COMUNICACIÓN
El Defensor del Lector contesta
Carlos Yárnoz ejerció como Defensor del Lector de EL PAÍS entre 2019 y 2022. Este es el diálogo que mantuvo con los lectores durante su mandato. En este enlace puede consultar sus columnas.
Consulta 2326
FRANCISCO DE ASÍS ZUMÁRRAGA (correo)
Me refiero al artículo "Edmundo Baal", del ejemplar de hoy. El Sr. Millás, un prestigioso escritor y periodista, escribe en este artículo "después de haber testado (sic) su producto en el ámbito local".
Adjudicar el significado de comprobar o analizar al verbo testar no viene en el Diccionario de la RAE; más bien parece proceder de que el anglicismo "test", por análisis, se ha colado en los medios a través de las noticias sobre las vacunas contra el virus.
DEFENSOR DEL LECTOR. En efecto, el verbo no parece el más adecuado en ese caso a la vista de las acepciones en el diccionario de la Real Academia Española (RAE):
Consulta 2327
RAFAEL VILLAR (correo)
Le escribo en referencia a los numerosos errores que he encontrado en la entrevista a Claudio Magris que aparece en la edición impresa de hoy domingo. Hay de todo: faltas tipográficas, errores de sintaxis, gramaticales y algunas frases que son, simplemente, ininteligibles.
Cito por orden de aparición:
1- "Y eso el algo que se ha acentuado de un modo increíble".
2- "...y qué identidad que creará?"
3-"pertenece a los tiempos de los tiempos de la Reconquista"
4-"mucha gente [...] se comportan"
5-"y lo que le espera que venga"
6 (en portada)- "Un día Claudio Magris"
Ya he escrito otras veces a su periódico para informar de mi pesar por las numerosas faltas que aparecen, no ya en la versión online, sino incluso en la impresa. Llevaba tiempo sin hacerlo. Supongo que estaba empezando a resignarme. Pero esta entrevista (que ya me parece un hito en mi experiencia como lector de su periódico) me ha despertado de mi letargo. Al menos, puedo agradecerle esto a su autor.
Al principio, achaqué los errores a la falta de tiempo. Luego empecé a dudar del dominio del lenguaje del periodista. Al final del texto, exhausto, intenté imaginar alguna explicación para tamaño desastre.
DEFENSOR DEL LECTOR. En efecto, el texto tiene varias y variadas erratas tanto en la edición impresa como en la digital ( https://elpais.com/cultura/2021-04-18/claudio-magris-la-pandemia-cambiara-el-mundo-mas-que-la-segunda-guerra-mundial.html ) . Una pena, porque afea una entrevista de alto interés.
Consulta 2328
PEDRO RAMOS (correo)
Nunca publicó ese análisis. No lo digo como crítica, es solo que estos días el posicionamiento del diario es todavía más fuerte, más rotundo. Y yo sigo estando en contra de la señora Ayuso, pero como periodista que soy, no llego a entender su manera de aplicar el oficio a esta señora que, evidentemente, les saca de sus casillas. Y ella encantada. Le pongo un ejemplo de hoy, domingo:
“Ambos conciben la política como una campaña permanente en la que todo tiene efecto electoral, y ambos exhiben su gestión —Sánchez la vacunación y el plan de recuperación para sacar a España de la crisis, Ayuso su polémica decisión de no cerrar nunca bares y restaurantes— como gran reclamo de campaña.”
¿Qué necesidad hay de la adjetivación en el caso de Ayuso? ¿Por qué ponen “polémica” en un tema informativo? ¿No es polémica la vacunación que 800 sociedades científicas han puesto en duda?
No entro en utilizar “bulo” el día anterior en los elementos de titulación, con todas las connotaciones que tiene el término. Y así todos los días porque en lo concerniente a las elecciones de Madrid cuando leo su periódico (lamentablemente en otros, como El Mundo, me pasa igual o más, aunque en contradirección) me da la sensación de que más que informar están formando parte de la batalla.
Tampoco voy a ir más allá, aunque ejemplos hay unos cuantos y usted lo sabe. Incluso en el área de sanidad, cuando se analizan los datos y se minimiza siempre el de mortalidad, que no debe ser menor, porque es ahí donde les falla el argumento.
De verdad, no voy a votar a esta señora, estoy convencido de que es mala para mi Comunidad. Pero igual deberían conseguir ustedes que no se lleve por delante también el periodismo del diario al que estoy suscrito. Podrá dedicar su próxima columna a lo que usted quiera, pero dudo mucho que haya un tema más preocupante ahora mismo en su diario, que también es el mío.
DEFENSOR DEL LECTOR. Algunos de los ejemplos que menciona el lector traspasan, en efecto, esa sagrada frontera entre la información y la opinión. Ya publiqué una columna al respecto, precisamente al hilo de otra campaña electoral:
Todo o nada
Varios lectores creen que EL PAÍS ha sobrepasado a veces en la campaña la necesaria frontera entre opinión e información
https://elpais.com/elpais/2019/05/11/opinion/1557594991_153620.html
Consulta 2329
JUAN MORÁN QUINTANA (correo)
Para mí, las personas que han adquirido una opinión crítica con esfuerzo, estudio, dedicación y sacrificio, consiguiendo exponer sus razonamientos (sean acertados o no) con argumentación, contraste y contexto, y haciéndolos públicos demostrando valentía e interés por el resto de sus congéneres, me merecen un gran respeto.
Por ello, estimo que lo que está ocurriendo con el señor Cercas no es de recibo. Sé que su periódico (que leo desde hace 40 años) es serio y no se esconde. Están saliendo muchos columnistas defendiendo al vilipendiado Cercas y demostrando las mismas virtudes que él. Pero creo que el periódico debería hacer un artículo de opinión conjunto al respecto y firmado por el máximo número de personas posible (creo que lo llaman alegato). Si así lo estimaran, rogaría (aunque sea un don nadie) que se pusiera mi nombre y toda mi filiación si fuera posible.
Y, con respecto a este tipo de personas, tengo que hacerles una pequeña crítica. En "El País", cuando se jubila un periodista meritorio (no así cuando se muere) es raro que se mencione dicho hecho, máxime si no es de la casa. Creo que es un poco injusto y se debería hacer una semblanza de estas personas en vida. El último ejemplo ha sido el de José (Pepe) Hervás.
