
Sí, hay cervezas sin alcohol que saben a cerveza (y el secreto está en la fermentación)
Las 0,0 han salido del rincón triste del lineal de los supermercados para colarse en bares, festivales y mesas donde antes solo reinaba la cerveza “de verdad”.
¿Por qué? Porque ha cambiado la manera de beber, la técnica ha mejorado y el sabor, por fin, acompaña.
¿Qué es exactamente una cerveza sin alcohol? No todo es marketing. En España, la denominación está definida por ley: según el Real Decreto 678/2016, una cerveza puede llamarse “sin alcohol” si contiene menos de un 1,0% de alcohol. Y la 0,0 es la que no contiene alcohol. La elaboración de unas y otras es diferente.
Hacerlo bien no es fácil. La clave está en controlar la fermentación y en reducir o eliminar el alcohol sin perder estructura, cuerpo ni complejidad. Si el proceso falla, aparecen las sensaciones planas o empalagosas.
La pista definitiva no está en la etiqueta, sino en la boca. Una buena sin alcohol no debería saber a mosto ni a cereal cocido.
- El objetivo no es disimular la falta de alcohol, sino lograr equilibrio.
- Sensorialmente, se buscan cervezas secas, ligeras, integradas y refrescantes.
Las referencias que marcan el estándar en el súper. Según Agus Blanco, jueza certificada por el BJCP, la certificación internacional que evalúa y acredita a jueces de cerveza, la clave está en el control del dulzor.
- De acuerdo con su criterio, hay opciones como Heineken 0,0, Corona 0,0, Althaia Sin, Franziskaner sin alcohol, Guinness 0,0 y Bavaria 0,0, que confirman que beber sin alcohol ya no es renunciar a una buena cerveza, sino saber cómo elegirla.
©Foto: Iuliia Bondar (Getty Images)