en nombre de ambos. Noam me contó, antes de su derrame cerebral, que sentía lo mismo“, escribió la pareja del autor de Estructuras Sintácticas. “Fue profundamente perturbador para ambos darnos cuenta de que habíamos tenido una relación con alguien que se presentaba como un amigo servicial, pero que llevaba una vida oculta de actos criminales, inhumanos y pervertidos”, agregó en la misiva de tres páginas. “Desde que se reveló el alcance de sus crímenes, hemos estado conmocionados”, subraya.

José María Santana, investigador asociado de Noam Chomsky, ha publicado la carta de disculpas de la pareja a través de la red social X. En la misma explica cómo conocieron a Epstein y cómo, siempre según su versión, cayeron en sus encantos. “Cuando fuimos presentados a Epstein, él se presentó como un filántropo que apoyaba la ciencia y como un experto financiero. Al presentarse de este modo, Epstein captó la atención de Noam y comenzaron a intercambiar correspondencia. Sin saberlo, abrimos la puerta a un caballo de Troya”, justifica la esposa del intelectual de izquierdas, quien prosigue. “Epstein comenzó a rodear a Noam, enviándole regalos y creando oportunidades para conversaciones interesantes en áreas en las que Noam ha trabajado extensamente. Lamentamos no haber percibido esto como una estrategia para atraparnos e intentar socavar las causas que Noam defiende”.

Los documentos también revelan un pago de 20.000 dólares (unos 17.000 euros) de Epstein a Chomsky. “Para explicar la naturaleza del cheque que nos enviaron desde la oficina de Epstein, Epstein le pidió a Noam que desarrollara un desafío lingüístico que Epstein deseaba establecer como un premio regular. Noam trabajó en ello y Epstein envió un cheque por 20.000 dólares como pago. La oficina de Epstein se puso en contacto conmigo para organizar el envío del cheque a nuestra dirección particular”, explica la esposa en su carta.

En otro de los archivos aparece una transferencia al filósofo. Se trata de un documento bancario de Deutsche Bank en el que figuran varios pagos y transferencias. En una de las anotaciones, en marzo de 2018, destaca un envío de dinero por 269.159 dólares a “un reconocido lingüista”. La pareja de Chomsky confirma que el dinero llegó a la cuenta de su marido, pero explica el movimiento. “Con respecto a la transferencia reportada de aproximadamente 270.000 dólares, debo aclarar que estos eran fondos propios de Noam. En ese momento, Noam había identificado inconsistencias en sus recursos de jubilación que amenazaban su independencia económica y le causaban gran angustia. Epstein ofreció asistencia técnica para resolver esta situación específica”.

Aunque la aparición del nombre de Noam Chomsky no supone ninguna irregularidad, sí que representa un golpe para la reputación del afamado pensador crítico contra el capitalismo y el imperialismo de Estados Unidos.

Otro de los sorprendentes contactos que organizó Epstein es el de Chomsky con Steve Bannon, el exasesor de Donald Trump durante su primer mandato. Un comunicador de extrema derecha, que gusta de difundir bulos y alimentar teorías de la conspiración.

Epstein puso en contacto a ambos personajes en 2018 para tratar de lavar su imagen salpicada ya por acusaciones de abuso, pederastia y explotación de menores. Bannon propuso hacer un documental sobre las labores filantrópicas del financiero. “No hay nadie más a la izquierda que él ni más a la derecha que tú. Es como juntar a Hitler y Gandhi para compartir un perrito caliente”, le escribió Epstein a Bannon.

A los pocos días, Chomsky contactó con Bannon: “Jeffrey me ha dado tu dirección. Espero que podamos acordar algo”. El influyente asesor de Trump, una figura clave en el pensamiento nacionalista y populista del republicano, respondió: “Estoy encantado de conectar”.

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