El penúltimo escándalo que planea sobre el Nobel de la Paz a María Corina Machado: filtraciones, espionaje y apuestas sospechosas
El nombre de la opositora venezolana tomó fuerza entre los usuarios de una conocida web apenas unas horas antes de que fuera anunciada como la ganadora. Una investigación interna apunta a un ciberataque como la causa más probable


La opositora venezolana María Corina Machado no estaba entre las favoritas para ganar el Premio Nobel de la Paz del año pasado. Su nombre no figuraba en las listas de los expertos ni de las principales casas de apuestas. Hasta que de pronto, algo cambió. Apenas unas horas antes del anuncio oficial, su nombre se disparó como la ganadora más probable en Polymarket, una conocida web que permite apostar dinero en todo tipo de eventos, desde partidos de fútbol hasta la posibilidad de un nuevo ataque de Estados Unidos en Irán.
El hecho no pasó desapercibido. Los organizadores del galardón abrieron una investigación interna en octubre pasado para averiguar si alguno de los miembros del Comité se había ido de la lengua o si había habido algún error en los estrictos protocolos que sigue la institución. Las pesquisas confirmaron que hubo una filtración y apuntan a un ciberataque como la causa más probable, según las conclusiones dadas a conocer el viernes pasado.
“Dado que varios actores invirtieron sumas significativas de dinero en páginas web de mercados de predicción horas antes del anuncio, podemos decir con certeza que hubo actores que fueron capaces de adquirir información de manera ilegal sobre la decisión [de otorgar el premio a Machado] el año pasado”, afirma Erik Aasheim, portavoz del Instituto Noruego del Nobel, por escrito. La investigación interna contó con la colaboración de una de las tres agencias de inteligencia de Noruega, según la agencia Reuters, así como con la opinión de diversos especialistas, aunque el centro no ha detallado de qué ámbitos.
Machado fue anunciada como la ganadora el pasado 10 de octubre en torno a las once de la mañana y las apuestas que dispararon las sospechas del Instituto Nobel se produjeron en un espacio de tiempo bastante acotado. Once horas antes de la decisión oficial, a la medianoche, el triunfo de la opositora venezolana tenía una probabilidad asociada del 3,7% en Polymarket. Ese porcentaje no es producto de una fórmula matemática compleja, sino de las leyes de la oferta y la demanda.
Si muchos creen que Machado va a ganar el galardón, por ejemplo, el precio de hacer esa apuesta sube y a partir de esa información, la plataforma asigna una probabilidad de que el evento suceda o no, que fluctúa en tiempo real. Para las 1.55 horas, la probabilidad del triunfo de Machado ya era del 73,5%, según los datos de Polymarket, lo que implica que muchos usuarios apostaron a ese resultado o pagaron altas sumas de dinero para hacer esa apuesta. Se invirtieron más de 2,2 millones de dólares (1,9 millones de euros) en apuestas sobre Machado, tanto por quienes esperaban que recibiera el premio como por quienes no. Un apostador en particular invirtió unos 70.000 dólares en las horas previas al fallo oficial y obtuvo 30.000 en ganancias.
Las sospechas se multiplicaron también entre los usuarios de Polymarket. “Revisé este mercado ayer por curiosidad y creo que Machado ni siquiera estaba en el top 20, ¿alguien acertó?”, preguntó uno de ellos. “Se disparó pasada la medianoche aquí en Europa”, le contestó otro. “Parece que una cuenta tenía información privilegiada”. “Ya, en serio, ¿de dónde vino esta filtración? ¿Hay alguna forma de identificar quién fue responsable del salto de Machado?”, comentó uno más. La plataforma no se ha pronunciado desde que surgió la polémica hace tres meses. “Muy probablemente es espionaje”, declaró entonces Kristian Berg Harpviken, director del Instituto Nobel, a la cadena noruega TV2.
“Presa de un actor criminal”
“No hemos podido determinar cómo se obtuvo la información. Tampoco hemos podido identificar quién la adquirió ni si se trató de un actor estatal o privado”, reconoce Aasheim. Harpviken, que fue el encargado de llamar a Machado para avisarle de que había ganado, ha ido un poco más allá en las entrevistas que ha dado. El director del Instituto descartó por completo que alguno de los cinco miembros del Comité que entrega el premio sea responsable de la filtración, pero no así que un Estado fuera responsable del ciberataque. “No es poco razonable considerar un actor estatal”, dijo al diario Verdens Gang.
Los motivos del ataque, si fueron políticos o financieros, tampoco están claros, según los representantes del Instituto. “Parece que hemos sido presa de un actor criminal que quiere ganar dinero con nuestra información”, declaró Harpviken a Bloomberg.
“Hemos identificado debilidades en los sistemas que administran nuestra información”, admite Aasheim. El Instituto Noruego del Nobel anunció que va a tomar una serie de medidas para protegerse contra “amenazas externas” y cuidarse de “actores cuyas motivaciones no son benevolentes”. El centro señaló que se está revisando la infraestructura digital de la institución y adelantó que no se ofrecerán más detalles sobre las precauciones que se tomarán ni las conclusiones de la investigación interna por motivos de seguridad.
En 2010, el Instituto fue blanco de varios ciberataques después de otorgar el reconocimiento al disidente chino Liu Xiaobo. El entonces director Geir Lundestad recibió un correo personalizado de alguien que se hacía pasar como un informático de la institución para robar sus datos. También se propagó un virus por medio de invitaciones falsas a la ceremonia y hubo ataques a la web oficial de la institución.
La polémica sobre la filtración del triunfo de Machado, que tampoco estuvo exento de críticas, se suma a la controversia tras la decisión de la ganadora de entregarle su medalla al presidente estadounidense, Donald Trump, durante una visita a la Casa Blanca el pasado 15 de enero. “Una vez anunciado el Premio Nobel, no puede revocarse, compartirse ni transferirse a otros”, recordó entonces el Instituto en un comunicado.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
























































