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Las manifestaciones en Irán se propagan en todo el país, que bloquea internet desde el jueves

Las autoridades iraníes acusan de injerencia a EE UU e Israel. La agencia estadounidense Human Rights Activists in Iran ha registrado un total de 63 muertos en las protestas

Manifestantes, en medio de los disturbios antigubernamentales que se están desarrollando en Teherán, en esta captura de pantalla obtenida de un vídeo publicado en las redes sociales el 9 de enero de 2026. Foto: SOCIAL MEDIA (via REUTERS) | Vídeo: EPV

El Gobierno de Irán mantiene este viernes por la tarde el bloqueo de acceso a internet impuesto más de 24 horas antes en todo el país, cuando se registraba una intensificación de las protestas, según NetBlocks, un grupo con sede en Londres que supervisa el tráfico y la censura en internet. Las movilizaciones, que empezaron hace 13 días en el Gran Bazar de Teherán por el enfado general por los altos precios y la devaluación del rial iraní —cuyo valor se encuentra en mínimos históricos—, se han esparcido por todo el país y han adquirido un tono más desafiante, exigiendo en ocasiones el fin de la República Islámica establecida en 1979.

Durante las horas previas al corte de comunicaciones que aísla a Irán del mundo, varias ciudades del país atravesaban un punto álgido en la movilización popular, así como encontronazos con las fuerzas de seguridad y cánticos contrarios a las autoridades. Este viernes, tras una jornada de apagón, se han confirmado nuevas víctimas mortales a raíz de los disturbios. La agencia estadounidense Human Rights Activists in Iran (HRANA, por sus siglas en inglés) ha registrado un total de 63 muertos. De estos, 49 eran manifestantes; siete, niños, y 14 agentes de seguridad. La organización Derechos Humanos en Irán (IHRNGO, por sus siglas en inglés) ha contado 51 muertos, pero señala que está “verificando” más casos. Ambos grupos denuncian más de 2.000 personas detenidas. Volter Türk, alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, ha exigido este viernes que se investiguen todas las muertes.

El presidente de EE UU, Donald Trump, reiteró el jueves que intervendrá en Teherán si la represión provoca un derramamiento de sangre. “Se les ha dicho con firmeza que [si eso ocurre] lo pagarán con un infierno”, dijo durante una entrevista en una cadena de televisión estadounidense. El mandatario, que la semana pasada ya advirtió que “acudiría en rescate” de los manifestantes si el Gobierno aplica mano dura sobre ellos, vinculó parte de los muertos registrados con “estampidas” en aglomeraciones.

El líder supremo iraní, el ayatolá ALÍ JAMANÉI, habla durante una reunión con las familias de los mártires iraníes en una ceremonia que conmemora el sexto aniversario de la muerte de Qassem Soleimani en Teherán. Foto: CONTACTO vía Europa Press | Vídeo: EPV

Este viernes, las autoridades han vuelto a vincular los disturbios en Irán con la injerencia de EE UU e Israel. El líder supremo de país, Alí Jamenei, ha acusado a Washington de tener “las manos manchadas de sangre” por los ataques que lanzó sobre plantas nucleares en Irán en junio. El mandatario, de 86 años y en el cargo desde 1989, ha exhortado al Republicano que se centre en resolver los problemas de su país, y ha advertido mediante una televisión local que Teherán “no cederá” ante los alborotadores “que vandalizan la propiedad nacional y que complacen a Trump”. “No queremos guerra, pero estamos preparados para ella”, alertó el jueves el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi. Teherán, detalló, está abierto a establecer negociaciones con la Casa Blanca “desde el respeto e interés mutuo”, aunque no detalló de qué podrían ir esas conversaciones.

Las autoridades policiales y la Guardia Revolucionaria —un ejército paralelo destinado a proteger la República Islámica— actúan de manera desigual en distintos territorios. Antes del corte de comunicaciones, hubo concentraciones en algunos puntos con miles de asistentes en las que los uniformados no intervinieron. En otros lugares, como en Tabriz (noroeste) o en Dezful (oeste), se reportó el lanzamiento de gas lacrimógeno o el uso de munición real.