DEFENSOR DEL LECTOR. Con respecto a las agresiones de diverso tipo y la persecución y acoso que sufre el prestigioso escritor y columnista Javier Cercas por parte de sectores del independentismo catalán, el periódico ha llegado a publicar este editorial:
Con Javier Cercas
https://elpais.com/opinion/2021-04-15/con-javier-cercas.html
Sin embargo, no es habitual ni lógico que el periódico encabece o aliente manifiestos o listas de firmas contra o a favor de alguien, aunque obviamente respeta a quien lo haga y a menudo se hace eco de iniciativas de ese tipo.
Con respecto a la jubilación de periodistas destacados, es cierto que no suele ser noticia para el periódico ese tipo de hechos. Tampoco lo ha sido, en efecto, el paso a esa situación del reconocido periodista de TVE José Hervás.
Consulta 2330
JOSÉ MARÍA MORENO GUERRERO (correo)
Ayer ya comprobé (de nuevo) que la manipulación no es un engaño sino una estafa. La información de Luis Pellicer sobre la reunión del ministro de Justicia con la vicepresidenta de Valores era un insulto a la razón (democrática).
Primero porque no era una reunión habitual sino una llamada al orden (como se han hecho a Hungría o Polonia, estados de similar calidad democrática a la de la España de ahora)
Segundo porque lo que básicamente quería tratar la vicepresidenta era la denuncia de todas las asociaciones judiciales salvo una y de la propuesta del gobierno de reducir el quorum (y excluir al PP) en la elección de los vocales del CGPJ.
El redactor, ante ese fracaso del estado de derecho, titula: Bruselas avala la reforma que limita las competencias del Poder Judicial.
Debido al éxito, hoy otras dos redactoras insisten: El Gobierno se apoya en Europa para pedir al PP...
El diario se empeña en cambiar los hechos supongo que para indignar a sus lectores. En mi caso lo han conseguido.
(Menos mal que un editorial de hoy pone algo en claro el problema. Pero eso no es información, es opinión).
DEFENSOR DEL LECTOR. Los descalificadores comentarios del lector -en el límite de lo asumible en este foro, que exige más respeto a los intervinientes- se refieren a estos textos (información y editorial):
- Bruselas avala la reforma que limita las competencias del Poder Judicial cuando está en funciones
- Nueva oportunidad para renovar el CGPJ
La equilibrada acción de la Comisión propicia una posibilidad que la política española debería aprovechar
https://elpais.com/opinion/2021-04-21/nueva-oportunidad-para-renovar-el-cgpj.html
Calificar de manipulación y estafa una información redactada por un reconocido corresponsal en Bruselas como es Lluis Pellicer es un juicio de valor absolutamente gratuito. De hecho, ese editorial al que alude el lector se corresponde totalmente con la información, como no puede ser de otra manera en un periódico.
Por otra parte, la reacción de la Comisión Europea con respecto a Hungría y Polonia en el ámbito judicial no tienen nada que ver con lo ocurrido en el caso de España. Basta recordar alguna información al respecto:
https://elpais.com/internacional/2019/10/10/actualidad/1570703610_245987.html
Consulta 2331
ÁLVARO MIRANDA (correo)
SE TRATA DE LARGO CABALLERO
En el artículo REPUBLICANOS de Carlos Soler leemos en varios párrafos que la República auspiciada por Alcalá Zamora, Azaña, Prieto...no era lo que acabó siendo, un terrible fracaso colectivo y político que devino en una guerra civil. En cambio no menciona al “innombrable”, Largo Caballero. Como mucho lo califica de “compañero de exilio” de Prieto. Sé que cada articulista es muy libre de escribir lo que quiera, pero no me gusta que desde las páginas de El País se escamotee a los lectores el nombre de uno de los principales culpables del fracaso republicano, Largo Caballero. El artículo es muy atinado, pero lo políticamente correcto impide al articulista de El País culminar la verdad. Una pena.
DEFENSOR DEL LECTOR. Deduzco que el lector se refiere a este texto de Antonio -no Carlos- Soler:
Republicanos
La imagen de la izquierda española que fundó la Segunda República, moderada y democrática, ha sido frivolizada a lo largo de los años por la ignorancia de unos y la conveniencia de otros
https://elpais.com/opinion/2021-04-20/republicanos.html
Es un artículo de opinión, una tribuna, y por tanto puede o no coincidir con los puntos de vista de quien lo lee.
Consulta 2332
SACRAMENTO MARTÍN (correo)
Me refiero al artículo publicado el día 22 titulado "Mentiras y medias verdades del debate de las elecciiones en la Comunidad de Madrid". En este artículo se juzgan las afirmaciones de algunos candidatos como "opinativas". Creo que en lugar de esta palabra, no admitida en el diccionario de la lengua española, debería haberse utilizado un adjetivo como controvertible,opinable o cuestionable.
DEFENSOR DEL LECTOR. Es esta la pieza aludida:
Mentiras y medias verdades del debate de las elecciones en la Comunidad de Madrid https://elpais.com/espana/elecciones-madrid/2021-04-21/fact-check-mentiras-y-medias-verdades-del-debate-de-las-elecciones-de-la-comunidad-de-madrid.html
En efecto, el diccionario de la Real Academia Española (RAE) no admite esa palabra. "Opinativo" es un término que no existe.
Consulta 2333
JAVIER SALAMANCA DE GARAY (correo)
¿Por qué los lectores de la edición en catalán de El País leemos en ella, cuando es el caso, Saragossa y los de la edición en castellano Girona? He acudido a la penúltima edición de su Libro de Estilo y allí, al tocar el tema de los nombres en nuestras otras lenguas oficiales, simplemente se incluye Girona, junto a Lleida, como excepción a una regla general, por lo demás no muy coherente con el tratamiento de otros exónimos y topónimos.
El tema me parece puesto de relieve (y por ello escribí una breve carta al Director que creo que no se publicado) por la polémica reciente en torno al linchamiento, desde ciertos sectores, de Javier Cercas. Bulos aparte, siempre desenmascarables, lo cierto es que el escritor dedicó hace dos años uno de sus artículos (https://elpais.com/elpais/2018/01/22/eps/1516640732_716772.html) a narrar su desconcierto inicial ante la reacción, en 2012, de quien por entonces era alcalde de su ciudad, un tal Puigdemont, a la posibilidad de 'normalizar' el uso del exónimo tradicional castellano Gerona en... castellano; y el tipo de justificación, irracional pero suficientemente extendida y celebrada en el mundo nacionalista, que pretende "que una injusticia histórica se puede corregir fomentando un disparate lingüístico" y, en un clima como el actual, conduce a que "quien se atreva a decir Gerona en vez de Girona será tildado de adepto al régimen franquista".
