El último libro de la gastrónoma Niki Segnit enseña a cocinar de una forma distinta e intuitiva, con puntos de partida básicos desde los que hacer infinitas variaciones. ¿Ejemplo práctico? Una panna cotta en múltiples versiones.
El sabor intenso de las setas se suma al umami de la pasta de soja fermentada en esta receta otoñal y reconfortante, ideal para superar con nota las primeras noches frías de la temporada.
Si quieres comer más pescado pero te da pereza andar quitando espinas, las bolitas son la solución. Aquí tienes la fórmula básica para prepararlas, más una receta concreta que funciona con merluza o sardinas.
No saben igual que una con carne, pero sí se puede conseguir que la versión vegetal sea firme y con mucho sabor. En esta receta te mostramos cómo lograr este resultado siguiendo varios trucos.
Si cuando piensas en curry lo haces solo en pollo, cordero o verduras, estas gambas con una salsa un poco dulce, ligeramente ácida y altamente adictiva te romperán todos los esquemas.
Tiras de calamar con un rebozado crujiente, muy tiernas en su interior y con el punto justo de sal: el único secreto para que esta receta salga bien es que los ingredientes sean de buena calidad.
Arigato es un informal restaurante barcelonés donde tanto puedes comer sabrosos boles de inspiración japonesa como darte una merendola a base de buenísimos helados.
Un plato sencillo, vegano y lleno de sabores gracias a la mezcla de especias que integran la salsa. Con un truco extra para que la verdura no quede recocida ni aceitosa.
Además de comerla cruda, poniendo cara de circunstancias para vez que nos toca una de esas hojas amargas y agrestes -porque así es la escarola, y así hay que quererla- podemos saltearla con un refrito de ajo.
Otoño es igual a setas, y pocos platos reconfortan más que una crema cuando empieza a hacer fresquillo. Saca el máximo partido a los champiñones con nuestra fórmula probada.
Cortar las verduras en rodajas sin que lleguen a separarse por la base ayuda a que queden más crujientes y se cocinen antes, además de deslizar salsas, queso y otros ingredientes en los huecos.
Profanamos la madre de todas las salsas italianas con una versión simplificada, pero con muchísimo sabor gracias a una combinación de aderezos, ingredientes y técnicas asiáticas.
Las poleás son unas gachas dulces de harina y leche típicas de la Andalucía occidental. Lo que fue un plato energético de tiempos de escasez se transforma en delicia en el restaurante Cañabota de Sevilla.
Una sencilla técnica que se usa en varios países de Suramérica nos permite conseguir un arroz blanco suelto y con sabor, gracias al ajo dorado, el perlado del grano y la cocción al vapor.
Las emisiones en vivo volvieron el miércoles a El Comidista para rendir homenaje a la comida callejera más famosa de México: los tacos. Nuestra estrella invitada fue el chef del restaurante Hoja Santa, Paco Méndez.
Salada, ácida y picante, esta salsa es ideal para aliñar, marinar o mojar ensaladas, tofu o alitas de pollo. Si lo preparas, este básico de Vietnam se instalará en tu cocina.
Comida viejuna dátiles envueltos en bacon.
Si sueles comprar la granola hecha, tenemos que darte una noticia: la casera es mucho más gratificante. Aquí tienes la receta básica y tres variantes para disfrutarla en desayunos y meriendas.
El guiso andaluz de hortalizas procede de la cocina árabe, y en él retozan calabaza, calabacín, cebolla, berenjena, pimiento y tomate animados por un toque de ajo, pimentón y vinagre.
Este clásico asturiano parecido a una albóndiga se prepara con la carne del bonito más pegada a las espinas. Se cocina en una salsa de tomate durante un tiempo limitado para que quede jugosa.
Le damos un par de vueltas a la crema de calabaza definitiva para llevarla a Japón, gracias al sabor del miso y el sésamo, y a Tailandia, con los aromas característicos de la lima y el curry.
El 'cacio e pepe' es un clásico de la cocina minimalista italiana. El chef José Andrés la prepara -¡sacrilegio!- en el microondas, y su versión -¡sorpresa!- es un exitazo.
Tres ingredientes bastan para preparar un acompañamiento que puede brillar tanto en una tostada como sobre un puré de patata o acompañando un pollo asado, un rosbif o salmón a la plancha.
Calabacín, huevo y, si se quiere, patata; un buen aceite de oliva, sal y tiempo para que todo se cocine lento y en su propio jugo: este aperitivo tradicional triunfará si usamos unos buenos ingredientes.
El puré de patatas es una base sobre la que prácticamente cualquier cosa queda deliciosa. Hoy lo combinamos con champiñones salteados con ajo y un huevo con la clara cocida y la yema cremosa.
En el #DíaMundialDelAperitivo, damos cinco recetas bien fáciles para celebrarlo como se merece.