En algunas ocasiones se formaron multitudes que sobrepasaron a los cuerpos de seguridad. En Mashhad (noreste), ciudad sagrada para el islam chií y lugar de nacimiento de Jamenei, los manifestantes se enfrentaron con dureza a las autoridades hasta lograr su retirada. Lo mismo sucedió en Abadan (sureste). En Isfahán (centro) se prendió fuego al edificio que acoge la televisión estatal, mientras que en Golhak y en Sadat Abad, barrios de Teherán, se incendiaron mezquitas, según vídeos verificados por la cadena británica BBC.

El gremio de los mercaderes, que en diciembre inició las protestas echando el cierre a sus negocios en Teherán, replicó las huelgas el jueves en los bazares de múltiples municipios más, como Tabriz, Mashhad o Kerman (sureste), según recogen diversas informaciones. Sin embargo, las protestas van más allá de los agravios económicos, y apuntan directamente contra los mayores símbolos de la República Islámica, gobernada por clérigos de confesión chií y encabezada por un líder supremo sobre el que recae la última decisión en casi todas las políticas. “¡Mulás, desapareced!”; “¡Muerte al dictador!”, se oía en algunas aglomeraciones.

Imágenes retransmitidas este viernes por la televisión estatal muestran incendios en autobuses y en estaciones de metro. La emisora ha vinculado esos hechos a la existencia de “agentes terroristas” empleados por EE UU e Israel. Durante el telediario matinal, la emisora ha eludido mencionar el corte de conexión a internet que rige en el país desde el día anterior. Según la agencia Associated Press (AP), sí ha hablado, en cambio, de la existencia de los nuevos subsidios para la compra de productos alimenticios que el Gobierno anunció el lunes —equivalente a seis euros mensuales— en un intento de enfriar las protestas.

El declive de la moneda local —un dólar llegó a cambiarse en diciembre por un millón y medio de riales, cuando una década atrás se hacía por 30.000— ha destruido el poder adquisitivo de la mayoría de iraníes y ha depreciado sus ahorros. Las sanciones impuestas por Trump en 2018, al interrumpir de manera unilateral el acuerdo nuclear firmado con Teherán en 2015, ahogan una economía golpeada por la inflación y mermada por la mala gestión de los gobernantes.

Un país ‘offline’

NetBlocks ha anunciado este viernes por la tarde que Irán había superado las 24 horas offline, registrando una conectividad a nivel nacional estancada al 1% en comparación con los niveles habituales. “El apagón digital viola los derechos y las libertades fundamentales de los iraníes, al tiempo que enmascara la violencia del régimen”, denuncia el grupo.

El jueves, cuando denunció la falta de conexión en Irán, NetBlocks alertó de que la medida dificultaría la cobertura de los hechos sobre el terreno, así como la comunicación entre los manifestantes, torpedeando su capacidad de movilización. Teherán aplicó la misma estrategia durante las movilizaciones que sacudieron el país en 2009, en 2019 y en 2022, hasta ahora mayores que las actuales.

El Gobierno también suspendió la conexión a internet durante la guerra de 12 días que Israel inició en junio, presentando la decisión como necesaria para obstaculizar la infiltración de la inteligencia israelí. Durante aquella ofensiva, Israel mató a 1.190 personas en Irán, entre ellas a 436 civiles —65 de ellos, niños— y a múltiples científicos nucleares, según HRANA. Tras aquello, el parlamento iraní aprobó una ley que eleva el castigo por espiar en nombre del Estado judío.

El miércoles, medios de comunicación vinculados al Estado anunciaron la ejecución de un hombre acusado de “espiar en favor de la Mosad”, la agencia de inteligencia israelí en el exterior, y de “tener contacto con agentes israelíes dentro del país”. Se trata de la duodécima ejecución por ese motivo desde la guerra con Israel, según IHRNGO.

La organización denuncia que el juicio que condujo a la ejecución se practicó de manera irregular, “como ocurre con muchas otras penas máximas”, y alerta de que las autoridades podrían instrumentalizar acusaciones similares para “instalar el miedo” entre los manifestantes. El segundo día tras el estallido de las manifestaciones, la agencia de inteligencia israelí Mosad alardeó en un comunicado de tener agentes “sobre el terreno” en las concentraciones.

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