Creo que cuando su periódico denuncia el intento de "acallar y expulsar de la catalanidad" al escritor pasa por alto su pequeña, pero incongruente, contribución a que cualquiera de los que como él usamos Gerona o Lérida en castellano seamos vistos, cuando menos, como antipáticos dinosaurios. Y ello no puede estar más en contraste con el criterio declarado por el filólogo a cargo de la edición en catalán de El País como propio de este periódico, en un artículo de 2014 (https://cat.elpais.com/cat/2014/12/14/catalunya/1418594166_407120.html) donde añadía que lo contrario sería “actuar amb condescendència”, y no respeto, hacia la otra lengua. Pero, insisto, no es sólo la incoherencia sino sobre todo el flaco favor que se nos hace a los castellanohablantes invistiendo de corrección política lo que no es sino "un disparate lingüístico".
(...)
DEFENSOR DEL LECTOR. El Libro de Estilo dice esto:
"Para los textos escritos en castellano, los nombres de capitales, islas y provincias españolas deberán usarse en ese idioma. Como excepciones, se escribirán en la lengua autóctona las provincias o capitales Lleida, Girona, Ourense, A Coruña, Gipuzkoa, y Bizkaia, debido a la tradición asentada ya en las tres comunidades autónomas (Cataluña, País Vasco y Galicia) que tramitaron su primer Estatuto por la vía del artículo 151 de la Constitución en consonancia con la disposición transitoria segunda.
Se mantendrán los nombres castellanos de Bilbao, San Sebastián y Vitoria (frente a ‘Bilbo’, ‘Donosti’ y ‘Gasteiz’), al estar recogidos también en sus denominaciones oficiales".
Esa es la razón o el motivo por el que Girona y Lleida fueron las primeras excepciones a esa regla general. ¿Discutible? Sin duda alguna.
Consulta 2334
XAQUIN LÓPEZ GÓMEZ (correo)
No creo equivocarme mucho si afirmo que,desde sus inicios,El País no ha sido ajeno en su proyecto a ejemplos de profesionalidad,seriedad y servicio a la sociedad como el que representa The New York Times.
Sobre el tema del uso de mascarillas en la calle para prevenir el COVID no ha existido nunca evidencia científica de ningún tipo en su defensa,ni lo ha defendido la OMS ni virólogo alguno de prestigio.
Sin embargo,los efectos sicológicos obvios y los médicos ya denunciados,por ejemplo por dermatólogos y oftalmólogos,son evidentes.
Como lo son también las consecuencias sobre el medio ambiente.
Sin embargo,los medios españoles han secuestrado,y no encuentro otro adjetivo,este tema hasta el día de hoy. Un auténtico tabú en el que cada vez que se mencionan las máscaras,cualquier referencia al uso en exteriores es sistemáticamente eliminada.
Sigo a diario la prensa internacional,particularmente TNYT y The Guardian,y,como puede Vd. comprobar en el enlace que le ofrezco,la actitud del primero dista mucho del inquietante silencio de nuestros medios. En él se desmiente con rotundidad el uso de las mascarillas en exteriores,e un país donde su uso no es obligatorio. Naturalmente,a los periodistas de este medio ni se les ocurre que pueda existir una democracia occidental donde no solo el uso de máscaras por la calle es obligatorio,sino que la desobediencia conlleva multas superiores al 50% del SMI.
Creo que cada día que pasa sin que El País trate este tema,no necesariamente con Miguel Bosé,es un día en el vds. no hacen gala de su responsabilidad para con la sociedad española.
DEFENSOR DEL LECTOR. EL PAÍS ha intentado comportarse con total responsabilidad en este y en todos los terrenos correspondientes a los peligros, prevenciones y consejos sobre la pandemia. Para ello, ha seguido las indicaciones que han dado las autoridades médicas y sanitarias, así como los expertos en pandemias o enfermedades infecciosas. Y así lo seguirá haciendo bien si mantienen los mismos criterios o bien si optan por modificarlos.
Lo que no va a hacer el periódico es contradecir a esos expertos, a los que sí podrá criticar si un día se comprueba que se equivocaron o no fueron lo suficientemente diligentes.
Consulta 2335
GUILLERMO ANTONIO ACEVEDO LÓPEZ (correo)
¿MACROMACHISMO?
En el artículo especial del 22/04/2021, donde 8 analistas dan sus opiniones sobre el debate para las elecciones del 04/05 en Madrid.
El Sr. Teodoro León Gross, tras exponer su análisis, cierra su columna con este comentario sobre una de las candidatas: “[El candidato hombre] tuvo menos brillo final que [La candidata mujer], a la que traicionó más quien eligió la talla de su chaqueta que quien la asesoró en los hot spots”
(No incluyo los nombres de los candidatos, para evitar entrar en el debate político, que no es la razón de mi carta).
Que la única opinion que tenga este analista sobre una candidata, su desempeño en un debate y sus propuestas políticas sea sobre su vestimenta, dice mucho.
Mi incredulidad ante lo que leía, me ha hecho incluso dudar si debía comentarlo o no.
Pero mi sentido común me impide dejar pasar una demostración de machismo de este nivel, que además es no es digna de un periódico de este prestigio y categoría.
DEFENSOR DEL LECTOR. Incluir ese tipo de comentarios en un texto del periódico supone un incumplimiento del Libro de estilo.
En el capítulo sobre "Sexismo en el lenguaje", dice el Libro:
"Las ropas de las mujeres no son más importantes que las de los hombres, y la atención periodística no debe centrarse asimétricamente en la vestimenta de reinas, princesas, presidentas, primeras ministras, ministras, consejeras, diputadas, actrices, etcétera, si no se aplica la misma óptica a los varones que concurran con ellas".
Las normas del Libro de estilo afectan a todos los contenidos del periódico.
Consulta 2336
ANA NICODEMI EZKURRA (correo)
Leo el País desde el número uno. Hace tiempo soy suscriptora. He tenido momentos de descontento con algunas tendencias de la línea del periódico, pero hoy la indignación ha sido total.
