
Diez años sin David Bowie: historia del disco que publicó dos días antes de morir
Hace exactamente diez años, el 10 de enero de 2016, el mundo se despedía de David Bowie. El músico falleció a los 69 años a causa de un cáncer de hígado que le habían diagnosticado dos años antes. Lejos de sumirle en la desesperación, le impulsó para grabar su último disco.
Blackstar se publicó dos días antes de su muerte. Es uno de los más innovadores y rupturistas de su medio siglo de carrera, un colosal rompecabezas de 42 minutos que incluso hoy es objeto de análisis y debates apasionados entre los fans de Bowie de medio mundo.
En él dejó pistas de lo que estaba pasando. Aunque mantuvo en secreto su enfermedad, las letras de las canciones suenan a una despedida.
- El tema central incluía estrofas como: “Algo sucedió el día de su muerte. El espíritu se elevó un metro y se hizo a un lado. Otro ocupó su lugar y gritó con valentía: soy una estrella negra”.
- Lazarus es más explícito: “Mira aquí arriba, estoy en el cielo y tengo cicatrices que no se ven”.
Musicalmente también es diferente. Empeñado en que Blackstar no fuese un disco de rock, el artista trabajó con un saxofonista de la escena neoyorquina, Donny McCaslin, cuya presencia acabaría siendo preeminente y fundamental en todo el nuevo álbum.
©Foto: L. Busacca (WireImage)