Alexander Butiaguin, el arqueólogo estrella ruso que puede acabar entre rejas en Ucrania
El prestigioso académico del Hermitage fue detenido en Polonia y está acusado por Kiev de colaborar en el saqueo del patrimonio de Crimea


Alexander Butiaguin cometió un error difícil de comprender: viajar a bombo y platillo por países aliados de Ucrania. Uno de los arqueólogos más destacados de Rusia, académico del museo Hermitage de San Petersburgo, entró en Polonia el 4 de diciembre para impartir una conferencia sobre Pompeya. Varsovia era una de las paradas en una gira de charlas en Europa sobre el legado de la ciudad romana sepultada por la lava del Vesubio en el siglo I d.C. La policía polaca lo detuvo en su hotel y desde entonces se encuentra en prisión preventiva.
Sobre Butiaguin pendía una orden de arresto internacional emitida por la justicia ucrania. Se le acusa de saquear y dañar una antigua colonia griega en Crimea, la península del mar Negro anexionada ilegalmente por Rusia en 2014.
La fiscalía de Varsovia recibió el 23 de diciembre la solicitud de extradición por parte de las autoridades ucranias. El fiscal es partidario de la extradición, pero el juez debe decidirlo. El tribunal ha ampliado el plazo de prisión preventiva para Butiaguin hasta el 4 de marzo. El ministerio de Exteriores ruso ha exigido su liberación, acusando a Polonia de llevar a cabo un proceso político sin fundamento legal contra el jefe de arqueología del mar Negro del Hermitage.
Butiaguin, de 54 años, es uno de los mayores expertos de la Antigua Grecia en Rusia. Desde joven su pasión fue la colonia griega de Mirmecio, fundada en el siglo VI a.C. en la región de Kerch, en Crimea. Su tesis doctoral se basó en Mirmecio y a partir de 1999 lideró desde el Hermitage las excavaciones en el lugar. Esta zona era, desde la década de los años treinta, responsabilidad arqueológica de las instituciones culturales de Leningrado, como se conocía San Petersburgo durante la Unión Soviética.
El abogado de Butiaguin en Varsovia, según ha recogido la agencia rusa TASS, ha esgrimido que su cliente ha continuado durante estos años su trabajo en Crimea bajo amparo legal, primero bajo la Ucrania independiente (desde 1993, la Federación Rusa reconocía la soberanía de Ucrania y a Crimea como parte de ella) y luego, bajo soberanía rusa. Desde 2014, tras la anexión por las armas y un referéndum que Naciones Unidas rechaza por ilegítimo, Rusia considera unilateralmente la península del mar Negro como parte de su territorio.
Ucrania emitió la orden de arresto internacional en 2024. La acusación de la fiscalía esgrimía que Butiaguin ha saqueado tesoros de Mirmecio y ha dañado el lugar en sus trabajos desde 2014 hasta 2025. El perjuicio para el Estado ucranio asciende a los 206 millones de grivnas (cuatro millones de euros), según la acusación. De ser extraditado, el académico ruso puede ser condenado hasta con 10 años de prisión, tal y como pide la Fiscalía ucrania.
Parte de los artefactos desenterrados por Butiaguin y su equipo desde 2014 han sido trasladados a San Petersburgo para ser restaurados y otros se encuentran en museos de Crimea, según han explicado a los medios rusos las autoridades ocupantes.
Crimea ha sido habitada y codiciada por múltiples civilizaciones a lo largo de los siglos. El rico patrimonio arqueológico de esta península del mar Negro es una de las batallas culturales más importantes que libra Ucrania contra la ocupación rusa. El mayor éxito conseguido por Kiev se produjo en 2023, cuando el museo Allard Pierson de Ámsterdam devolvió al Museo Nacional de Historia de Kiev una colección de piezas escitas (siglo IV a.C.), sobre todo ornamentos de oro. El museo Allard Pierson tenía en custodia este patrimonio desde 2014, cuando lo estaba exhibiendo tras ser cedido por las autoridades de Crimea poco antes de la invasión rusa. El Tribunal Supremo de los Países Bajos ordenó en 2023 que estos activos fueran retornados a su legítimo propietario, el Estado ucranio.
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