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¿Se acabó la comedia romántica? El triunfo del ‘Dark Romance’ en tiempos de redes sociales

Personajes movidos por la obsesión y tramas que juegan con la tensión permanente son algunos de los ingredientes de este tipo de historias, muchas popularizadas antes de ser adaptadas y con precedentes en productos como la saga ‘Culpables’

Penn Badgley, en un fotograma de la serie ‘You’.

La edad de oro de las comedias románticas (finales de los noventa y comienzos de los dos mil, si tenemos en cuenta la cantidad de taquillazos que logró el género en esos años) cada vez queda más lejos. Este año se cumplen 25 años del estreno de éxitos como Amélie, de la adaptación cinematográfica de Bridget Jones, y casi 30 de Tienes un e-mail o Notting Hill, sin que el cacareado regreso de las rom-coms se haya terminado de producir. En su lugar, cobran cada vez más fuerza las historias definidas como dark romance, “romance oscuro” en español. No es que no haya espacio para la comedia romántica, pero según Noemi Subiela y Laura González, analistas senior en la consultora audiovisual y digital Barlovento Comunicación, “el momento cultural actual parece favorecer narrativas más intensas y extremas. Las tramas que incorporan peligro, suspense o conflicto psicológico suelen resultar más fácilmente comerciales porque generan mayor conversación y engagement”.

Para Laura Yebra, analista de datos en DOS 30’, agencia audiovisual especializada en el análisis de audiencias de televisión, el amor característico de las comedias románticas “sigue ocupando un lugar importante en las tramas y subtramas de las series y películas de mayor éxito, pero a ese género romántico sano, se ha sumado, con notoriedad, este subgénero dark”. Yebra vincula el éxito de este tipo de historias con la popularidad de formatos como el true crime: “En un momento donde el true crime goza de tanta atracción para el espectador y tantos éxitos se registran en diferentes tipos de formatos audiovisuales, encontramos que este subgénero guarda también mucha similitud con las emociones extremas que nos provoca como espectadores”. La popularidad del subgénero en el ámbito literario también está en ascenso desde hace varios años.

De ‘Cumbres borrascosas’ al fenómeno Wattpad

Pero, ¿qué peculiaridades o rasgos distintivos encontramos en estas tramas? Según Inés Planells, editora de Ficción Internacional en Planeta, “los personajes suelen arrastrar un pasado difícil, y tienen conflictos internos que los abocan a ser seres moralmente grises. Y las historias suelen ambientarse en contextos, tanto reales como fantásticos, donde el peligro y la tensión forman parte constante de la trama”. La existencia de historias románticas con tintes oscuros no es algo exclusivo de nuestros días, y prueba de ello es Cumbres borrascosas. La novela publicada por Emily Brönte en 1847 y llevada al cine recientemente en una adaptación libre de Emerald Fennell tiene como protagonistas a dos de los personajes más complejos y atormentados de la literatura occidental, Cathy (interpretada por Margot Robbie) y Heathcliff (Jacob Elordi). “Inspirada en la historia de amor más grande de todos los tiempos”, se podía leer en el tráiler de la película, estrenada el pasado San Valentín, un eslogan que llamó la atención de los fans de la novela y dio lugar a decenas de artículos de opinión donde se discutía si se podía definir la película como romántica o no.

Cumbres borrascosas 2026

Desde luego, tanto los personajes como las tramas y subtramas del filme encajan en la definición de lo que entendemos por “romance oscuro”. La gran acogida de la película, que en su primer mes recaudó más de 200 millones de dólares en todo el mundo, evidencia el interés existente por los relatos que ahondan en historias de “amor” ajenas a la comedia (sin obviar, en el caso de Cumbres borrascosas, la multimillonaria campaña de promoción ejecutada en los meses previos al estreno). “Este tipo de relatos funcionan porque ofrecen una experiencia emocional intensa y altamente inmersiva”, explican Subiela y González. Las historias etiquetadas como dark romance generan un estado de tensión prolongado y exploran “dinámicas de poder, obsesión o transgresión desde un espacio seguro: el de la ficción”, añaden las analistas. Y esa “combinación de riesgo, deseo y dramatismo genera un fuerte atractivo narrativo y explica su capacidad de conectar con amplias audiencias”.

El dark romance de hoy en día comenzó a popularizarse hace poco más de una década, casi de forma paralela al auge de plataformas como Wattpad, una web donde autopublicar y leer historias que ha funcionado como trampolín para escritores erigidos en fenómenos de ventas, como el caso de Mercedes Ron y su saga Culpables. Esta trilogía, adaptada en formato película por Prime Video, narra la historia romántica de Noah y Nicolás, y juega con algunos elementos propios del dark romance, como son los escenarios de peligro (el mundo de las carreras ilegales) o los conflictos morales que hacen dudar a los personajes.