Que no salga en portada la amenaza de muerte a dos representantes del estado y a un dirigentes de un partido democrático es una vergüenza.
DEFENSOR DEL LECTOR. Desde un punto de vista periodístico, las amenazas, los anónimos, las pintadas... ha sido un asunto ampliamente analizado desde distintos puntos de vista hace ya muchos años. Al respecto, cabe señalar una certeza: una de las personas más interesadas en que se dé la máxima publicidad a ese envío, es, casi con seguridad, quien ha realizado esa fanática acción.
Hace décadas que se discute en las redacciones este tipo de asuntos. Y hace décadas también que, por ejemplo, EL PAÍS dejó de publicar imágenes de pintadas amenazadoras o insultantes que, a menudo, las realizaban de madrugada unos estúpidos desalmados con más alcohol que sangre en las venas.
Por eso, el Libro de Estilo incluyó hace bastantes años este párrafo:
Las falsas amenazas de bomba no se deberán recoger como noticia, salvo que acarreen consecuencias de interés general. Estas informaciones no hacen sino favorecer al delincuente y extender ese tipo de conductas. Los mismos criterios restrictivos se aplicarán con las pintadas y las pancartas injuriosas.
El envío de balas a tres destacados políticos en plena campaña electoral madrileña tiene unas connotaciones de mayor relevancia y por eso se recogen en el periódico. Pero el hecho en sí -al margen de las repercusiones que se han originado o pueden originarse en la campaña- solo cobrará importancia real cuando se descubra, si algún día se descubre, quién ha realizado el envío y con qué intenciones. Hasta entonces, se impone la prudencia.
Consulta 2337
JOSÉ RODRÍGUEZ ARIAS (correo)
En el suplemento del País Semanal de fecha 18 de abril en el artículo firmado por Martin Caparros de título "La palabra Periódico" se utiliza la palabra SUDACA cosa que no creo conveniente
DEFENSOR DEL LECTOR. Es entendible que haya lectores que les moleste la palabra "sudaca", pero en cambio no le molesta a Martín Caparrós, prestigioso escritor y autor de esos textos, de origen argentino, y que ya ha explicado por qué utiliza ese término de forma habitual. Es él precisamente quien ha puesto nombre a esa serie: "Crónicas sudacas".
Es esta su explicación, ya publicada hace meses en este mismo canal:
"Como sé que la palabra sudaca es urticante, te cuento que hace unos días publiqué al respecto una columna en el New York Times titulada "Soy sudaca".
https://www.nytimes.com/es/2019/02/04/martin-caparros-sudaca/
La palabra nació en España en la década de los ochenta para hablar de los sudamericanos recién llegados. Se ha usado como insulto, pero es una buena palabra que hay que recuperar y asumir con orgullo.
Allí, entre otros argumentos, tras hacer una breve etimología de la palabra y de su origen nada desdeñoso, digo que "sudaca me parece una buena palabra: corta, clara, rotunda, dice lo que quiere decir con la mayor economía. Es una buena palabra y de algún modo la perdimos, se la dejamos a los malos. Ya es hora de recuperarla y poder decir, con orgullo, con sorna, con placer, que sí, somos sudacas, y a mucha honra".
Consulta 2338
FRANCISCO ROMACHO RUZ (correo)
La deriva de los colaboradores “trumpistas” de El Pais, ha alcanzado hoy su patética cumbre con un irreconocible con su propia trayectoria Fernando Savater, pidiendo el voto para la derecha extrema de la señora Ayuso. El neofranquismo ya tiene a su ( viejo) profeta. Estoy meditando muy seriamente retirar la suscripción que tengo con ustedes. Ese territorio mediático ya está sobradamente poblado en los kioscos, las televisiones, las radios y, sobre todo, internet.
DEFENSOR DEL LECTOR. Es esta la columna a la que alude el lector:
Convencido
De crear polarización acusan a Ayuso los mismos que apoyan como “progresista” un Gobierno sostenido por separatistas y bolivarianos de guardarropía
https://elpais.com/opinion/2021-04-24/convencido.html
EL PAÍS como tal no ha pedido nunca explícitamente el voto para un partido concreto. Podría hacerlo, como lo hacen otros prestigiosos periódicos, y en ese caso lo plasmaría en sus editoriales. Pero lo cierto es que nunca ha dado ese paso y, por tanto, los columnistas tendrían que sopesar profundamente si pueden utilizar los espacios que le presta el periódico no ya para definirse ideológicamente, sino para anunciar explícitamente el sentido de su voto y las razones que le empujan en esa dirección.
El Libro de Estilo no prohíbe expresamente esa práctica y se limita a señalar que el periódico "acoge todas las tendencias, excepto las que propugnan la violencia para el cumplimiento de sus fines" (Libro de Estilo y Estatuto de la Redacción).
Aunque no se indique nada al respecto, me consta que el periódico ha desaconsejado a lo largo de su historia esa petición expresa de voto en las columnas sencillamente porque reprueba que se utilicen espacios en beneficio o defensa de intereses determinados, incluidos los políticos.
He publicado ya dos columnas con respecto a las opiniones que vierten sobre determinados opinadores del diario numerosos lectores que se sienten molestos con esos contenidos:
- https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html
- https://elpais.com/elpais/2019/07/06/opinion/1562417600_291000.html
Consulta 2339
JULIO VILLANUEVA
Savater está en baja forma. Solo así se entiende que, en su panfleto del 24 de Abril en el que anuncia su voto para Ayuso, únicamente mencione los Gulags, Paracuellos, el gobierno bolivariano y los separatistas amigos de Sánchez para referirse a la izquierda, y no haga mención a ETA, Cuba o la España que madruga del barrio de Salamanca .
Es muy triste ver como, el que un día fue un ejemplo de coherencia, proclama que su voto será para la irresponsable que abandonó a los mayores a su suerte en las residencias con los protocolos de la vergüenza, la que no pronuncia 3 palabras sin incluir 2 insultos, la que ha hecho del bulo´la desinformación y el simplismo su marca España.
Da mucha pena ver como, el que una vez abanderó la lucha contra la dictadura etarra, apoya una opción que lleva viviendo de la corrupción desde hace 25 años en Madrid, que es la segunda comunidad que menos gasta en sanidad por habitante y que ha sacrificado miles de vidas haciendo de las cañas y el terraceo su principal arma contra la pandemia.
