Los líderes de los cinco partidos de Groenlandia defienden el derecho a decidir su futuro
“Ningún otro país puede inmiscuirse”, sostienen en un comunicado conjunto las formaciones políticas con representación parlamentaria en el territorio autónomo danés
Los líderes de los cinco partidos políticos con representación en el Inatsisartut (Parlamento groenlandés) defendieron este viernes el derecho de los habitantes de este territorio autónomo danés a decidir su futuro frente a las amenazas de Estados Unidos. “El futuro de Groenlandia lo deben decidir los groenlandeses. La tarea del futuro de Groenlandia se llevará a cabo en diálogo con su gente y sobre la base de las leyes internacionales y el Estatuto de Autonomía. Ningún otro país puede inmiscuirse en ello”, consta en una declaración conjunta.
El texto resalta que esa decisión debe tomarse sin presiones y sin la “intromisión” de otros países, y expresa el deseo de que cese el “desprecio” de EE UU por esta isla ártica. “No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses”, resalta la declaración firmada por el presidente autonómico, Jens-Frederik Nielsen, y suscrita también por Pelle Broberg, el líder del Naleraq, segunda fuerza en el Parlamento y la que más comprensiva se ha mostrado hacia Estados Unidos.
Los líderes groenlandeses recuerdan que este territorio se rige por el derecho internacional y su Estatuto de Autonomía y que son sus habitantes quienes eligen su Parlamento y su Gobierno, “que colabora y seguirá colaborando con EE UU y los países occidentales”. La declaración insta a un diálogo “basado en la diplomacia y los principios internacionales” y señala que ese es el camino “entre aliados y amigos”.
“Seguiremos trabajando para desarrollar las posibilidades de lograr seguridad para nuestra gente en todo el país”, añade el texto, titulado Estamos juntos como un pueblo, que finaliza con un “Groenlandia pertenece a los groenlandeses”.
El documento fue difundido antes de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurase que no va a permitir “que Rusia o China ocupen Groenlandia” por lo que ha decidido “hacer algo” con esta isla del Ártico, de 56.000 habitantes, “ya sea por las buenas o por las malas”. Trump insistió en varias ocasiones ante los medios de comunicación en la Casa Blanca que Estados Unidos hará algo en Groenlandia, “les guste o no” porque si no el territorio danés será conquistado por Rusia y China.
El presidente estadounidense planteó que EE UU necesita controlar la isla por razones de seguridad porque “ahora mismo alrededor de Groenlandia hay destructores rusos, hay destructores chinos y, además, hay submarinos rusos por todas partes”. Además, cuestionó la soberanía de Dinamarca sobre el territorio al afirmar que, aunque admira al país nórdico, “el hecho de que desembarcaran allí con un barco hace 500 años no significa que sean dueños de esa tierra”. Está previsto que el secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, se reúna la próxima semana con su homólogo danés, Lars Lokke Rasmussen, y la consejera de Exteriores groenlandesa, Vivian Motzfeldt, para discutir la cuestión.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.































































