
Empedrat ibérico
El primer gran acontecimiento político del curso son las elecciones catalanas. Para celebrarlo, o más bien para ayudar a soportarlo, invocamos la hermandad de los pueblos a través de las legumbres, el tomate y el jamón.

El primer gran acontecimiento político del curso son las elecciones catalanas. Para celebrarlo, o más bien para ayudar a soportarlo, invocamos la hermandad de los pueblos a través de las legumbres, el tomate y el jamón.

Un entrante para tus comidas navideñas que no empapuza, a base de langostinos con una salsa aromática de aire tailandés. Se prepara en cuestión de minutos y tiene un coste más que razonable.

Espinacas salteadas con garbanzos y huevo duro.

El truco para que estas coles no huelan como en nuestras pesadillas infantiles está en aplicarles un poco de vapor en la misma sartén en lugar de hervirlas: el ajo y el vinagre rematan el milagro.

Tomate, ajo, pan y -sorpresa- naranja son los ingredientes principales de un plato tradicional de Málaga, pero que también se toma con distintas fórmulas en otras partes del sur de España

La cebolla bien pochada es una de las mejores salsas del mundo. Por eso la de estos pulpitos pide un acompañamiento que la recoja bien como un arroz cocido, un buen pan o puré de patata.

Suelta esa lechuga iceberg y ese tomate de corcho: la vuelta de las vacaciones no tiene por qué ser tan deprimente ni tus ensaladas sota, caballo y rey. Mira qué recetas hemos selecciondo para ti.

En el momento del año en el que no se sabe si va a hacer temperatura de otoño o de verano, las sopas que pueden tomarse frías o calientes son un salvavidas. Esta es una de ellas, y está buenísima de las dos maneras.

Porra de naranja.

Unos pimientos pequeños, agua para escaldarlos y un relleno sencillo pero sabroso: es todo lo que necesitas para este aperitivo, que adapta un plato clásico a las temperaturas estivales.

Este plato típico ruso es algo así como la versión sopera y sin mayonesa de la ensalada Olivier. Aunque existen muchas variantes, nosotros lo hemos elaborado con daditos de jamón york.

Una vuelta de tuerca a las clásicas espinacas a la catalana, que se convierten en un sabroso plato único gracias a los garbanzos y ganan sabor con un sofrito y una puntita de butifarra.

Una ensalada de origen siciliano que puedes preparar solo con los ingredientes que tiene en el nombre. O sofisticar un poco más con un toque ácido en el aliño, un poco de queso curado o anchoas.

Damos un giro contemporáneo a un plato tradicional de Semana Santa, acortando la cocción de unas espinacas y cocinando el huevo con el calor residual para que quede cremoso. ¿Resultado? Mismo sabor, mejor textura.

Si la croqueta te parece un bocado poco finolis para servirlo como entrante navideño, tal vez esta versión deconstruida te quite esa idea loca de la cabeza.

El sabor de un suquet de pescado, la textura del romesco, un buen sofrito como base, un filete de merluza limpio y cocido al punto y unas patatas para empaparlo todo: intenta no enamorarte de la romescada, si puedes.

Los frutos del mar gratinados con mayonesa o salsa holandesa son una auténtica delicia: el único truco para que queden perfectos y no se sequen es cocinarlos muy poco antes de pasar por el horno o soplete.

Una técnica sacada de una antigua merienda de payeses que no solo nos permite comernos una cebolla dulce, melosa y que sienta bien, sino también liberarnos del estrés atizándole puñetazos.

Apuramos la temporada del cuchareo con una crema que combina a la perfección el dulzor de la cebolla caramelizada y la acidez que le aporta el punto de crema agria o 'crème fraîche'.

El potaje alicantino tradicional se adapta a las verduras que ofrecen la zona y la temporada, y se enriquece con legumbres o con carnes. También se remata con arroz o trigo tierno.