Cada día más lejos de aquel “Ética para Amador” y cada vez más cerca del oportunismo de Toni Cantó y de la palabrería hueca de Trump. Vista la escasa diferencia de planteamientos entre Ayuso y la ultraderecha, me pregunto ¿para cuándo un manifiesto de él y su acólito Azúa de apoyo a Vox para echar a los etarras, bolivarianos y malos españoles del gobierno?.
DEFENSOR DEL LECTOR. El tema ha sido tratado en esta entrada anterior:
https://elpais.com/Comentario/1619279743-2dbd4d05d2552ee34f14a226e7224077/es
Consulta 2340
ENRIQUE CÁMARA DÍEZ
leo en El País de hoy, 24 de abril, en el titular de la página 4: "La violencia sectaria entre palestinos e israelíes deja más de 100 heridos en Jerusalen". Más abajo Juan Carlos Sanz nos informa de que "más de un centenar de palestinos resultaron heridos". De donde se deduce ,tal vez me equivoque, que en los graves disturbios de estos días en Jerusalen todos los heridos son palestinos, (salvo 20 policías lesionados a los que les llovieron piedras y botellas desde las dos partes enfrentadas según nos cuenta más adelante).
Me llama la atención, por otra parte, que los palestinos sean simplemente" jóvenes", "jóvenes palestinos", algo que se repite a lo largo del artículo. En cambio los israelíes son denominados sucesivamente "ultraortodoxos", "supremacistas judíos" , "ultraderecha supremacista judía" y "judíos radicales" que gritaban ¡muerte a los árabes! No digo que no sean todo eso, seguro que sí, pero me resulta curioso el diferente trato al adjetivar a unos y otros. Nos quedamos sin saber qué es lo que gritaban "los jóvenes" palestinos, ¿tal vez también ellos gritaban " muerte a los judíos"?, ¿los de un bando eran radicales y extremistas y los del otro jóvenes idealistas seguidores de Mahatma Gandhi?
Debe de ser difícil para un corresponsal ser objetivo y verse libre de prejuicios en un sitio tan sumamente complicado como Israel pero no puedo dejar de pensar que en este caso el sesgo a favor de una de las partes en conflicto es bastante llamativo.
Las políticas de Netanyahu respecto a los palestinos son execrables, muchos israelíes, estoy convencido, desean una solución justa alejada de extremismos y los medios de comunicación deben ser muy cuidadosos para no alentar el antisemitismo, lo pagamos después en Europa.
DEFENSOR DEL LECTOR. Es esta la respuesta de Juan Carlos Sanz, corresponsal en Israel y firmante del texto:
"El titular pretende reflejar la dimensión de la violencia registrada en Jerusalén, sin precedentes en varios años. La información recoge el parte de lesionados facilitado por portavoces de la Media Luna Roja palestina y la policía israelí. Ninguna fuente ha reseñado que hubiese heridos ni detenciones entre los manifestantes de la ultraderecha israelí.
También se da cuenta de un antecedente clave: que jóvenes palestinos se habían dedicado a acosar a muchachos ultraortodoxos judíos que se dirigían a orar al Muro de las Lamentaciones en la Ciudad Vieja, y grabaron en vídeo escenas en las que insultaban y empujaban a los jaredíes para difundirlas después en las redes sociales. Este clima de tensión no es inusual en Jerusalén, una ciudad recorrida por profundas fallas de fragmentación social.
Lo que no es nada habitual ha sido la marcha de la ultraderecha –calificada de “racista” y “supremacista judía” por la prensa hebrea– hacia el barrio musulmán del recinto histórico amurallado con gritos de “¡muerte a los árabes!”. Se trata de miembros de organizaciones marginales, que han cobrado notoriedad tras haber obtenido representación en el Parlamento a consecuencia de una operación política auspiciada por el primer ministro, Benjamín Netanyahu. Sus predecesores, los seguidores del rabino extremista Meir Kahane, fueron ilegalizados en 1988.
Respecto a los manifestantes palestinos, se trababa de jóvenes no organizados convocados a través de las redes sociales con el mensaje: “¡Qué vienen los colonos!”, en referencia a israelíes de los “asentamientos en los territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén Este”, como se definen las colonias en las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Los participantes en la concentración palestina –en cuyas filas solo se escuchó el lema: “¡Alahu Akbar!” (Dios es el más grande), que expresa tanto júbilo como determinación– chocaron con un gran despliegue policial, que se había interpuesto ante la llegada de la marcha ultraderechista, y fueron contundentemente dispersados con chorros de cañones de agua a presión, granadas aturdidoras y balas de caucho".
Consulta 2341
CONCHA SANZ BOX
Les escribo porque cada vez es mas frecuente encontrar errores graves en titulares. Hay uno muy frecuente relacionado con el uso de la preposición “a” en complementos directos cuando dicho complemento no es ni se refiere a personas.
El de hoy es el siguiente:
“López Obrador desafía a las leyes al alargar el mandato del jefe del Supremo”
La “a” sobra.
Creo que costaría muy poco no cometer estos errores.
DEFENSOR DEL LECTOR. En términos generales, es preferible utilizar el "a" con el verbo desafiar cuando de trata de personas -desafiar o retar "a" alguien"- y sin la preposición cuando se trata de cosas. Sin embargo, las dos opciones son correctas, como aclara aquí la Real Academia Española (RAE):
https://twitter.com/raeinforma/status/685420022978736128?lang=es
Consulta 2342
DIONISIO RODRÍGUEZ CASTRO
Javier Cercas, en su artículo “Polémicas, polémicas, polémicas” decía “Marcel Proust escribió que las buenas ideas no son las que provocan el asentimiento sino la contradicción: no las que confirman nuestras certezas, sino las que las cuestionan; no las que nos confortan sino las que nos provocan o incomodan, o incluso las que nos escandalizan" . (...)
Recientemente, en sus cruces de cartas con los lectores, uno de ellos preguntaba la razón por la que no era igual el tratamiento periodístico de la actitud totalitaria de UP comparándola con la de VOX, a la que usted contestaba, sin posibilidad de discrepar y seguir el debate, y cito de memoria, que “porque para el periódico no eran igual”. Obviamente ese lector, y supongo que otros muchos entre los que me encuentro, no entendemos esto, no tango por decir que no son iguales, sino por no explicar por qué no son iguales. Hubiese sido un buen momento, en mi opinión, para profundizar en la cuestión, aunque ya sé que este diálogo con usted no nace ni existe para charlas filosóficas que requieren un tratamiento mucho más largo y pausado. (...)
