Ir al contenido
_
_
_
_
MONARQUÍA

La vida (o las mil vidas) de Irene de Grecia: de su pasión por la arqueología a sus años en el exilio

Irene de Grecia y Dinamarca, hermana de la Reina Sofía, ha fallecido a los 83 años en Madrid. “Peculiar” o “tía Pecu”, como la llamaban cariñosamente sus sobrinos, era uno de los personajes más excéntricos de la monarquía.

Tuvo una vida fascinante:

  • Nunca quiso casarse ni tener hijos, así que usó su tiempo para nutrir sus pasiones: fue aprendiz de arqueóloga y concertista casi profesional, alumna avanzada del hinduismo, filántropa, animalista, entusiasta del esoterismo y aficionada a la ufología (el estudio de los ovnis).
  • No recibía una asignación económica oficial, no tenía posesiones, joyas, ni ropa de firmas de lujo.

Nada en su vida fue convencional. Nieta, hija, y hermana de reyes, nació en plena II Guerra Mundial en Sudáfrica, mientras su madre, Federica de Hannover, huía del nazismo.

  • Tras el fin del conflicto, se trasladó a Egipto para después volver a Atenas, donde nació su amor por la arqueología.
  • Allí permaneció hasta 1967, cuando su hermano Constantino, nuevo rey, intentó un contragolpe fallido a los Coroneles y tuvieron que volver al exilio, esta vez a Roma.

Y desde 1985 vivió en La Zarzuela. Juan Carlos I la invitó a instalarse en el palacio, donde forjó aún más su relación con su hermana Sofía.

  • Según diversas fuentes, llevaba tiempo sufriendo un grave deterioro cognitivo.

©Foto: Lalo Yasky (Wirelmage)

Si quieres saber más, puedes leer aquí.

_
_