Según la creadora de contenido especializada en libros y dark romance Paula Grijota (@paulaslibrary), las autoras (casi en su totalidad las escritoras detrás de este subgénero son mujeres) más destacadas en este ámbito ahora mismo son “Penelope Douglas, sus libros son perfectos para iniciarte en este subgénero. Las reinas de la mafia, Cora Reily y Rina Kent, con sagas donde los protagonistas tienen hijos, y esos hijos son protagonistas de otras sagas; Navessa Allen, que demuestra que puedes hacer libros muy oscuros con toques de humor, y Runyx, que escribe mafia, dark academia y siempre con muy buenas tramas”, enumera. En España, menciona a Angy Sky “y a Raisa Martin, con Indómita, uno de los libros de dark romance más vendidos en los últimos tiempos en España”. Grijota hace una “mención especial también a L.J Shen, quien ha publicado más de 30 libros de dark romance, y a Leight Rivers”, de quien augura que será “una de las mejores autoras” de esta corriente.

Planells menciona a la autora Luna Mason como “uno de los referentes del género”. En Planeta acaban de publicar con ella “el primer volumen de su serie, Bajo la máscara, titulado Distance. Directo al corazón (MatchStories 2026)” y en el próximo mes de junio publicarán la segunda entrega, Detonate. Disparo al alma. La editora explica que estos libros van orientados a un público adulto, “a partir de los 18 años”. Esa audiencia adulta joven es determinante para crear un fandom poderoso y lo suficientemente visible y ruidoso para que las novelas gocen pronto de su versión televisiva o adaptación al cine. Y una vez que la historia aterriza en la pequeña o gran pantalla, su audiencia se multiplica. “Con el alto poder de convocatoria que tiene el mundo audiovisual, y en concreto la televisión, se consigue una atracción mayor y alcance en todo tipo de público, incluyendo a mucha mayor cantidad, que sigue siendo joven, pero no necesariamente fiel también a las historias literarias anteriores que suponen los antecedentes del género”, apunta Yebra.

Una de las últimas adaptaciones que veremos en cines es la de la novela superventas Lights Out, de Navessa Allen. Según publicó Deadline a comienzos de febrero, Netflix prepara una versión televisiva del libro (A oscuras, por su traducción en español), publicado en 2024 y viralizado gracias a TikTok. En la sinopsis se puede leer: “Tu próxima obsesión es un hombre enmascarado con un sentido del humor tan oscuro como los planes que tiene para ti”. Otra serie reciente que navega en el “romance oscuro” es Tell me lies, finalizada hace unas semanas con su tercera y última temporada.

El peligro de idealizar la ficción

En 2020, el actor Penn Badgley asistió como invitado al programa de Stephen Colbert para promocionar la serie You, la ficción de Netflix donde daba vida a un psicópata que trataba de acabar con la vida de todas sus parejas. “Tuve muchas dificultades para lidiar con el conflicto de interpretar a un tipo así, que a la vez resultaba tan simpático y despertaba una respuesta tan, cómo decir, intensa hacia él”, dijo el intérprete en relación a su personaje, Joe Goldberg, y el interés positivo que había generado. La ficción de Netflix, que emitió su quinta y última temporada en abril de 2025, tiene más de thriller psicológico que de dark romance, pero esa idealización del protagonista dio mucho que hablar.

En otra ocasión, Badgley compartió su rechazo ante la cálida acogida del personaje, al retuitear un mensaje donde se podía leer: “La cantidad de gente romantizando el personaje de Penn Badgley en You me asusta”. Esa reflexión es recurrente a la hora de hablar de un subgénero donde los abusos de poder, las relaciones tóxicas y los comportamientos de dudosa moral, cuando no directamente criminales, alimentan buena parte de las historias. La posibilidad de idealizar a los personajes o validar ciertas conductas, especialmente entre los más jóvenes, es lo que ha dado la voz de alarma. “Como editora, siempre intento apostar por un dark romance y por autoras que sepan construir relaciones intensas, oscuras y de alto voltaje, pero que no crucen esa línea hacia la toxicidad ni romanticen dinámicas dañinas. Y Luna Mason es un gran ejemplo de ello y uno de los motivos de su éxito internacional”, asegura Planells. Para advertir al lector del tipo de libro que tiene entre manos, “las novelas de dark romance que publicamos siempre incluyen avisos de contenido y de que es una lectura para disfrutar a partir de los 18 años, para que cada lector o lectora pueda decidir con información y criterio”, puntualiza.

En este sentido se pronuncia Grijota al señalar que, como creadora de contenido, ella recomienda libros oscuros porque sabe que su público “oscila desde los 18 hasta los 65 años, y todas las novelas de dark romance son para +18, en algunos casos para +21, y en todas aparece una extensa lista con todas las advertencias de lo que posteriormente te vas a encontrar en el libro”.

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