En su día, cuando los dirigentes de VOX fueron echados a pedradas de Vallecas evitando la policía desgracias mayores, la crítica del periódico a esa violencia física de la ultraizquierda totalitaria (sí, totalitaria aunque El Pais no quiera asumirlo) fue tibia, sin embargo, tanto la información como el editorial de hoy sobre el enfrentamiento entre Monasterio e Iglesias en la SER, en el que por parte de ella sólo se ejerció, por llamarla de algún modo, una violencia verbal, ha merecido una total repulsa por venir de la ultraderecha totalitaria (sí, cómo no, también lo es).
Yo creo que los lectores nos merecemos que se nos informe, o se nos explique con argumentos, por qué en unos casos la violencia física es admisible o no tan censurable y en otros la violencia verbal es antidemocrática o intolerable.
Y sí, aunque “mi” periódico lo niegue, UP y VOX, en los extremos del posicionamiento político (no confundir con lo ideológico porque ninguno lo tiene desde una visión en puridad democrática), son lo mismo, porque hacen el mismo daño al modelo que nos rige y a la convivencia social (...).
DEFENSOR DEL LECTOR. Evidentemente, no me limité a responder a esa cuestión a esa cuestión con una frase tan simplona. Por el contrario, esta fue la respuesta:
https://elpais.com/Comentario/1618159713-1a115a94d0b49f7fdeb9429f3a14eb0c/es
Solo añadir que el periódico está en todo su derecho de calificar a Vox como organización ultraderechista. Es la posición del diario. Ya lo expliqué en esta columna y no considero necesario volver al mismo tema, entre otras razones porque es un asunto que solo preocupa a algún aislado lector:
Ni inocentes ni impunes
Ante la polémica a la hora de situar ideológicamente a Vox, el periódico se define: “Es un partido de extrema derecha”
https://elpais.com/elpais/2019/03/02/opinion/1551524110_435491.html
En cuanto al editorial sobre los hechos violentos ocurridos recientemente en Vallecas, las opiniones son libres. Al lector le parece "tibio". Otro me escribió en su momento para criticar que el periódico no había destacado lo suficiente que las provocaciones en la calle habían partido de los dirigentes de Vox.
A lo dicho: cada cual puede opinar lo que desee y, para eso, aquí está ese editorial sobre Vallecas:
Vox en Vallecas: violencia inaceptable
El partido tiene todo el derecho a hacer campaña donde estime oportuno sin sufrir acoso
https://elpais.com/opinion/2021-04-09/vox-en-vallecas-violencia-inaceptable.html
Consulta 2343
EDMUNDO BUENO
Soy lector diario de El País en papel desde su fundación y actualmente suscriptor. Hoy me he llevado un par de ‘sorpresas’ en su lectura.
La primera un error en el titular de la noticia sobre la justicia de Brasil y Lula. El titular correcto sería que la justicia fue parcial, lo que cambia considerablemente el sentido de la noticia.
La segunda sorpresa, la columna de Savater diciendo que va a votar a Ayuso. En estos tiempos en los que Ayuso está blanqueando a Vox, me parece grave que una persona de la talla intelectual de Savater escriba en un periódico importante como en El País que su voto va a ser para Ayuso. Ya sé que las columnas de opinión son libres y no tienen que reflejar la opinión del periódico, pero a mi ver esa opinión escrita en El País me causa estupor y pena.
DEFENSOR DEL LECTOR. Tiene razón el lector. En las primeras ediciones impresas, ese titular salió escrito incorrectamente. Se modificó después por este:
"La justicia confirma que el juez que condenó a Lula fue parcial"
La información era esta: https://elpais.com/internacional/2021-04-22/el-supremo-de-brasil-confirma-que-el-juez-moro-fue-parcial-al-condenar-a-lula-da-silva.html
En cuanto al artículo de Savater, lo he comentado aquí:
https://elpais.com/Comentario/1619279743-2dbd4d05d2552ee34f14a226e7224077/es
Consulta 2344
LUIS PARDIÑAS
Me permito hacer dos observaciones más o menos personales a su tribuna “Soldada…” de 25 e abril.
Se me ocurre que el siguiente paso del Libro de Estilo deberá ser clarificar que “soldado es el masculino correcto de soldada”, y que soldada en su acepción segunda es la paga que se le da al ¿soldado a la soldad? Bueno, reflexionen ustedes.
La segunda observación es a propósito de la referencia al comentario humorístico de Gonzalo Celorio sobre el refrán de “el perro…”. Si consulta la hemeroteca, seguramente hallará que, si no me equivoco, la reescritura del este adagio popular ya la hizo Javier Marías hace bastantes años cuando comenzó el furor de lo políticamente correcto en EE.UU. y la obligada necesidad de reescribir la Biblia, que no sé si se ha hecho, aunque no me extrañaría. Hay gente para todo.
En fin, que la gramática es otra cosa y no tiene vocación de herir ni de lesionar a nadie, y que no por torcer la gramática se va a alcanzar la igualdad entre todos los seres que componen la especie humana. La igualdad a través de la gramática no será sino un Ersatz de igualdad.
DEFENSOR DEL LECTOR. El lector alude a mi columna de hoy: Soldada, caba y sargenta; no generala
Las reglas del ‘Libro de estilo’ del periódico levantan pasiones dentro y fuera de la Redacción
https://elpais.com/opinion/2021-04-25/soldada-caba-y-sargenta-no-generala.html
El Libro de Estilo no es una gramática ni intenta imponer gramática alguna a nadie. Es eso, un manual de estilo para un periódico que, en la mayoría de los casos, coincide con los distintos diccionarios oficiales -a veces, diferentes entre sí-, pero no siempre. Así, el de la Real Academia Española (RAE) se adelantó al Libro de Estilo al admitir el término "jueza" -aún hoy más que discutido-, pero EL PAÍS tiene derecho y libertad para imponer a sus redactores que, por ejemplo, nunca deben utilizar "concejala" para referirse a la mujer del concejal. La RAE, sin embargo, lo admite: https://dle.rae.es/concejal#A6ZJrU7
Como señalo en la columna, Álex Grijelmo, subdirector de Edición y coordinador del Libro de estilo, dice esto al recordar que se trata de “un manual de estilo”. “Optamos por unos rasgos que nos definen y no por otros, dentro de las posibilidades que ofrece el sistema de la lengua”.
