
Las natillas definitivas
¿Quién quiere unas natillas industriales de supermercado pudiendo cocinar la versión definitiva y casera con una receta sencillísima? La respuesta es evidente: nadie.

¿Quién quiere unas natillas industriales de supermercado pudiendo cocinar la versión definitiva y casera con una receta sencillísima? La respuesta es evidente: nadie.

Nadie diría que hacer un arroz con verduras de temporada que quede sabroso y con melosidad es fácil, pero te aseguramos que lo es, y mucho más de lo que parece.

Un plato de cuchara sencillo, reconfortante y que puedes preparar en menos de una hora aunque no te hayas acordado de poner ninguna legumbre a remojo. Además, es barato y apto para todos los comensales (veganos incluidos).

En El Comidista nos gustan mucho las coles, y preparadas con salsas cremosas de base láctea y queso quedan tan estupendas que se las comería encantado cualquier colegial, por mucha fobia que les tenga.


Una masa que nunca falla, un relleno con múltiples opciones y una técnica sencilla para cerrarlas sin que se abran en el horno: esta receta de empanadas argentinas es un acierto seguro por muchos motivos.

Si no te hace mucho chiste la col cocinada, deberías darle la oportunidad de llegar a tu plato cruda. Aquí tienes tres ensaladas frescas y crujientes capaces de convencer al más repollófobo.

Aceite de oliva, sal y brasa. En Benicarló no necesitan mucho más para que sus alcachofas, las únicas de España con denominación de origen, produzcan oleadas de placer a cualquier admirador de esta verdura.

Preparamos uno de los platos más representativos de la gastronomía de Singapur, cambiando el cangrejo real por las nécoras nacionales pero manteniendo la sabrosa salsa que le da sentido a todo.

Chile en lugar de mostaza, pepino y cebolla roja marinados en lima, totopos para acompañar y un poco de cilantro picado: llevar un tartar de viaje a México es más fácil -y barato- que comprarse un billete a Tulum.

Es el tiempo de los cítricos. Los limones, mandarinas, pomelos y naranjas están en plena temporada y nada mejor que aprovecharlos para elaborar postres tan sencillos y ricos como estos.

Es pequeño, no está en el centro y no vende productos gourmet a precio de oro. El autogestionado Mercado de La Guindalera florece en Madrid con una buena oferta de puestos asequibles en los que comprar, comer y beber.

Ha llegado la tamporada de ponerse como la moñoño de calabaza, la cucurbitácea más famosa de las que se hacen y deshacen. Esta vez la arropamos con pasta, bechamel, bien de queso y a gratinar: gochez y satisfacción aseguradas.

Una ensalada de origen siciliano que puedes preparar solo con los ingredientes que tiene en el nombre. O sofisticar un poco más con un toque ácido en el aliño, un poco de queso curado o anchoas.


Una masa sencillísima a base de harina de garbanzo que migró desde Italia hasta Uruguay y Argentina, donde se convirtió en la perfecta acompañante de la pizza o una base sobre la que servir quesos o verdura fresca.

Una versión más sencilla y con menos ritual de la escudella navideña, que resulta igual de reconfortante y podemos adaptar a las diferentes verduras y legumbres que tengamos en casa.


El cocido de taba es una receta antiquísima prácticamente olvidada, que incorporaba algunos ingredientes atípicos. El restaurante del Parador de Chinchón la ha rescatado y pulido.

Las alcachofas están en plena temporada y frescas son deliciosas, pero si al final las vas a triturar para preparar una crema hay un truco para ahorrar tiempo: comprarlas congeladas.

Un guiso indio rápido, que invita a hacerle una oda a la cuchara en las noches más frías. Viene con una idea de regalo para perder el miedo a preparar nuestras propias mezclas de curry.

Imagina un invento que fusione el concepto de patata frita, empanadilla, canelón y huevo frito. Ese sueño tórrido existe, y se hace en el restaurante La Deu desde los años cuarenta.

Un dulce frito pero nada pesado con una masa a base de queso y harina, que se sirve caliente como un buñuelo y es perfecto tanto para huir del frío alemán como para acompañar un chocolate caliente.


Si las navidades te han dejado sin ganas de cocinar, o si simplemente eres un zángano alérgico a las cazuelas, aquí tienes cinco bocatas tan satisfactorios como un plato elaborado.

El caqui pone la dulzura, el yogur la cremosidad y el cacao el sabor a chocolate: después de un primer intento fallido, esta combinación se reivindica como un postre o desayuno cremoso, riquísimo y muy fácil.

Con un resto de turrón puedes hacer una vinagreta con un punto dulce perfecta para arreglar unas hojas de invierno como las endivias y unas uvas, todo acompañado de un poco de salmón ahumado.