En cuanto a la mención del académico mexicano Gonzalo Celorio, seguro que habrá aparecido en otros lugares. Lo cierto es que sí aparece en el libro de Grijelmo Propuesta de acuerdo sobre el lenguaje inclusivo, publicado hace dos años.
Por último, reitero que, estemos de acuerdo o no, quienes escribimos en EL PAÍS estamos obligados a respetar el Libro de Estilo. Y yo, como Defensor del Lector, a vigilar para que se cumpla. El Estatuto del Defensor señala que este "deberá explicar si se han cumplido o no las normas del Libro de estilo", no si está de acuerdo o no con su contenido.
Consulta 2345
JAVIER PUGA
Un tema sensible. Al margen de la tontería ambiente, tengo muchas dudas de que el Libro de Estilo pueda o deba inventarse palabras que no existen en el diccionario. Lo mismo vale para el discurso de la Ministra. Una cosa es que se invente una palabra Juan Ramón, Ramón Gómez de la Serna o la sociedad, pero de ahí a que el Libro decida... Me parece peligroso, pues si cada periódico y ulteriormente cada persona hiciera lo mismo, el lenguaje terminaría por perder el consenso necesario que explica su función, que es que todos los que lo hablamos atribuyamos un significado, o más de uno si hay polisemia, a cada palabra.
DEFENSOR DEL LECTOR. Nueva referencia a la columna de hoy: Soldada, caba y sargenta; no generala
Las reglas del ‘Libro de estilo’ del periódico levantan pasiones dentro y fuera de la Redacción
https://elpais.com/opinion/2021-04-25/soldada-caba-y-sargenta-no-generala.html
Personalmente, puedo mantener buena parte del contenido de ese mensaje -aunque no me corresponde, porque simplemente estoy obligado a respetar el Libro de Estilo-, pero no todo. Así, por ejemplo, el periódico nunca se escudará en el diccionario para llamar embajadora a la mujer del embajador -exigirá que no se haga-, ni generala a la del general. Ahí, el periódico puede marcar su “estilo” y es lícito.
Otra cosa es “la caba”, pero a mí -como a todos en el periódico- me toca cuidar que se cumpla el Libro esté o no de acuerdo. Por eso, concluyo la columna con estas frases:
El lenguaje está abierto al cambio permanente y, por tanto, todo es discutible. Sin embargo, en el periódico se produce una tregua tras cada nueva edición del Libro de estilo. Una nota inicial decreta ese alto el fuego: “El Libro de estilo de EL PAÍS contiene normas de obligado cumplimiento para todos los cargos del periódico, los redactores y los colaboradores. Nadie estará exento de esta normativa”.
Amén… hasta la vigesimocuarta edición.
Consulta 2346
JUAN OCHOA
Muy bien que El País lamente ahora estas derivas en la vida política española. Pero ¿harán ustedes examen de conciencia y autocrítica, cuando a lo largo de meses una larga retahíla de colaboradores suyos, en sus páginas, ha fomentado la polarización, con sus furibundas, viscerales, poco argumentadas y matizadas y comedidas críticas hacia Podemos, contribuyendo, en perfecta (y vergonzosa) sintonía con la derecha – sí, un poquito esquinados - a esos ecos de “gobierno ilegítimo”.
Ahora hablan ustedes de envilecimiento del lenguaje y de descalificaciones personales. Prediquen entonces con el ejemplo, que ha brillado por su ausencia. Optan ustedes, hoy una vez más, en mezclarlo todo, en una especie de equidistancia bien poco útil y casi diría que farisaica.
Hoy, en vez de criticar resueltamente el problema del día, que es el odio de una derecha extrema hacia Podemos, lo mezclan ustedes todo, juntando a agresores y a víctimas, a catalanes y a Bildu. ¿A qué vienen hoy estos dos últimos casos? ¿En qué está tensando Bildu la política vasca y española en estos últimos años? ¿Qué es eso de que condenen el pasado terrorismo? ¿No lo vienen haciendo desde hace diez años; no fueron ellos fundamentales – frente a reticencias y obstáculos de PP y PSOE – en desactivar a ETA? Todo esto resulta muy poco serio por parte de ustedes. Ustedes tiran piedras – una vez más lo repetiré, en vergonzante sintonía con la derecha – y esconden la mano, para erigirse en moralizadores.
Buena falta haría una revisión a fondo de sus postulados. El País va perdiendo terreno respecto de la referencia de prensa inteligente y progresista que fue. Se lo ganan ustedes a pulso.
DEFENSOR DEL LECTOR. El lector hace estos comentarios con respecto a este editorial:
Recoser un país abierto en canal
Urge alejarse del clima político tóxico que corroe la democracia española
https://elpais.com/opinion/2021-04-25/recoser-un-pais-abierto-en-canal.html
Obviamente, el lector es muy libre de tener y expresar su personal punto de vista ante la posición del periódico, que se expresa a través de editoriales como ese, aunque en esta ocasión probablemente es bastante más claro, rotundo y contundente con respecto a la responsabilidad de cada cual en el irrespirable clima de toxicidad que invade la política española.
En esa relación de responsabilidades, y pese al comentario del lector, el editorial incluye "en primera fila" a los medios. Lo hace en este párrafo:
Llegados aquí, ya a nadie se le puede escapar que este ambiente facilita la violencia política. La responsabilidad frente a ese riesgo es colectiva. La sociedad, medios en primera fila, debe asumir el marco mental de la desintoxicación.
Consulta 2347
JUAN LOIS MOSQUERA
Como siempre, muy interesantes sus tribunas en las páginas de Opinión
Hoy, domingo,(25-4-2021) muy ameno su trabajo, con tantos ejemplos aclaratorios, comentando las pasiones que las reglas del "Libro de estilo, levantan dentro y fuera de la Redacción.
Estoy totalmente, de acuerdo con usted cuando escribe: "El lenguaje está abierto al cambio permanente y, por tanto, todo es discutible". Y, también, creo que es necesario lo siguiente: "El Libro de estilo de EL PAÍS contiene normas de obligado cumplimiento para todos los cargos del periódico, los redactores y los colaboradores. Nadie estará exento de esta normativa".
DEFENSOR DEL LECTOR. Nueva referencia a mi columna de hoy:
Soldada, caba y sargenta; no generala
Las reglas del ‘Libro de estilo’ del periódico levantan pasiones dentro y fuera de la Redacción
https://elpais.com/opinion/2021-04-25/soldada-caba-y-sargenta-no-generala.html
Consulta 2348
JAVIER TÁVARA MARTÍN
Domingo lluvioso, compro la edición de papel de El País y al llegar a la página 2 de la sección MADRID, me entran ganas de tirar el diario a la papelera. El reportaje titulado “Los partidos lanzan guiños a los inmigrantes con derecho a voto”, firmado por Fernando Peinado, convierte a ciudadanos españoles en extranjeros perpetuos.
En España, la adquisición de la nacionalidad tiene como marco jurídico la Constitución y el Código Civil. A diferencia de otros Estados, en España el asunto es sencillo: hay españoles y extranjeros. Los extranjeros son los que no tienen la nacionalidad española. Punto.
El artículo en cuestión arranca hablando del número de “extranjeros con nacionalidad española”. ¡Por favor, lean la legislación!. Cuando alguien obtiene la nacionalidad española deja de ser extranjero y se convierte en español a todos los efectos. De hecho, lo primero que hace la Administración es expedirle una Partida de Nacimiento española, a efectos de inscribir al nuevo ciudadano en el Registro Civil.
El artículo continúa incidiendo en la idea de inmigrantes extranjeros con derecho a voto, negando subliminalmente a este colectivo su condición de ciudadanos españoles.
Entiendo que, desde un punto de vista sociológico, el asunto de las opciones políticas de los votantes de origen latinoamericano o africano, tenga interés periodístico. Pero seguir hablando de ellos como extranjeros, cuando por ley son españoles, abona la idea de que existen ciudadanos de segunda. Y todo esto, cuando actualmente contamos con una ultraderecha abiertamente xenófoba que pretende esparcir su odio en el conjunto de la sociedad española, resulta muy irritante.
Les pido a sus periodistas que se asesoren sobre este asunto y destierren de su lenguaje el contrasentido legal de “españoles extranjeros”, para referirse a españoles de origen venezolano o senegalés. Igualmente recomiendo que se emplee con más cautela el término “inmigrantes” para contar historias de ciudadanos que se han ganado el derecho a ser llamados españoles.
Quizá el diario El País tenga que hacer una reflexión para abordar mejor este asunto.
DEFENSOR DEL LECTOR. El lector comenta este artículo: https://elpais.com/espana/madrid/2021-04-25/vuelve-a-la-politica-espanola-el-interes-por-el-voto-inmigrante.html
En efecto, quien obtiene la nacionalidad española deja de ser extranjero a todos los efectos. Es un problema de terminología con el que, en estos casos, conviene ser especialmente cuidadosos.
Estas son las explicaciones el Ministerio de Asuntos Exteriores con respecto a la nacionalidad española:
Consulta 2349
LUIS LOBO
En la edición de ayer, sábado. 24 de abril, el señor Savater pide el voto expresamente para la candidata Díaz Ayuso.
Savater ha sido una gran decepción para mí, desde hace mucho tiempo, por su deriva derechista.
Puedo entender sus razones personales o psicológicas, pero tienen una columna semanal en El País, el periódico al que estoy suscrito y que pago religiosamente.
Antes tenía algo que decir, y lo leía con interés, pero de un tiempo a esta parte, se ha vuelto previsible, y aburrido.
Los lectores, creo, esperamos leer artículos interesantes, que nos hagan pensar, que nos muestren la realidad desde un ángulo insospechado, que nos confronten a nuestras convicciones.
Pero si Savater se limita a decir que Sánchez e Iglesias son muy malos, y que lo decente es votar a Ayuso, creo que esto es un timo. Para leer propaganda compro el ABC o la Razón.
Lo mismo me pasa con Félix de Azúa, y, últimamente, con Javier Marías en El País Semanal.
Esperaría de El País un criterio más exigente al elegir a sus colaboradores, que los hay muy buenos.
DEFENSOR DEL LECTOR. He respondido a varios lectores con críticas similares por el mismo artículo de Fernando Savater. Esta fue la primera respuesta a la que he remitido a los lectores:
Es esta la columna a la que alude el lector:
Convencido
De crear polarización acusan a Ayuso los mismos que apoyan como “progresista” un Gobierno sostenido por separatistas y bolivarianos de guardarropía
https://elpais.com/opinion/2021-04-24/convencido.html
EL PAÍS como tal no ha pedido nunca explícitamente el voto para un partido concreto. Podría hacerlo, como lo hacen otros prestigiosos periódicos, y en ese caso lo plasmaría en sus editoriales. Pero lo cierto es que nunca ha dado ese paso y, por tanto, los columnistas tendrían que sopesar profundamente si pueden utilizar los espacios que le presta el periódico no ya para definirse ideológicamente, sino para anunciar explícitamente el sentido de su voto y las razones que le empujan en esa dirección.
El Libro de Estilo no prohíbe expresamente esa práctica y se limita a señalar que el periódico "acoge todas las tendencias, excepto las que propugnan la violencia para el cumplimiento de sus fines" (Libro de Estilo y Estatuto de la Redacción).
Aunque no se indique nada al respecto, me consta que el periódico ha desaconsejado a lo largo de su historia esa petición expresa de voto en las columnas sencillamente porque reprueba que se utilicen espacios en beneficio o defensa de intereses determinados, incluidos los políticos.
He publicado ya dos columnas con respecto a las opiniones que vierten sobre determinados opinadores del diario numerosos lectores que se sienten molestos con esos contenidos:
- https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html
- https://elpais.com/elpais/2019/07/06/opinion/1562417600_291000.html
Consulta 2350
FRANCISCO DE PAULA SALAZAR
Con la prensa puedo llegar a desaprender mucho.
La llamada a consultas la realiza el estado a sus embajadores en el extranjero. El gobierno local presenta notas verbales a los embajadores extranjeros, no los llama a consulta como escribe la Sra. Laborde desde Washington.
DEFENSOR DEL LECTOR. Así es.